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Sociedad / 28 de marzo de 2019

Fallo inédito: la nena violada de 11 años no fue “madre”

La Justicia tucumana argumentó que no hubo vínculo filial entre la niña y la beba que ella había engendrado producto de una violación y obligó a que no se la inscribiera con su apellido.

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El caso de la nena de 11 años abusada sexualmente por la pareja de su abuela, y a quien se le practicó una cesárea para interrumpir legalmente el embarazo, logró un fallo sin precedentes en el país.

La Justicia tucumana sentenció que la bebé nacida, que luego falleció, no puede ser inscripta como hija de la niña por haberse tratado de una “persona gestante sin voluntad procreacional”. Por lo que ahora, tanto en el acta de nacimiento, como en la de defunción, la “neonata”, que vivió 10 días luego de la práctica quirúrgica, no portará nombre, apellido, ni figurará ningún dato que la vinculen con la niña.

Valeria Brand, la jueza de Familia a cargo de la sentencia, habló con NOTICIAS, y explicó cómo se llegó a esta resolución judicial que promete sentar jurisprudencia en el país.  “Esa beba, producto de ese abuso, fue una persona. Tenía que tener la entidad de tal a los fines registrales. Entonces había que definir cómo se inscribía. Ahí hicimos toda una valoración basada en la perspectiva de género y atendiendo el interés superior de la nena. Había dos esferas de conflictos en juego. Una era la obligación del Estado de proceder a la inscripción registral del nacimiento y de la defunción de la neonata. Y la otra, era la reserva de intimidad que revestía la niña abusada. Ella no ha tenido intención de maternal, por ende, no podía figurar como progenitora en el acta“, explica la magistrada.

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Para llegar a esta conclusión, la Justicia se basó en la Convención sobre los derechos del niño. Además del artículo 65 del Código Civil, que habla de los niños sin filiación determinada. “Cuando un niño no tiene padre ni madre conocidos, el código da opciones. Cuando se trata de un recién nacido, se le coloca nombre y apellido común. Esto implica la posibilidad de no vincularlo con ninguna cuestión de origen”.

Respecto al fallo, Brand opina que lo novedoso fue partir de la base de que la nena abusada sexualmente no era una niña progenitora: “Ella ha sido empujada a una maternidad no deseada. Por ende, teníamos a una neonata sin filiación. El registro civil comunicó las partidas y fue inscripta así, con un nombre y apellido común”.

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Conmoción. El caso de la cesárea practicada a la nena de 11 años para interrumpir el embarazo, generó un gran debate de médicos, políticos y agrupaciones provida. Tampoco faltaron los posteos en las redes sociales en donde llegó a circular una foto de la nena violada. Por ese motivo, Valeria Brand también interpuso una medida cautelar  en pos de “la reserva de la intimidad y confidencialidad”. “Se ha oficiado al Afsca, a los portales de Facebook, a Google. He oficiado a todas las redes, a los canales de televisión, a las radiodifusoras”, indica la magistrada.

Respecto a la respuesta social que generó, Brand opina: “En todo el país hay una línea divisoria de aguas. En este punto, uno no está llamado a usar ninguna ideología. Tucumán es el reflejo de lo que pasa en el país. De todo se hace un River-Boca”. Y cierra: “Tengamos en cuenta que es una niña de 11 años, y que ha pasado una de las situaciones de lo más traumáticas que puede vivir una mujer en su vida. Hay que ponerse en la piel del otro para entender un poco. Se trata de empatizar y no revictimizar. A eso apuntó la sentencia”.