Menú
Noticias Uruguay / 7 de mayo de 2019

El comercio mundial

Por

POLÍTICA Y COMERCIO. Temas no resueltos pueden afectar el intercambio nacional. //Fotos: Javier Calvelo

A principios de abril la Organización Mundial de Comercio publicó las previsiones para los años 2019 y 2020; por su parte, el Banco Interamericano para el Desarrollo acaba de dar a difusión el Documento “Construir oportunidades para crecer en un mundo desafiante”. Y así podría seguir con un importante número de estudios, investigaciones, informes, etc., provenientes de organismos internacionales dedicados a “predecir” y también “orientar” lo que está por venir a nivel mundial en materia de comercio de bienes y servicios, siempre en base a indicadores existentes y aquellos que se proyectan en el futuro.

El cúmulo de estos documentos, a veces no coincidentes, son una especie de visión del comercio mundial al estilo de “Nostradamus” en la era moderna.

Lo que realmente impacta, es que si bien nadie puede desatender y actuar en base a las proyecciones que resultan de estos estudios, lo cierto es que en este mundo de la inmediatez y la comunicación en tiempo más que real, todo puede llegar a ser relativo.

Si por acaso pretendiéramos realizar un análisis serio y ponderado del comercio de bienes y servicios a nivel mundial en el próximo quinquenio, que podríamos definir como de “corto plazo”, nos enfrentaríamos con temas políticos no resueltos de gran importancia e incidencia que harían variar en forma sustantiva cualquier predicción al respecto, lo que ha generado en estos temas el uso reiterado de la palabra incertidumbre.

A vía de ejemplo, un brexit que no termina de concluir, donde además de escuchar voces de una nueva votación, nadie puede dudar de que el resultado futuro de la relación de la Unión Europea con el Reino Unido, no será lo mismo con acuerdo o sin acuerdo, y ello no solamente en los aspectos comerciales, pero especialmente en los aspectos comerciales.

Una China que avanza firmemente en el comercio mundial, y de ello dan cuenta los resultados de la Cumbre entre este país y la Unión Europea, pero nadie puede prever los resultados del conflicto “arancelario” entre China y Estados Unidos que a veces parece distenderse (i.e. Cumbre del G 20 en Argentina) y en otras ocasiones surge como inevitable.

Un presidente de la primer potencia a nivel mundial, cuyo modo de comunicación es a través de Twitter y que a veces padece de “incontinencia twitera” incluyendo temas de relevancia mundial, y otras veces va hacia adelante con un tema y luego retrocede olímpicamente.

Esta enumeración desde la óptica de los países no se agota allí, porque existen innumerables factores que afectan directamente las corrientes comerciales, muchos de los cuales son previsibles (a vía de ejemplo, la utilización de las energías renovables), mientras que otros no lo son (por ejemplo, el desarrollo y la implementación de la inteligencia artificial); pero aún más puntuales y de impacto inmediato, como una sequía de proporciones en Estados Unidos o una epidemia de peste africana en los cerdos en China.

En esa lógica mundial del comercio, como integrantes de una América Latina políticamente confusa, y en una mayoritaria transición de modelos económicos y comerciales, nos preguntamos cuál sería la posición de nuestro país y en la pregunta, me permito incluir a los países fundadores del Mercosur.

La respuesta es no permanecer ajenos a las tendencias mas firmes del comercio mundial, y ello representa aprovechar un modelo de integración como el Mercosur para negociar con coherencia, firmeza y representando a una verdadera potencia a nivel mundial, como lo es, en términos reales el bloque regional.

La única solución para mitigar estas incertidumbres en materia de comercio a nivel mundial, es en términos futbolísticos, jugar en las ligas mayores, esto es, desde el Mercosur como un gran equipo, ante los restantes grandes equipos.

*ABOGADO. Director de la Maestría en Integración y Comercio Internacional de la Universidad de Montevideo. Profesor titular de la Cátedra de Derecho de la Integración de la Universidad de Montevideo.