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Teatro / 25 de junio de 2019

Cirque du Soleil: la fascinante vida de los insectos

Los artistas se deslizan y resplandecen con atuendos decorados de forma desenfrenada con brillos, gasas, paneles y protuberancias.

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Cirque du Soleil
Fotos: Gentileza de Punto Tiff

**** La particularidad de “Ovo”, el octavo espectáculo de la famosa y prestigiosa compañía del Cirque du Soleil que llega a Buenos Aires es que no requiere una carpa propia. Creado en Montreal en 2009, primero en formato tradicional circense, estuvo de gira seis años pero, en 2016, su espacio fue modificado para poder presentarlo en recintos de diferentes ciudades del mundo.

Concebido por un equipo que incluye a la coreógrafa brasileña Deborah Colker, se focaliza alrededor de la fascinante vida de los insectos. Los artistas se deslizan y resplandecen en los ingeniosos diseños de la canadiense Liz Vandal, con atuendos decorados de forma desenfrenada con brillos, gasas, paneles y protuberancias. Hay antenas que asienten con la cabeza, extremidades segmentadas y caparazones esplendorosos. Además, el carioca Berna Ceppas compuso una música que combina bossa nova, samba, funk y electrónica, con siete músicos ataviados como cucarachas, que tocan canciones durante el show.

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Seis hormigas rojas (todas mujeres chinas) ofrecen una increíble y perfectamente coordinada exhibición de malabares de pies con piezas que simulan trozos de kiwis. Las mariposas que encarnan la británica Beth Williams y el brasileño de padres argentinos Martín Álvez, realiza un exquisito pas de deux en correas aéreas. La luciérnaga del francés Tony Frebourg exhibe destellos luminosos, a través de diábolos dorados lanzados en simultáneo hacia las alturas. Y en la mejor sección, los trapecistas rusos y ucranianos vuelan con impresionante elasticidad. El aporte clownesco viene con el coqueteo entre la torpe mosca azul (el suizo Jan Dutler), un escarabajo corpulento (el austríaco Gerry Regitschnig) y una voluptuosa vaquita de San Antonio (la brasileña Neiva Nascimento). Para el deslumbrante cierre, los grillos trampolinistas rebotan y se adhieren a un altísimo muro vertical.

Hasta el 30 de junio, brindará funciones en Tecnópolis. Luego, del 19 al 27 de julio en el Orfeo Superdomo de Córdoba; y, desde agosto, por primera vez, desembarcará en Mendoza, en el Estadio Cubierto Aconcagua.

“OVO” del Cirque du Soleil. Autora, directora y coreógrafa: Deborah Colker. Tecnopolis, Constituyentes 4854, Villa Martelli.