Menú
Música / 18 de julio de 2019

Mercedes Sosa, in memoriam

Muchos invitados y un sentido homenaje: Alejandro Lerner, Pedro Aznar, Julia Zenko, Lito Vitale, Víctor Heredia, León Gieco, entre otros.

Por

Mercedes Sosa
Una larga lista de cantantes y músicos populares homenajearon a la tucumana a 10 años de su muerte. Foto: Gentileza Mono Gomez

* * * * Nació en Tucumán y vivió muchos años de su vida en una Buenos Aires que hizo suya. Odiaba viajar en avión pero recorrió el mundo. No escribió letras ni melodías pero se hizo “autora” de cientos de canciones. Fue una referencia por el enorme talento de su garganta y por su modo de plantarse ante las cosas y, desde ese lugar apoyó a muchísimos cantantes y compositores a los que les prestó espacios en sus escenarios y sus discos. Se llamaba Haydée Mercedes Sosa pero para todos será siempre “la Negra”. Nació el 9 de julio de 1935 y el próximo 4 de octubre se cumplirán 10 años de una muerte que le llegó después de largos padecimientos.

Le gustaba mucho festejar y muchas veces su departamento de la calle Carlos Pellegrini se convertía en el epicentro de esas celebraciones. Por eso, la fecha patria del 9 de julio, la de su cumpleaños, fue la mejor para recordarla y así sucedió en este concierto, en un poco habitual horario vespertino, que impulsó la fundación que lleva su nombre.

La lista fue larga; tanto de los que participaron como de las canciones que se escucharon. Después del “Himno Nacional” interpretado por todos sobre la voz grabada de la misma Mercedes, pasaron los invitados que, esta vez, fueron los anfitriones. Alejandro Lerner sobresalió con su austeridad tanto en su “Indulto” (solo al piano) como en “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, que compartió con Liliana Herrero y Fernando Barrientos. La nieta de Mercedes, Araceli Matus, mostró su desconocida veta artística con la “Zamba del que anda solo”.

Franco Luciani compartió una fiestera versión de “Todo cambia” con Piero y Bruno Arias. El armoniquista rosarino, además, se lució en una versión instrumental de “La añera” con la guitarra de Colacho Brizuela y la percusión de Rubén Lobo. Pedro Aznar fue excelente en el “Romance de la luna tucumana”, una poesía de Yupanqui que él mismo musicalizó. Lito Vitale, con Víctor Carrión y Mariano Delgado, hizo una excelente “Alfonsina y el mar” instrumental. Hubo un gran momento en “Gracias a la vida” por Julia Zenko, Arias y Herrero. Víctor Heredia fue un gran intérprete para su “Ojos de cielo”.

León Gieco, ovacionado por un Ópera colmado, cerró la parte formal con una muy personal versión de “Al jardín de la república”. También fueron parte Tilín Orozco y los músicos de Mercedes, con Popi Spatoco a la cabeza. Y la fiesta culminó a todo coro con “Inconsciente colectivo” de Charly García (quizá, la ausencia más sonada), “Cuando tenga la tierra” y “María María”.

Hubo varios (Hebe de Bonafini, Estela de Carlotto, Teresa Parodi, Graciela Borges, Lila Downs, etc.) que rindieron su homenaje desde la pantalla. Hubo celebración en el público también en el coral “vamos a volver” o el “Madres de la plaza, el pueblo las abraza”, que surgió con la llegada de Nora Cortiñas a la sala. Y la gran cantidad de importantes figuras que dedicaron su tiempo y su tributo en una tarde muy emotiva, no hizo más que hacer evidente la ausencia de una artista que la música argentina tardará mucho en reemplazar.