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Ciencia / 24 de julio de 2019

Monos artesanos en América del Sur

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monos artesanos
usos y costumbres. Chimpancés y bonobos africanos emplean ramas, tallos y piedras para alimentarse.

“Deberíamos redefinir a qué consideramos herramientas y a qué, seres humanos, o aceptar a los chimpancés como humanos”, decía el paleontólogo keniata Louis Leaky, uno de los nombres más célebres en su área, luego de conocer un hallazgo de su colega Jane Goodall, en 1960. Ella había observado chimpancés torciendo ramitas para usarlas cazar termitas en sus nidos. Hasta aquél momento, se creía que los seres humanos eran los únicos capaces de utilizar herramientas.

Desde entonces, mucho de lo que se tenía por verdadero sobre la diferencia entre el Homo sapiens y otros animales, especialmente los primates, fue desmentido. Gorilas, bonobos y otros monos poseen formas sismplificadas de lenguaje, capacidad de sentir empatía, emociones y hasta organizaciones jerárquicas de los territorios que habitan.

Primos muy cercanos. “Si miramos profundamente a los ojos de un chimpancé, una personalidad autoconsciente e inteligente nos devolverá esa mirada. Si ellos son animales, ¿qué somos nosotros?“, resumió, poéticamente, el primatólogo holandés Frans de Waal en su libro La politica de los chimpancés, en 1982.

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Ahora hay más evidencias para sostener aquella duda poética (y no sólo poética). Científicos británicos y brasileños acaban de dar a conocer en un prestigioso journal de Nature que hay más semejanzas entre seres humanos y simios. Después de un largo estudio, los investigadores descubrieron que estos animales no solamente saben utilizar herramientas sino que también son capacs de desasrrollarlas, con el pasar del tiempo.

La conclusión es resultados de observaciones iniciadas en el año 2004 en el Parque Nacional Serra de Capivara, la mayor y más antigua concentración de sitios prehistóricos de América del Sur. Alli, los científicos encontraron 122 muestras de roca datadas en 3.000 años, que guardaban una sorpresa: el análisis de las piedras reveló que las mismas habían sido moldeadas por las manos de monos capuchinos para abrir nueces, cavar el suelo, procesar frutas y hasta servir piezas de exhibición durante las preliminares sexuales.
Hasta alli la novedad es relativa, porque tanto chimpancés como bonobos africanos, además de los mismos capuchinos que hoy habitan la zona, hacen lo mismo.

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El descubrimiento desconcertante fue otro: en el transcurso de los últimos tres milenios, las herramientas evolucionaban de acuerdo con las necesidades de la especie. Quinientos años atrás, por ejemplo, los monos solo recurrían a pequeñas piedras como herramientas auxiliares a la hora de alimentarse.

Pero recientemente, hace tres siglos, pasaron a preferir piedras mayores, ideales por ejemplo para abrir castañas de cáscara dura.
“Es el primer caso, fuera del linaje humano, de adaptación de una herramienta de acuerdo con su uso”, asegura el biólogo Tiago Falótico, uno de los autores del estudio.

Y agrega: “La creación de herramientas de piedra es un elemento de extrema importancia en la evolución humana. Tenemos que comprender cómo esa habilidad fue desarrollada en otras especies”.