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Noticias Uruguay / 29 de julio de 2019

La fundición del tiempo

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“La fundición del tiempo” ganó el premio a Mejor Película de la Competencia Latinoamericana del Festival BAFICI. //Tarkio Films.

La fundición del tiempo (Uruguay, 2019. 98’) Documental. Dirección: Juan Álvarez Neme.

★★★★El cine, como cualquier otro arte, acerca mundos. Paisajes, sonidos y experiencias a los que, por distancia geográfica o incluso emotiva, nos sería improbable acceder. Este documental uruguayo cumple con esa condición trazando una línea imaginaria entre dos mundos tan distintos como el de un arborista en Nagasaki (encargado de curar un árbol sobreviviente del bombardeo atómico de 1945) y el de un domador de caballos en Soriano. Mundos solitarios, poblados de silencios. Una película que invita a contemplar sin que uno deba poner en juego resortes emotivos más que la reflexión que surge naturalmente de ser testigo y visitante, por una hora y media, de mundos ajenos: uno a miles de kilómetros, otro a pocas horas de distancia.

Para narrar esos tiempos (el del árbol, su curador, el caballo indomable, su domador) Juan Álvarez Neme se vale de una fotografía maravillosa – jugando con colores y texturas- de la cálida narración de Pedro Dalton, cantante de Buenos Muchachos, y propone climas que reflejan desde la más absoluta paz donde alguna vez hubo guerra a la hostilidad y la tensión de la bestia que no quiere ceder frente al hombre.

“La fundición…”ganó el premio a Mejor Película de la Competencia Latinoamericana del Festival BAFICI y será parte de La Semana del Documental en Cinemateca Uruguaya donde seguirá en cartel. Un evento que bien amerita ser visto en pantalla grande, una invitación a conectar con el gran espectáculo que no siempre es sinónimo de despliegue de efectos. Un documental uruguayo diferente sin dudas. ¿En qué otra película uno podría conmoverse escuchando a Bill Callahan cantar sobre pájaros que habitan las ramas de un árbol mientras la imagen funde dos universos lejanos que, por segundos, pueden ser el mismo? Cine en estado puro.

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Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story (Estados Unidos, 2019. 142’) Documental. (Disponible en Netflix.)

Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story. //Netflix

★★★★1/2 “No sé de qué trataba, no recuerdo nada de eso” – dice el Dylan de hoy a cámara y sonríe. Su amigo Scorsese toma un impactante archivo de la cobertura en imágenes de aquella gira de 1975 (que encontraba a Bob en un estado de gracia) y lo hace dialogar con un país que, a punto de cumplir su bicentenario, debía reinventarse luego del fracaso de su intervención armada en Vietnam y el escándalo Watergate. No fue un tour más. Dylan y una troupe de songwriters que incluía a la ya consagrada Joan Báez y a Patti Smith, entonces nueva figura de la poesía y el rock, como también al poeta beat Allen Ginsberg y la pluma de actor y dramaturgo Sam Shepard recorrieron distintos puntos de Estados Unidos y Canadá en una caravana itinerante que privilegió pueblos pequeños y anfiteatros modestos. Está la música y poder asistir a la trastienda. Imprescindible.

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El Rey León (Estados Unidos, 2019. 118’) Aventura-Animación. Dirección: John Favreau.

El Rey León. //Walt Disney Pictures.

★★1/2 Era una apuesta –casi- segura. La tendencia –impuesta por los propios estudios Disney- de llevar sus clásicos animados al terreno de la acción real suponía un reto más técnico que argumental pero con perspectiva –segura, sin “casi”- de éxito en taquilla. La diferencia es que aquí los protagonistas son animales y por eso asistimos a una versión hiperrealista, animación computarizada mediante, de la original de 1994. La trama de aquella, sus ribetes (la construcción del héroe, la traición shakesperiana) y sus personajes están respetados a rajatabla. La proeza visual es vistosa, sí, pero la nueva lectura carece de la tensión, la emoción y el humor de aquella. Para la mayoría del público habrá un conjunto de elementos que funcionen seguramente por conexión directa con su memoria emotiva respecto a la original. La elección del confiable Jon Favreau, generador de entretenimiento de calidad en terrenos independientes e industriales, es acertada: la narración no decae y tiene un cierre épico. Pero aquel film de hace 25 años, sigue siendo el Rey.