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Noticias Uruguay / 5 de agosto de 2019

Los deberes de cada abanderado

Los directores de Factum, Cifra, Radar y Opción almorzaron con NOTICIAS y analizaron pros y contras de cada partido para octubre.

Por

BOTTINELLI, POMIÉS,MIZRAHI y PORZECANSKI. Cuatro referentes con coincidencias y perspectivas distintas sobre lo que pasó y lo que se viene. //Fotos: Majo Casacó

NOTICIAS invitó a almorzar a los sociólogos Eduardo Bottinelli (Fac­tum), Mariana Pomiés (Cifra), Rafael Porzecanski (Opción) y al economista que no ejerce, Alain Mizrahi (Radar), para analizar qué dejaron las internas, y qué se viene de cara a las eleccio­nes nacionales. Todos los comensales pidieron carne en el restaurante El Puesto de Carrasco, y entre picada y plato principal, fueron analizando las posibles alianzas, los posiciona­mientos de cada uno, los desafíos que tienen por delante, los deberes que deben hacer para llegar a noviem­bre, los botines electorales que se disputan y los dilemas que deberán resolver cuanto antes para lograr el continuismo o la alternancia tras tres lustros de gobierno frenteamplista.

Por cierto, los mismos analistas que meses atrás aseguraban un final cantado Martínez- Lacalle Pou en el balotaje de noviembre, hoy eligen la cautela: “Para mí no está nada claro”, dijo Mizrahi. “Yo no descarto nada”, se atajó Pomiés.

Mariana Pomiés: “Para el conjunto del electorado fue una sorpresa que ganara Talvi. Hay que ver cómo mide ahora pero yo no descarto nada”. //Fotos: Majo Casacó

Noticias: ¿Qué conclusiones so­bresalientes dejaron las elecciones internas?

Eduardo Bottinelli: Una es el de­safío a los aparatos políticos tradicionales, que se suponía tenían un peso muy importante y que podían sobreponerse a los desafiantes. Sobre todo en el Partido Colorado. Lo otro es que se confirma que las internas no son internas, que hay un pool de candidatos de distintos partidos que están compitiendo entre sí y no se compite sólo entre los de adentro. Tenemos el caso de (Guido) Manini, que afecta la interna del Partido Co­lorado, tenemos trasvasamientos entre el Partido Colorado y el Parti­do Nacional.

Mariana Pomiés: Las nuevas op­ciones resultaron ganadoras. (Ernesto) Talvi co­rriendo de atrás logró ganar su interna. (Juan) Sartori si bien no ganó, tiene un porcentaje de votación muy importante para ser la primera vez que se presentaba. Lo mismo con Manini. Me parece que las nuevas opciones, incluso las nuevas formas de hacer política, fueron una novedad inte­resante que fueron correspondidas con votos.

Rafael Porzecanski: Sin embargo, en los partidos que están primeros ganaron los candidatos más mane­jados durante los últimos dos o tres años: (Luis) Lacalle Pou y (Daniel) Martínez. En eso no hubo sorpresas. La sorpresa mayor estuvo en el Par­tido Colorado. Eso lleva al segundo punto, una gran enseñanza a nivel metodológico: hay que ser cautelo­sos, incluso cuando ves distancias siderales entre los candidatos fal­tando cinco o seis meses. Todos los que estamos aquí dábamos a San­guinetti ganador por mucho, a algunos les daba que se le acercaba Talvi antes, a otros más tarde, pero muchas veces hay una tentación a decir que Fulano le lleva 40 puntos a Mengano y decimos que la elección está definida faltando cuatro meses. Y no es así en las internas. Es mucho más fácil cambiar el voto por el can­didato dentro del partido, que hacia otro partido.

Alain Mizrahi: La gente elige den­tro de un menú de opciones y no importa si son blancos, colorados o frenteamplistas. El proceso de toma de decisión no es más en forma de árbol (primero decido a qué partido, y después decido a qué candidato en ese partido). Es más directo mirando el combo total de candidatos. Y eso benefició a Sartori, porque cruzan­do la intención de voto para octubre con lo que votaron en las internas, se ve que los votantes de Sartori se desparraman para otros lados, así que no eran necesariamente blancos.

Alain Mizrahi: La gente elige y no importa si son blancos, colorados o frenteamplistas. Talvi lidera entre los más jóvenes, lo cual es histórico”. Fotos: Majo Casacó

Noticias: En los partidos que no tenían competencia interna hubo resultados muy distintos. Mientras que el Partido Independiente tuvo apenas 2.000 votos, el Partido de la Gente tuvo 6.700, pero la gran sor­presa fue Cabildo Abierto con 47.000 votos, y Manini Ríos no tenía com­petencia. ¿Cómo se explica? ¿Hubo un mandato militar a votar, como muchos aseguran?

Bottinelli: A ver, no hay competen­cia interna por la presidencia de la República, pero Cabildo Abierto (CA) tenía muchas listas por el órgano de­partamental, a diferencia del Partido Independiente (PI) o el Partido de la Gente (PdG). Por lo general estamos pensando en el candidato único, y ese es uno de los elementos, pero también se elige órgano delibera­tivo nacional y órgano deliberativo departamental, la que aprueba los candidatos a intendente. Igual, el fenómeno Manini venía de antes, en las encuestas aparecía de antes.

Pomiés: Por ser un partido nuevo, con características muy específicas, muy vinculado a un grupo dentro de la sociedad y con una postura muy asociada a ese grupo, había mucho incentivo para votarlo. Como tam­bién cuando apareció (Edgardo) No­vick aumentó mucho su intención de voto -y después con el tiempo fue decayendo por distintos motivos-, me parece que se juntó ahí el tema de la novedad, de marcar presencia. Y la asociación del grupo del que surge, un grupo muy fiel y acatador de la autoridad. No me consta que haya habido un mandato a votar, una orden de arriba.

Bottinelli: Manini fue director de Sanidad Militar. 300.000 personas, 200.000 votantes estuvieron aten­diéndose en el Hospital Militar, en la dependencia que él dirigía. Ellos y sus familiares.

Porzecanski: No tenemos nosotros evidencias de esa movilización inter­na o mandato. En cualquier caso, no luce como un factor que por sí solo explique esa gran votación. De hecho, nuestras encuestas venían marcando un cierto entusiasmo con esta nove­dad. La verdadera comparación con el PI o el PdG sería si éstos fueran una novedad absoluta.

Mizrahi: Me encantaría poder cuantificar cuánto pesa la familia militar en el voto Manini Ríos. Estu­vimos pensando en cómo medirlo y lo tiro acá como idea: ya que pregunta­mos dónde se atiende la salud, en las preguntas de nivel socioeconómico, podríamos incluir Sanidad Policial y Sanidad Militar, creo que eso nos va a dar una buena pauta.

Noticias: Da la impresión que el PN sale fortalecido al anunciar su fórmula presidencial la misma no­che de las internas, y que además la candidata a vice sea una mujer. El PC elige a Robert Silva que generó dudas despejadas por la Corte Electoral, y Martínez en el FA generó rispideces y resquemores al elegir a Graciela Vi­llar. ¿Arranca ganando Lacalle Pou?

Bottinelli: Yo creo que tiene una ventaja inicial y evita algunos chispo­rroteos, que tuvo el FA, por ejemplo, y no tuvo el Partido Colorado. El PC tuvo una dilatoria, que puso nervio­sos a algunos, pero la resolución fue bastante consensuada… y limpia, no hubo manoseo de nombres. Sí Lacalle Pou se evitó problemas.

Mizrahi: La noche del 30 de junio parecía que arrancaba ganando. Des­pués, no sé cuánto puede incidir en la intención de voto posterior a las internas. En el caso del FA van a te­ner que remarla a dos puntas: por un lado, había que levantar de vuelta el ánimo de la militancia y los viejos frenteamplistas de la primera hora y los comités de base -eso ya lo hizo bien Villar y el FA-, con eso logra­ron levantar el ánimo alicaído de los frentistas. Ahora tendrán que hacer un giro al centro, porque si no, van a perder buena parte del electorado frenteamplista, simpatizante de (Da­nilo) Astori y el FLS, porque corren serios riesgos de verse tentados por la candidatura de Talvi, si se sigue con el discurso duro de Villar.

UNIDAD. Una apuesta de campaña que dejó de lado los perfiles y las diferencias y no logró generar entusiasmo. //Fotos: Santiago Mazzarovich y Javier Calvelo / ADHOC,

Porzecanski: El PN selló la dupla rápidamente y así cicatrizó lo más rápido que pudo las heridas que ha­bían generado las discrepancias con Sartori. Y en el PC estaba la duda de la constitucionalidad (de la can­didatura de Robert Silva), pero más allá de esa duda, es una fórmula que cicatrizó heridas, porque Silva viene del ala sanguinettista. Pero es el primer round recién, hay que ver cómo sigue el segundo…

Noticias: Radar realizó una en­cuesta pos-internas que dio como resultado que Talvi amenaza a Lacalle Pou, está a solo tres puntos. ¿Creen que le dará a Talvi para poner real­mente en peligro el pase a Lacalle Pou a una segunda vuelta? Otra que batacazo sería…

Mizrahi: Es que no depende sólo de él, porque la competencia también juega. Diez puntos porcentuales se los lleva Cabildo Abierto. Esos 10 puntos, ¿van a mantenerse? Porque buena parte de esos 10 puntos vie­nen de los partidos tradicionales. Si Manini logra retener hasta el final de la campaña el porcentaje que tiene hoy es una cosa, pero si los partidos tradicionales logran recuperan los votantes que emigraron a Manini en las internas, es otra. Hemos cal­culado que un 20% de los votantes de Sanguinetti al ser Talvi el candi­dato, votarían a Manini. ¿Talvi va a lograr recuperar ese 20% o no? Si lo recupera, pesa en la ecuación versus Lacalle. Si no los recupera, punto para Lacalle. ¿Lacalle va a lograr re­cuperar los votantes de Larrañaga o no? Entonces, no es sólo si le va a dar la nafta a Talvi, es si le va a dar la nafta a Talvi y si además los otros van a hacer las cosas lo suficiente­mente mal.

Pomiés: Ahí el desafío que tiene Lacalle Pou es que el perfil de Talvi en algún punto roza con su perfil, que hasta ahora no avizoraba com­petencia por su lado. Me parece que ya lo debería estar haciendo repensar su estrategia. Talvi es un candidato que tiene más sintonía con el centro que Lacalle Pou.

LACALLE-ARGIMÓN. El candidato blanco se adelantó con la designación de su vice y ganó un casillero en la competencia. //Fotos: Javier Calvelo / ADHOC,

Porzecanski: Yo me voy a referir a los últimos datos de Opción, que es lo mío. En mis datos tengo una diferencia mucho mayor de Lacalle Pou sobre Talvi. Ahora bien, no es una distancia indescontable, pero es interesante. ¿Qué le da a Talvi elementos para poder descontar esa distancia? Primero, que no tiene que descontar la totalidad de esa distan­cia, porque en el bloque electoral hay circulación permanente. En nuestra encuesta Lacalle Pou le lleva 17 puntos a Talvi, si Talvi le descuenta 10 puntos de esos votos, pasa a Lacalle Pou. Entonces no tiene que descon­tarle 17, porque lo que suma uno se le resta al otro. Lo que vemos es que hay una circulación interesante. El PdG perdió votos a costa del PC, el PC perdió votos a costa de Cabildo Abierto, el PN tiene sus problemas de flujo de un sector a otro, el PI tiene problemas de posicionamiento con las nuevas competencias. Por eso hablamos de bloques y luego de di­námicas dentro del bloque. Y dentro del bloque opositor, tenés un nivel de circulación.

Pomiés: Talvi tiene una cosa inte­resante: aumenta su conocimiento sin aumentar significativamente la antipatía, que es lo que suele pasar con los candidatos, que a medida que son más conocidos, aumenta la simpatía, pero también aumenta la antipatía. Y con Talvi eso no pasa, no aumenta tan significativamente.

Noticias: Ahora, Talvi deberá re­conciliarse con el sanguinettismo (y sumarlo). Por otro lado, ni él ni Mie­res quieren coalición con Manini y Novick. Lacalle Pou, en cambio, está dispuesto a buscar consensos con todos ellos, con tal de desplazar al FA. ¿Qué escenarios de encuentros se imaginan?

Pomiés: Eso de las alianzas lo pu­so Lacalle Pou desde el principio y creo que es su estrategia adecuada: mostrar que él va a poder liderar a toda la oposición. Pero para el resto de la oposición su juego no debería ser pensando en esa alianza liderada por Lacalle Pou, sino ellos mismos deberían verse como los líderes de esa oposición. Me parece que cada uno debe marcar su perfil y no tan­to en la alianza de noviembre. Si no, mostrarse como candidatos ellos mismos, deberían gastar energía en fortalecer su propia imagen. Al único que le rinde lo de liderar un bloque de alianzas es a Lacalle Pou. A los demás no.

Bottinelli: En esa declaración (de Talvi y Mieres) hay un posicionamien­to. Claramente posicionarse en que no todo vale para ganarle al FA, en que no todo se transa. Lo de Manini pasa por lo militar, lo de Novick que­da un poco más difuso, pero tendrá que ver con formas de hacer política o porque es un empresario. Ahora, el otro mensaje que hay que dar es el de la gobernabilidad, que es lo que va a empezar a cuestionarse, para los dos lados, porque el FA sin mayorías parlamentarias no tiene dónde armar gobernabilidad. La oposición toda junta seguramente tenga mayoría parlamentaria, ahora sólo colorados, blancos y PI, ¿tiene mayoría parla­mentaria? Es probable que no.

FULMINANTE. El desempeño de Talvi en la interna fue muy superior al esperado y relegó a Sanguinetti. //Fotos: Pablo La Rosa / ADHOC.

Porzecanski: ¿Cuál es el brete que imagina Lacalle Pou? No tener los vo­tos suficientes como para formar un gobierno de coalición. Y por lo tanto, tiene que dar señales de ser más in­clusivo. Por otro lado, Talvi y Manini, ¿qué están buscando? Diferenciarse de otros competidores de oposición. ¿Y cuál es la estrategia? Buscar al elector de centro. Y a ese se le dice: “mire, nosotros somos diferentes a Manini”. Talvi ha insistido con esa estrategia, ve que diferenciarse de Manini es un comportamiento polí­tico razonable.

Noticias: Cuando muchos critica­ban la elección de Graciela Villar co­mo candidata a vice -en ese momen­to, una desconocida para la gente-, el periodista Roberto López Belloso apuntó en Twitter que era la persona perfecta para despertar la modorra de la militancia frenteamplista, por su arraigo en las bases. ¿Puede darle resultado esa jugada? Ya vimos que tiene un discurso duro, combativo…

Mizrahi: Yo escuchaba una entre­vista que le hicieron en (radio) Saran­dí a Yamandú Orsi, y fue muy claro: “Al principio, había que sacudir al viejo militante frenteamplista, volver a darle esperanza, y en ese sentido el discurso de Villar era el más ade­cuado. Ahora, ya está. Ese electora­do ya se despertó”. Si yo fuera el FA, haría hablar a las diferentes listas al Senado que van a haber: ¿qué va a hacer Mario Bergara? Quizás sea al que le toque el trabajo de mantener la trinchera de centro, para que no se vayan hacia Talvi.

Bottinelli: Creo que más allá de lo discursivo, el FA está teniendo problemas en que sus militantes se movilicen. No es que vayan a votar, sino movilizarse, que levanten las banderas. En todo este período las banderas del FA estuvieron guarda­das, no aparecieron.

Porzecanski: Yo estaba mirando el otro día la excelente serie Crónicas de Campaña, de TV Ciudad, miraba la campaña del 99 donde el FA pier­de, pero ya hace una campaña bien de centro. El lema era “Cambiemos a la uruguaya”, no sea cosa de hacer locuras. Y Martínez sigue esa línea, pero Villar no. Lo curioso es que Villar viene de apoyar la precandidatura de Bergara, y antes de Astori. O sea que no es todo tan lineal: en los llamados sectores radicales tenés gente mode­rada, y en los sectores moderados tenés gente más radical. El tema es que el FA tiene que buscar el centro también. Entonces, jugarán quizás un doble papel: Martínez buscando el centro y Villar alentando a la mi­litancia quizás.

Noticias: Si Martínez hiciera todos los deberes para lograr el cuarto go­bierno del FA, ¿cuáles serían estos deberes?

Porzecanski: No sólo Martínez, una variable que el FA debería cambiar es la aprobación de gobierno. Y la aprobación de gobierno puede llegar a mejorar con una cam­paña más proactiva de defender los logros de gestión. Es difícil que un partido renueve el poder en contextos de aprobación negativa. La oposición va a re­marcar lo que ha pasa­do de 2015 a 2019, y el FA va a tratar de mirar todo el bosque, de 2005 a 2019. Y después, el FA se juega mucho en los indecisos. Es el pri­mer bastión que tiene que conquistar. Hace cinco años, el FA tenía 37% de intención de votos con un veintipi­co por ciento de inde­cisos, quiere decir que conquistó cerca de la mitad de los indecisos. Ahí tiene un electorado interesante para traba­jar Martínez porque es el candidato con mayor simpatía para los indecisos. Eso debería tra­ducirlo en votos.

Mizrahi: Agrego: volver a seducir a los nuevos votantes. Según nuestra última encuesta, Talvi está lideran­do entre los votantes más jóvenes. Cuanto más jóvenes, más lidera, lo cual es histórico. El electorado fren­teamplista está muy envejecido, ahí el FA tiene un desafío: volver a recu­perar la mística de los votantes jóve­nes. Y lo otro: la falta de autocrítica. Muchos ex votantes frenteamplistas le reprochan al gobierno no ser ca­paz de ningún tipo de autocrítica. Le critican cosas y la respuesta es: “Si, pero ustedes antes de 2004…”.

Bottinelli: Si el FA reconquista al que ya lo votó, gana y gana con mayorías parlamentarias. Tienen que convencer de que lo que se hizo no está tan mal. Hay temas de gestión, hay temas de políticas sociales, hay temas de economía.

DUDAS. Daniel Martínez optó por Graciela Villar generando dudas acerca de la eficacia de esa fórmula. //Fotos: Javier Calvelo / ADHOC

Pomiés: Yo creo que el FA tiene que reconectarse con las expectativas de la gente, no sólo con el entusias­mo. Hay cierta disociación entre la percepción que la gente tiene de la gestión y los problemas del país, y lo que el FA hizo o cree que hizo. Ahí tiene el desafío de hacer algo que no hizo en estos cinco años sin que eso parezca un “chivo”, sino comunicación. Y empieza, me parece, a cundir entre los fren­teamplistas cierta idea de: “Bueno ta, perdimos… capaz que hay que probar otra cosa”. Y muchos frentistas tibios frente a esa posibilidad, empiezan a tirar la toalla. El FA tendría que anunciar proyectos, ideas de cosas por hacer que entusiasmen.

Noticias: El PI tuvo una bajísima votación en las internas. Ya anunció su fórmula (Mieres-Bottero) y tiene hace rato su programa definido. ¿Qué debería hacer para fortalecer su po­sición? Porque no lo beneficia que haya ganado Talvi y no Sanguinetti, ¿no les parece?

Mizrahi: Yo si fuera Mieres hoy, me sentaría a hablar con Talvi y defini­ría una estrategia conjunta para los dos pescar en segmentos distintos, porque los dos se necesitan uno al otro, y cada uno puede pescar en electorados distintos. Hay una parte que es común a ambos, es una inter­sección, pero hay partes que no lo son, hay gen­te que votaría a Mieres y no a Talvi y viceversa. Si se pusieran de acuerdo en una estrategia para pescar públicos dis­tintos, ambos ganarían. Es lo que hacen las empresas.

Pomiés: Yo creo que tendrían que reafirmar su postura de independientes. Hoy coquetean demasiado con Lacalle Pou, le pegan demasia­do al FA, entonces deben buscar un equilibrio. ¿Por qué? Porque muchos de sus votantes son frentistas des­encantados, que está bien que están disconformes, pero tampoco pueden ser tan duros, porque si no el votante va a decir: “Pará un poco, yo antes los voté… ¿soy tarado?” Ahora tienen una disputa electoral en el centro, a donde va Talvi. Por eso debe buscar una identidad propia, de indepen­diente, centro.

Bottinelli: Coincido en que lo que perdió el FA es perfil. Se fue desdibu­jando. La ruptura de La Alternativa se da porque Selva Andreoli dijo que ella no votaría a los partidos tradi­cionales. Hace unos días (Mónica) Bottero dijo: “No votaría al Frente”, y no pasó nada. Se está dando como un hecho que el PI va con la oposi­ción y no hay posibilidad de acuer­do con el FA. Entonces, el problema que tiene el PI es: si van todos con el opositor, ¿por qué el indeciso los elegiría a ellos? Para eso vota a La­calle o a Talvi.

Porzecanski: Hay una crisis iden­titaria, hay una reconfiguración después de esta crisis. Es curioso que previo a las internas, en el momento más difícil para los partidos sin competencia,  tienen dos crisis importan­tes paralelas el PI y el PdG que los afectó notoriamente. Entonces, el PI está saliendo de esa crisis identita­ria, no sólo política. Dado que es un hecho que el PI se está posicionando como un partido más de oposición, el tema ahora es lo que decía Maria­na: mostrar diferenciales. ¿Cuáles pueden ser? El trabajo parlamen­tario, de productividad legislativa, y lo otro es decir: “Nosotros somos un partido de centro puro, de ideas, no tenemos presiones”.

Noticias: ¿Siguen imaginando un duelo Lacalle Pou-Martí­nez en segunda vuelta, o eso ya no está tan claro?

Mizrahi: Para mí no es­tá nada claro. Nosotros agregamos una pregunta en las encuestas: “¿Usted está seguro que va a votar a Fulano, o no descarta votar otras opciones?” Si dice que no descarta otras opciones, le volvemos a mostrar el menú de can­didatos y ahí le pregunta­mos “cuáles de todas es­tas no descartaría votar”. Eso nos permite calcular el piso y el techo de ese momento de cada uno. Cuando mirás el mínimo y el máximo de Lacalle y de Talvi hay una super­posición importante, el pi­so de uno está más abajo que el techo del otro, entonces hoy yo no me la jugaría.

Porzecanski: Nosotros todavía no tenemos una encuesta pos-internas. Hoy vemos muchísima estabilidad con liderazgo del Partido Nacional y el Fren­te Amplio, y el Partido Colorado terce­ro lejos. Hoy no vemos que el PC esté amenazando, pero el bloque opositor es de fluidez en el voto.

Bottinelli: La distancia que hay entre el PN y el PC es importante, pero hoy hay todo un electorado que se puede pasar de un partido tradicional al otro sin ningún pro­blema. Cuento una anécdota: en el 99 yo hacía encuestas cara a cara. En la primera encuesta pos-balotaje me fui a Durazno, y me decían “yo soy blanco como hueso de bagual”. Pero cuando le preguntabas qué ha­bía votado en noviembre te decían bajito “Batlle” y se querían matar… ¡Hoy no pasa nada! Votar a Sangui­netti, Talvi, Lacalle o Larrañaga ya no importa. Yo no descarto nada… Creo que no es lo más probable que Talvi gane el bloque opositor y pase al balotaje.

Pomiés: Para el conjunto del elec­torado fue una sorpresa que ganara Talvi, y fue una sorpresa la reacción que él ha tenido. Creo que ha sido muy hábil después de las elecciones, hay que ver cómo mide ahora. Yo no descarto nada.

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Oportunidad: Novick a lo Sartori

Noticias: ¿Qué puede pasar con Cabildo Abierto y el Par­tido de la Gente?

Porzecanski: El PdG es­tá en un desafío similar al del PI, sólo que no son los mismos sectores los que le han generado problemas. Al PdG le han gene­rado más problemas la entrada de Sanguinetti en la política y posteriormente Cabildo Abierto. Va a tener que apuntar a posicio­nes diferenciales frente a estos otros partidos. Se ha tratado de hacer énfasis en el equipo de se­guridad, con el asesoramiento de (Rudolph) Giuliani o la cuestión del empresario en política, como el aporte desde la gestión privada pa­ra hacer una buena gestión pública. Es un diferencial que podría tener Novick. En cuanto a Cabildo Abierto, la votación interna le da un impulso muy fuerte, y está marcando bien en intención de voto. La novedad te da un empuje inicial, después tenés que mantenerla con otros atributos. Recién están por definir la fórmula o presentar un equipo de gobierno, deben hablar de otros temas que no sea la seguridad.

NOVICK Y SARTORI. Dos figuras emergentes cuyos futuros generan dudas y especulaciones. //Fotos: Nicolás Celaya, Santiago Mazzarovich y Javier Calvelo / ADHOC

Bottinelli: Algunos que dicen que lo que votó Manini en la interna es el techo, no lo comparto. Para mí puede crecer todavía. Y Novick tiene problemas, pero se le abrió una oportunidad al no ser presidenciable Sartori. Novick puede explotar eso de empresario exitoso. Novick tiene una oportunidad. Encontrar nichos para ocho o nueve partidos es muy difícil. La interna del PC o el PN ge­nera hechos que abren o cierran espacios para otros.

Pomiés: Al ser un juego de tres y no de dos, es una oportunidad para los partidos chicos, porque si hay tres, pueden haber cinco o seis. Creo que los chicos van a votar mejor de lo que esperaban. Creo que Novick va a mejorar en algo, el PI también y Manini va a votar bien.