Menú
Libros / 7 de agosto de 2019

China Miéville: un maestro de lo extraño

Se maneja con fluidez entre distintos géneros antes separados, hasta inscribirse en lo que suelen llamar “weird”.

Por

China Mieville

★★★★ Esta recopilación tiene algo de acontecimiento. En una serie de extensas novelas (“Los últimos días en Nueva París”, “La ciudad y la ciudad”, “La cicatriz”, “El consejo de hierro”) el inglés China Miéville se fue afirmando como un nombre clave de la ciencia ficción y la fantasía anglosajona. Pero aquí se muestra con el mismo talento para manejar el cuento y la novela corta.

Como suele ocurrir hoy, Miéville se maneja con fluidez entre distintos géneros antes separados, hasta inscribirse en lo que suelen llamar “weird” (algo parecido a lo que Rodolfo Walsh llamaba “el cuento extraño” en su célebre antología).

Otro rasgo es la capacidad para extraer lo menos obvio a lo cotidiano, movimiento que caracterizaba algunos de los mejores cuentos de Julio Cortázar. Para complicar las cosas, Miéville tiene ideas socialistas (incluso fundó un pequeño partido). Eso da por resultado, por ejemplo, “El pelotero” (escrito en colaboración), donde el espacio de juegos de los McDonalds se vuelve esquivo y, finalmente, macabro, consumismo mediante.

(Te puede interesar: Feria de Editores: una apuesta que se convirtió en un clásico)

En el otro extremo puede mencionarse “Informes sobre diversos sucesos acaecidos en Londres”, donde una recopilación de datos permite exhibir el desplazamiento de calles y callejones urbanos, que a veces se insertan entre dos casas antes pegadas. La capacidad del surrealismo para sacudir seguridades o asombrar, es otro rasgo de su mundo.

En otro surco, el “Familiar” se vuelve directamente siniestro, a partir de un brujo, y de un montaje de aspectos terribles del animal y amuleto vivo escalofriante del título. También puede citarse “Noche de paz”, donde en la Navidad@ o Papá Noel@ (así: con marca registrada) se vuelven casi inalcanzables.

(Te puede interesar: Lecturas: ¿cómo son las bibliotecas de hoy?)

“El azogue” es un cierre maestro. A partir de media carilla de Borges en “El libro de los seres imaginarios”, trama una invasión de Londres por vampiros y seres de los espejos y despliega la lucha en más de setenta páginas inolvidables. Los recursos de Miéville son ricos y abundantes, y tienen en cuenta siempre la legibilidad de cosas difíciles de seguir, y la construcción de personajes que se quedan adheridos a la sensibilidad del lector. Como el escurridizo “Jake” que da título al volumen, por otra parte.

Un libro infaltable de Miéville, corregido además para que las traducciones suenen locales en esta “adaptación al castellano rioplatense”.

“Buscando a Jake y otros relatos”, de China Miéville. Edic. Ayarmamot, 307 págs. $ 750.