viernes, febrero 21, 2020

CIENCIA | 12-12-2019 16:17

Cumbre Mundial por la Crisis Climática: riesgo aumentado

Los índices sobre el calentamiento global empeoran. Hay más emisión de gases tóxicos y suben las temperaturas. Reunión clave.

La Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP25) comenzó el dos de este mes, signada más por fuertes nubarrones con diversos matices de gris, que por el optimismo. Dos organizaciones mundiales acaban de lanzar muy fuertes advertencias enfatizando que la cantidad de gases de efecto invernadero están aumentando, sin que parezca haber un límite a la vista. A pesar de eso, el mayor emisor histórico de esas sustancias que están encapsulando al planeta y transformándolo en una freidora, los Estados Unidos, abandonará el Acuerdo de París el 4 de noviembre del 2020, un día después de sus elecciones presidenciales.

Así, habrá que ver si un pacto que se base en compromisos nacionales voluntarios respecto de acciones para frenar o al menos mitigar la crisis climática podría brindar los resultados necesarios. El próximo momento de la verdad llegará en el 2020 en Glasgow (Escocia), cuando se le pida a los países que fortalezcan sus promesas, conocidas en el Acuerdo de París del 2016 como “contribuciones determinadas a nivel nacional”, o NDC. Si se logra tener a una cantidad suficiente de naciones que enfaticen su compromiso en cuanto a mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2 grados centígrados, aumentaría la confianza en el acuerdo. Si no, la fe corre riesgo de desvanecerse. Y sin ella, un acuerdo más potente, también.

Pero vayamos por partes. Primero, los últimos informes científicos. El Décimo Informe de Brecha de Emisiones del Programa de Medio Ambiente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió hace una semana que "no hay señales" de que los gases de efecto invernadero logren alcanzar su límite en el corto plazo. La encuesta de brecha de emisiones del PNUMA, lanzada desde Ginebra, pronostica que habrá muy altas concentraciones de gases de efecto invernadero por venir.

Cambio climático

Malas noticias. "Los hallazgos son sombríos -advierte el documento del  PNUMA-. Los países no lograron detener el crecimiento de las emisiones globales, lo que significa que ahora se requieren recortes más profundos y rápidos".

El paper llegó un día después de que la Organización Meteorológica Mundial revelara la existencia de concentraciones récord de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera. La OMM asegura que dichas concentraciones promedio de CO2 en la atmósfera aumentaron a 407.8 partes por millón en el año 2018, superando la estimación realizada en el 2017, de 405.5 ppm. El martes 3, la misma organización informó que “el 2019 concluye con una década de calor global excepcional, retirada del hielo y niveles récord del mar impulsados por los gases de efecto invernadero de las actividades humanas”. Y advierte: “Las temperaturas promedio para los períodos de cinco años (2015-2019) y de diez años (2010-2019) seguramente serán las más altas registradas. El 2019 está en camino de ser el segundo o tercer año más cálido registrado”. 

En la actualidad se estima que se ubica en 1.1 grado Celsius por encima de los tiempos preindustriales (1850–1900). Las olas de calor generalizadas y duraderas, los incendios récord y otros eventos devastadores como los ciclones tropicales, las inundaciones y la sequía han tenido un gran impacto en el desarrollo socioeconómico y el medio ambiente.

"Si no tomamos medidas climáticas urgentes ahora, nos estaremos dirigiendo a un aumento de la temperatura de más de 3 grados centígrados para finales de siglo, con impactos cada vez más dañinos para el bienestar humano", advierte en el documento el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas. "No estamos cerca de alcanzar el objetivo del Acuerdo de París", lamenta.

Uno de los puntos principales de aquél documento es “mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático”. Lejos estamos de ello, a juzgar por lo que muestra la evidencia científica, y por el hecho de que ya estamos acariciando el año 2020, cuando todo esto debería entrar en vigencia.

"En el día a día, los impactos del cambio climático se desarrollan a través del clima extremo y anormal. Y, una vez más en 2019, los riesgos relacionados con el clima y el clima golpean fuertemente. Las olas de calor y las inundaciones que solían ser eventos "una vez en un siglo" se están volviendo más frecuentes. Países que van desde las Bahamas hasta Japón y Mozambique sufrieron el efecto de devastadores ciclones tropicales. Los incendios forestales arrasaron el Ártico y Australia”, resume Taalas.

Uno de los principales impactos del cambio climático son los patrones de lluvia más erráticos. Esto representa una amenaza para el rendimiento de los cultivos y, combinado con el aumento de la población, significará desafíos considerables para la seguridad alimentaria de los países vulnerables en el futuro. El informe de la OMM se refiere al impacto de la crisis climática sobre la salud humana, la seguridad alimentaria, la migración, los ecosistemas y la vida marina.

En el informe del PNUMA los expertos celebran la presión pública sobre los gobiernos para que los mismos se comprometan a abordar el problema del cambio climático, pero creen que esto no es suficiente. Las emisiones mundiales aumentaron un 1,5% por año durante la última década. Eso conduciría a un aumento de la temperatura de casi 4 grados centígrados para el año 2100, "trayendo impactos climáticos destructivos y de gran alcance". La brecha de emisiones anticipada en 2030, la diferencia entre lo que se lanzará a la atmósfera y los niveles consistentes con frenar el calentamiento global es enorme, advierte el PNUMA.

Cambio Climático

¿Otra decepción? La COP25 que comenzó el 2 de diciembre en Madrid, España, fue vista a lo largo del año como un trampolín para lo que debería ser logrado en el 2020. La ronda de conversaciones climáticas de la ONU del año pasado en Katowice, Polonia, cerró las negociaciones sobre la mayoría de los aspectos de cómo funcionará el pacto, conjunto de procedimientos conocidos como el libro de reglas de París.

La cumbre realizada en setiembre en Nueva York (Estados Unidos) no terminó con un quórum de países comprometidos con nuevas NDC para la reunión en Glasgow, el año próximo. Sesenta y ocho naciones aseguraron que planean fortalecer sus compromisos para el 2020, incluyendo a 33 pequeños países insulares y 20 africanos. Esos Estados, en conjunto, representan alrededor del 8% de las emisiones mundiales. De acuerdo con los expertos, es más que poco probable que los Estados Unidos adopten un NDC después del próximo año, y los grandes emisores como China, India y la Unión Europea no se comprometieron. 

Otro punto importante en debate en esta COP de Madrid se refiere a la compensación que deberían recibir las poblaciones desplazadas por la crisis climática, o perjudicadas por la misma de manera directa, por ejemplo por los huracanes (que son cada vez más frecuentes) o por la suba en el nivel de los mares (que obliga a abandonar hogares). Hace ya seis años, en la ciudad de Varsovia (Polonia), se había lanzado un mecanismo para comenzar a analizar este problema, conocido como “pérdida y daño”.

El conjunto de los países desarrollados se comprometió en París a entregar al menos 100 mil millones de dólares al año para acciones de adaptación y mitigación a partir del próximo año, y ahora en Madrid se evaluará el progreso de tal objetivo. Pero las islas pequeñas, los países más pobres y aún aquellos que están en un proceso de crecimiento quieren que se les garantice que habrá ayuda adicional para los Estados que enfrentan daños irreversibles por el calentamiento global. Pérdida y daño, que los países más vulnerables ven como algo separado de la adaptación y la mitigación, y por eso mismo piden un financiamiento adicional.

La crisis empeora. Las respuestas de políticos, empresarios y tomadores de decisiones siguen sin alcanzar.

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Andrea Gentil

Andrea Gentil

Editora de Ciencia, Medicina y Tecnología. Docente.

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