Lunes 21 de septiembre, 2020

OPINIóN | 16-09-2020 11:29

La visión de Rubinstein: cepo reforzado, algunos pros y muchas contras

El economista reconoce que las medidas desalientan el "puré" y contienen la inflación, pero profundizan la desconfianza, castigan a las empresas y mantienen las brechas.

Contrariamente a lo que había manifestado el ministro Guzmán, el Gobierno finalmente decidió reforzar el cepo cambiario. Las medidas tienen sus “ventajas” y “desventajas”, o “pros & cons”, como se suele decir en la jerga económica. Veamos:

  1. Quita de incentivos al “puré”: esto es, quienes compraban los u$s 200 y luego los vendían en el “blue”. Implicará menos pérdidas de reservas del BCRA (ahora que saldrá $130 por dólar en lugar de $100), y menos oferta en el “blue”, con probable suba entonces de este dólar.  
  2. Castigo a las empresas que deben pagar sus deudas en dólares. Al solo darles el 40% de lo que deben pagar, las empresas endeudadas deberán conseguir dólares en el mercado Contado con Liquidación (digamos, a $130 en lugar de $ 80), y/o refinanciar sus deudas, y/o entrar en default.  En todo caso el Gobierno obliga a las empresas a perder dinero. Claramente es una muy mala señal para el “mundo inversor”. Que se agrega a un conjunto de malas señales (Latam, Falabella y varias empresas más que decidieron no seguir operando en Argentina, el decreto de telecomunicaciones, el zarpazo a CABA, el tema Vicentin, etc, etc).  Por el lado de las ventajas, el BCRA deja de perder dólares por esta vía (tal vez se ahorre unos u$s 2.000 millones en un año).
  3. Inflación, no debería dispararse. Si bien las empresas endeudadas, a las que se les ha encarecido la operatoria, tenderán a aumentar sus precios para ampliar sus márgenes para poder pagar sus nuevas deudas encarecidas, es de esperar que las importaciones tengan más fluidez (ahora que el BCRA perderá menos dólares por el “dólar ahorro” y por el pago a las empresas). Y por esta vía, no deberíamos esperar “saltos” de una inflación que tendería, por otras razones, a situarse en meses venideros seguramente más cerca del 3% que del 2% mensual.
  4. Las brechas seguirán altas. Por más trabas que se quieran poner a las operatorias de CCL (ahora a no residentes), los dólares paralelos (MEP, CCL y blue) tienen razones para no bajar ni permanecer quietos. En este clima general de desconfianza que existe, y dada la “montaña” de pesos que hay y que continuará creciendo (básicamente por emisión para el fisco), habrá razones más que suficientes para intentar dolarizar parte de esos pesos. 

De modo que si bien en general el BCRA perderá menos reservas, no cabe esperar que pueda lograrse el objetivo de bajar las brechas cambiarias, que tienden a superar el 60%. Ni tampoco pueda lograrse el objetivo de ingreso de divisas. Como bien decía Alberto Fernandez, “con el cepo se evitan que los dólares salgan, pero también se evita que los dólares entren”.  Las medidas tienden a reforzar el “mal clima de negocios” que se vive hoy en Argentina. Lo cual implica menos crecimiento (más allá de la recuperación cíclica por reapertura de actividades). Lo cual también luce bien contrario al “mantra” de Martín Guzmán: ¿quién puede estar tranquilo en esta economía “encepada”, que navega sin destino claro, con la sensación de que todo está atado con alambre? En un país que por ahora es uno de los que peores resultados exhibe en la lucha contra la pandemia, y está en el podio de las economías que más cayeron en su actividad económica.

* El autor es director de GRA Consultora.

por Gabriel Rubinstein

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