La crisis de representatividad en Argentina ha sido un tema recurrente durante más de 20 años. Hay una ausencia de liderazgos políticos y es complejo capturar la confianza de los ciudadanos. Los agentes políticos no han sabido o no han querido interpretar las necesidades de todos los sectores de la sociedad. Un gobierno debe ocuparse de todos los ciudadanos, no sólo de sus votantes. Hace tiempo faltan políticas transversales y afrontar los temas del día a día de las personas.
El problema de los discursos es que todo superhéroe necesita una víctima y un villano. La construcción de las etiquetas sociales son funcionales a un sistema de poder, y al catalogarnos persistentemente, podemos llegar a creérnoslo. Ello dificulta una transformación pero sostiene una audiencia, es manipulable y permite conservar el poder. Esto fomenta que las personas repliquen dichos en lugar de demandar, diluye la autonomía en la formación de opinión y nos hace enfrentarnos entre nosotros. Esto tiene un impacto social, legal, político y económico.
A pesar de lo enunciado, lo llamativo de estas elecciones es que hay fuertes tendencias a enterrar estas narrativas polarizadas que tienen un impacto profundo en la percepción y en las relaciones sociales pero no soluciona los problemas reales. El trasfondo del resultado de las PASO es que evidencia un hartazgo a un sistema, a un juego político egocéntrico que logró perjudicar a las personas en su cotidianeidad. En otras palabras, significa que no les importa quién es bueno o malo, quieren mejorar su calidad de vida.
Muchos argentinos no se sienten cautivados por los nombres actuales en campaña y no cambiará si no modifican la lógica, no entienden cuál es el pedido del pueblo ni logran que las personas identifiquen genuidad en sus accionares.
Existen grandes desafíos: desterrar la intolerancia, retomar el valor de ser críticos y educarnos, asumir que ningún camino hacia el crecimiento será fácil ni rápido, estar unidos y alentar a quien se atreva a sufrir los costos, y atenuar las dificultades sin parches contraproducentes.
Instagram @petersnicoleok
Mail: [email protected]
LinkedIn Nicole Peters
por CEDOC
Comentarios