El presidente Javier Milei, emprendió un nuevo viaje oficial a Estados Unidos esta semana para participar de la primera reunión de la Board of Peace, la llamada “Junta de Paz” impulsada por su par estadounidense Donald Trump con la intención de diseñar mecanismos de paz y reconstrucción en conflictos internacionales, con especial foco en la Franja de Gaza. La cita, celebrada en Washington D. C., reunió a líderes de más de 40 países en el momento en que en Argentina se llevaba adelante un paro nacional contra la reforma laboral impulsada por su gobierno, lo que despertó críticas internas por su ausencia, en plena coyuntura política local.
La Board of Peace fue presentada por Trump como una nueva plataforma internacional que buscará soluciones diplomáticas y de ayuda humanitaria para la posguerra en Gaza. Argentina forma parte como miembro fundador del organismo, tras una invitación formal recibida por Milei en enero pasado. En su anuncio del viaje, el mandatario calificó la invitación como un “honor de tamaña responsabilidad” y afirmó que “Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad”.
Por otra parte, varios hechos anecdotícos ocurrieron ni bien comenzó el encuentro entre Jefes de Estado.La intervención de Donald Trump marcó un momento clave de la reunión y generó repercusión en la prensa internacional. El mandatario estadounidense no solo celebró la presencia de los presidentes reunidos en Washington sino que se detuvo a hablar especifícamente de su par argentino. “¿Dónde está el presidente Milei? Yo lo respaldé, no se supone que respalde a personas, pero respaldo a alguien cuando me cae bien”, afirmó el republicano, evocando su apoyo político al argentino durante las elecciones de 2025. “Estaba un poco atrasado en las encuestas y terminó ganando de manera aplastante”, agregó.
El encuentro se volvió más notorio cuando se difundieron imágenes de Milei compartiendo asiento con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. El presidente argentino protagonizó una escena que rápidamente se viralizó al cantar un tema de Elvis Presley (“Burning Love”) junto al dirigente húngaro y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.Más allá de los discursos oficiales y el protocolo, estos momentos inusuales trascendieron los medios y las redes sociales.
Por otra parte,en la ceremonia inaugural, Milei ratificó públicamente el compromiso argentino con la iniciativa y puso a disposición la ayuda de los Cascos Blancos para participar en una eventual misión de estabilización en Gaza. “Argentina está lista para contribuir”, dijo el presidente, subrayando que su país defenderá “el derecho a la vida, la libertad y la propiedad”, en lo que la Casa Rosada definió como una postura coherente con su política exterior.
El viaje de Milei y su participación en el Board of Peace consolidan el fortalecimiento de la relación estratégica con Estados Unidos bajo la administración Trump, marcando un alineamiento internacional que ha sido uno de los ejes de su política exterior desde su asunción. Sin embargo, también abre nuevos debates sobre las prioridades del gobierno argentino en un contexto donde la situación interna está altamente politizada y la agenda externa cobra visibilidad mediática.














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