En el competitivo universo del deporte argentino, la exigencia física extrema va de la mano con un riesgo latente de lesiones. Sin embargo, detrás de cada caída, operación o retiro anticipado, existe un marco legal que no siempre está claro para los atletas. Desde la cobertura de las ART hasta las indemnizaciones por incapacidad, la doctora Sandra Laham —especialista en derecho laboral deportivo— guía este recorrido legal que busca empoderar y proteger a quienes se juegan su cuerpo en cada competencia.
Cobertura de ART: más que una asistencia médica
Contrario a la creencia popular, la cobertura de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) no se limita a trabajadores de rubros tradicionales: los deportistas profesionales también están amparados. Toda persona que preste servicios bajo relación de dependencia, incluyendo a los atletas contratados por equipos, clubes o federaciones, tiene derecho legal a esta protección.
La cobertura incluye atención médica especializada, fármacos, fisioterapia, rehabilitación y compensación salarial durante el tiempo de inactividad. Esto permite que el deportista no solo se recupere físicamente sino que también mantenga su estabilidad económica. Un ejemplo común es el de un futbolista que sufre una rotura de ligamentos: la ART cubre cirugía, tratamiento y el pago de su salario durante la recuperación.
Denunciar el accidente: el primer paso hacia la protección
Aunque la ART es un derecho, su activación depende de una acción inicial: la denuncia formal del accidente. Este trámite debe realizarse idealmente dentro de las 24 horas posteriores al hecho, ya sea por el deportista, su empleador o su representante legal. La denuncia debe contener detalles precisos sobre la lesión, lugar, fecha, hora y testigos, para permitir a la ART iniciar el protocolo de cobertura.
En caso de dudas sobre cómo realizar esta denuncia, el acompañamiento de un abogado especializado resulta clave para asegurar que todo esté correctamente documentado.
Indemnización por incapacidad: proteger el futuro del atleta
Cuando una lesión provoca una incapacidad permanente —ya sea parcial o total— el deportista tiene derecho a una indemnización que compense los daños físicos, económicos y emocionales. El cálculo depende de variables como edad, ingresos, tipo de lesión y porcentaje de incapacidad, que debe ser determinado por peritos médicos especializados.
Si el atleta no está de acuerdo con el diagnóstico, puede solicitar una segunda opinión o iniciar acciones legales. Casos como el de un basquetbolista que no puede volver a competir profesionalmente tras una lesión lo ejemplifican: tiene derecho a una indemnización integral por incapacidad total.
Cuando la ART rechaza: cómo defender tus derechos
Las ART no siempre reconocen una lesión como laboral, especialmente si ocurre fuera de una competencia formal. Sin embargo, entrenamientos, viajes o eventos vinculados a la actividad deportiva están legalmente contemplados como parte de la labor del deportista. Por eso, en caso de rechazo injustificado, se recomienda iniciar un reclamo formal.
Un abogado laboral deportivo puede representar al atleta ante la ART o ante los tribunales, con pruebas documentales y argumentos legales que demuestren el carácter profesional de la lesión.
Asesoramiento legal: una herramienta de alto rendimiento
En palabras del Estudio Jurídico Sandra Laham: “La inversión en asesoramiento legal es una inversión en el futuro profesional y en la tranquilidad personal de cada deportista.” Contar con orientación jurídica específica ayuda a prevenir conflictos, proteger el cuerpo como herramienta de trabajo y garantizar derechos frente a situaciones de vulnerabilidad.
La profesionalización del deporte implica también el fortalecimiento del conocimiento legal: no se trata solo de entrenar, sino de actuar con información, respaldo y previsión.
por CEDOC















Comentarios