Friday 16 de October, 2026

PERSONAJES | 06-09-2026 04:58

Luis Machín: “Aunque cueste creerlo, todavía hay gente que está a favor de lo que hizo Barreda”

Interpreta al cuádruple femicida en el nuevo film que vuelve a poner bajo la lupa las miradas que persisten sobre el crimen.

En la película “Barreda”, Luis Machín desempeña una de sus mejores actuaciones en el terreno audiovisual. Dentro de un gran año en el territorio fílmico con su destacada participación en la serie sobre Moria Casán y la reciente conclusión del rodaje de “Las Malas”, adaptación cinematográfica de la novela de Camila Sosa Villada, Machín alcanza la cumbre interpretativa con Barreda, un personaje destinado a otorgarle varios premios, un retrato exquisito del hombre a punto de estallar. El relato está dirigido por Daniela Goggi, una cineasta acostumbrada a contar historias sobre hombres al límite, tal como hiciera con Jorge Marrale, encargado de componer a Carlos Carrascosa en la serie sobre el asesinato de María Marta García Belsunce, y con Rodrigo de la Serna en “El Rapto”, cuya narrativa se adentraba en las tragedias de la familia Sivak. Machín comparte elenco con Carla Peterson, Mercedes Morán, Paola Barrientos, Alberto Ajaka, Maite Lanata y Marcelo Subiotto, entre otros.

En Instagram se presenta simplemente como “Actor”. Suficiente para describir su personalidad camaleónica. Seguidor de la tradición de los notables actores de reparto siempre listos para dar un paso al frente, este rosarino de 58 años hace mejores a los papeles que le tocan en suerte.

Dentro de la galería de sus extraordinarias criaturas, el Sigmund Freud de “La última sesión de Freud” se hubiera hecho un festín al analizar la perturbadora mentalidad de Ricardo Barreda. 

En la miniserie “El Lobbista”, Machín se ponía en la piel de un personaje que terminaba sus días en la cárcel, al igual que Barreda. En ambos casos Alberto Ajaka interpretaba a un hombre de ley que lo llevaba a cumplir su destino inevitable. Pero no hay casualidades en la vida profesional de Machín, quien en alguna oportunidad confesó que si no actuaba se enfermaba. Con este presente laboral podemos suponer que goza de excelente salud.

Machín recibe a NOTICIAS para reflexionar, entre distintos temas, sobre el dentista que dio rienda suelta a la parte más monstruosa de su ser, a la mitad oscura que se encontraba al otro lado del espejo.

Noticias: Sé que los actores no tienen que juzgar al personaje sino actuarlo. ¿Pero cómo fue encarnar a Ricardo Barreda, un hombre que cometió cuatro crímenes tan atroces?

Luis Machín: Por esto que decís, si uno empieza a juzgarlo de entrada es complicado acercarse a la interpretación. Yo ya lo juzgué como ciudadano en el 92 y lo condené, pero para actuarlo es un personaje fascinante. Desde mi lugar como actor, una criatura así ejerce fascinación porque permite bucear en una psicología absolutamente contraria a la propia, y esos personajes tan alejados de uno producen una atracción a la hora de interpretarlos. A mí, el hecho de poder acercarme desde la ficción a una mente tan perturbada, al eje del mal, me resulta apasionante. Como actor aproximarme a él y meterme en su cabeza fue un desafío deslumbrante.

Noticias: En algún momento te preguntaron si tenías entre tus planes dirigir o escribir y contestaste que el actor escribe con el cuerpo. ¿Cómo te salió esta escritura? 

Machín: Estoy muy contento con lo que finalmente quedó como película, con lo que seguramente generará cuando la vean y con el lugar donde se pondrá también el eje de la conversación, que es el femicidio. Es una película durísima, todos los que la miren ya saben quién fue Barreda. Si sos argentino, es imposible que no tengas conocimiento, pero se van a encontrar con una lectura muy distinta y un encuentro con una época, el inicio de los años 90, que ve al femicidio de un modo esencialmente muy distinto a como lo percibimos hoy. Igual te digo algo, yo creo que todavía hay gente que va a sentir empatía por Barreda porque lo veo en las redes, pero lo bueno es que la película colocará la discusión sobre la violencia de género en un lugar central. Ha cambiado muchísimo la percepción de la violencia contra la mujer gracias al movimiento feminista que hizo un trabajo realmente excepcional en relación a visualizar y modificar paradigmas. Pero todavía en nuestra sociedad, no solo en la Argentina sino en el mundo y sobre todo en estos momentos, hay una reacción tan fuerte al progresismo que se lleva puestos temas que creíamos instalados. Estoy seguro de que la película va a posicionar de nuevo la discusión sobre la violencia en un lugar preponderante, no me cabe duda.

Noticias: En algún momento leí que definías el escenario teatral como un campo de batalla. Llevándolo al universo de Barreda, ¿podemos decir que la propia casa era su campo de batalla?

Machín: Él lo planteaba así, tenía una cabeza dislocada, enferma, su familia era un campo de batalla, no puedo hacer el paralelo con lo que yo pienso sobre qué es la creación porque él veía a los suyos como enemigos de una manera literal. En su mente perturbada vivía un campo de batalla totalmente imaginado por él, la película da vuelta esa perspectiva para otorgarle voz a esas mujeres que no la tuvieron. A las víctimas que él silenció. Él decía abiertamente que su casa era un infierno. Lo relataba como si él fuera el justiciero de sí mismo, Barreda era un hombre absolutamente atrapado por un narcisismo irredento, él pergeñó fríamente los asesinatos. No era alguien inimputable, tenía plena conciencia de lo que hacía, no fue un arrebato, ni un momento de locura. Nadie que mire esta película saldrá con la idea de que es un héroe que hace justicia, al contrario, Barreda es un miserable, un asesino.

Luis Machin como Barreda

Noticias: En esta ocasión estamos hablando sobre Barreda. Te vimos en “Cromañón”. En teatro has encarnado a Sigmund Freud, a Albert Einstein. Hiciste a nuestro exministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo. Sé que siempre encarás el trabajo con responsabilidad, ¿pero es una presión extra interpretar a alguien que existió, a gente real?

Machín: Sin duda que sí, por eso esta película va a ser muy muy movilizante. Los que lo vivimos cuando sucedió, recordamos cómo fue tomado y los que todavía no habían nacido o eran chicos pueden interiorizarse porque hay registro de los hechos. La reacción de cierta parte de la sociedad fue fuerte, hay gente que le compuso temas musicales, hicieron tazas con su cara, hubo personas que se lo tatuaron a Barreda. Aunque cueste creerlo, todavía existen personas que están a favor de lo que hizo Barreda, eso es algo que la película combate desde adentro. También es parte del atractivo ver la divergencia de comentarios aunque uno quisiera que en cosas como estas hubiese una unanimidad de opiniones condenatorias… pero no las hay todavía. Y me parece que esta película se adentra en territorios donde tiene mucho para decir, el tema de los femicidios es permanente, todos los días matan a una mujer.

Noticias: Detrás de esta película está About, la productora de Armando Bó, ya trabajaste también con ellos en “Cromañón”, la serie de Moria y además tengo entendido que vas a estar en “Las malas”. ¿Te sentís cercano al universo de Armando Bó?

Machín: Mirá, el primer personaje para el que me convocaron fue el de “Cromañón”, por supuesto, yo ya conocía el trabajo de Armando y me interesaba mucho su visión. Para mí fue importante desde el vamos poder hacer “Cromañon” por lo que significa, pero además cuando ingresé a la productora conocí de primera mano que, más allá de las temáticas que ellos saben abordar, tienen una calidad humana fuera de serie. Descubrí que Armando y Mercedes Reincke tienen una sensibilidad personal al nivel de los proyectos que encaran, así que me siento muy en familia ahí. 

Noticias: ¿Quiénes fueron los maestros en tu profesión? 

Machín: Ricardo Bartís y Alberto Ure. En lo teatral me nutrieron de armas muy muy filosas, que incluso fueron fundamentales también para lo que después fue mi desarrollo en el audiovisual, sin duda, ellos forman parte de mí y de mi formación. Mis maestros en Rosario también, por supuesto, pero cuando me vine a vivir a Buenos Aires se amplió el espectro interpretativo para mí a partir de la televisión y del cine, además del teatro, algo que nunca dejé de hacer.

Noticias: ¿Qué es lo mejor de ser actor?

Machín: Lo mejor es que podés ser infinidad de personas, entrar en psicologías totalmente contrarias a la tuya. Uno de los mayores desafíos en mi actividad es arrimarme a personalidades y a personajes a los que yo jamás me acercaría como ser humano. La posibilidad de ser actor me permite ingresar en esas mentes, en esos modos de pensar que para mí van de la mano con la interpretación.

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Leonardo Martinelli

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