Viernes 25 de junio, 2021

POLíTICA | 17-05-2021 17:03

Botón rojo: en Santa Fe piensan en sumar más restricciones

Debido al aumento de casos y a la falta de disponibilidad de camas, funcionarios de esa provincia adelantaron medidas.

“Estoy convencido de que hay que tocar el botón rojo”, manifestó Federico Fiorilli, coordinador de Terapias Intensivas de Santa Fe, en declaraciones a la radio LT8. Fue el primero en poner sobre la mesa que con la cantidad de casos en aumento y la alarmante falta de disponibilidad de camas, tendrán que extremar las medidas en los próximos días, ante la inminencia del vencimiento del decreto nacional de Alberto Fernández.

Este lunes por la mañana, como pocas veces había sucedido, funcionarios municipales y provinciales salieron a manifestarse a la vez para demostrar que Santa Fe transita el “colapso sanitario”

En la inauguración de una obra, el gobernador Omar Perotti explicó: “El fin de semana llevamos las camas al límite de las que habíamos ampliado. Tenemos hoy una llegada de 17 respiradores más, pero todo lo que se amplió lo consumimos”. Y completó: “Estaremos analizando quitar circulación para ayudar al sistema de salud”.

Al mismo tiempo, el secretario de Salud, Jorge Prieto, daba una conferencia de prensa en el hospital José María Cullen, en la que presentaba los alarmantes números que tiene Santa Fe: “No hay más de 10 camas libres en la provincia y hay dos camas libres en la capital provincial”. El nivel de ocupación de las camas UTI es del 98%.

Por ese motivo, adelantaron funcionarios provinciales que en las próximas horas se analizarán mayores restricciones: cierre de espacios públicos, limitaciones para circular e, incluso, la presencialidad escolar.

El nuevo foco. La muerte del ex gobernador Miguel Lifschitz produjo una conmoción en la política de Santa Fe. El presidente de la Cámara de Diputados, uno de los dirigentes con mayor intención de votos de la provincia, estuvo casi un mes contagiado de Covid y finalmente, el 9 de mayo, falleció.

A sus 65 años, el ex gobernador todavía no había sido inoculado. Y eso generó un debate. “Cualquier mejora en el plan de vacunación lo hubiese salvado. Está claro que la vacuna no llegó a tiempo y duele mucho”, se lamentó ante NOTICIAS el diputado socialista Pablo Farías, quien reemplazará a Lifschitz como presidente de la Cámara de Diputados.

La partida del ex gobernador también corrió la mira, por un ratito, del AMBA, para concentrarse en Santa Fe: el distrito que completa el podio, junto a Buenos Aires y Capital Federal, de mayor cantidad de muertes y contagios en el país.

Despedida. A falta de velorio, el 10 de mayo miles de personas improvisaron un último adiós para Lifschitz. Hubo muestras de afecto durante el paso de la camioneta que retiró los restos del ex gobernador del sanatorio donde había estado internado, en Rosario, y muchos otros dejaron sus ofrendas en una biblioteca local.

Lifschitz dio positivo el 11 de abril. Una semana después debió ser internado en un centro de salud local y a los pocos días ya había sido pasado a una cama de terapia intensiva. Desde allí, con asistencia mecánica respiratoria, fue recibiendo todas las ayudas terapéuticas correspondientes, según contaron sus médicos. Pero su estado de salud siempre fue empeorando, hasta su fallecimiento, el domingo 9 de mayo.

De acuerdo a diversas encuestas, era uno de los dirigentes provinciales con mayor imagen positiva. Sin embargo, la Constitución santafesina no permite la reelección inmediata, por lo que tuvo que bajarse de la contienda electoral de 2019 que consagró a Omar Perotti, del Frente de Todos. El líder del Frente Progresista quedó liderando la Cámara de Diputados y era un número puesto para encabezar una lista en las legislativas que vienen. “Estábamos preparando un espacio nacional con él”, reveló Roberto Lavagna, el ex ministro de Economía, con quien mantenía un contacto estrecho. La idea del socialismo santafesino es continuar con el proyecto, aunque el candidato ya no esté.

Salud. La muerte del ex gobernador puso en primer plano a Santa Fe. La provincia estuvo más de una semana sin vacunar por falta de dosis, que finalmente llegaron el domingo 16 de mayo. Superó los 300 mil casos de Covid desde el inicio de la pandemia, con 50 mil contagiados más que Córdoba y el triple que los demás distritos.

La cantidad de muertes por coronavirus también transformaron a Santa Fe en el otro AMBA: con más de 4700 fallecimientos, es la tercera en este ranking, lejos de Buenos Aires y Capital Federal, pero con más de mil casos de diferencia sobre Córdoba y el doble que las que continúan.

El manejo de la pandemia le costó caro al gobernador Perotti. Su imagen se había desgastado al punto de ser considerado uno de los mandatarios con peor imagen del país, según las sucesivas encuestas de CB Consultores. Ahora intenta repuntar: en abril pasó a tener una imagen media, con 46,1% de positiva y 50,9% de negativa.

El alza en sus números coincide con un par de frenos impuestos al gobierno de Alberto Fernández. Gozan de buena relación: el Presidente contó que se conocen desde el primer gobierno de Néstor Kirchner, cuando él era jefe de Gabinete y Perotti intendente de Rafaela. Pero el santafesino ya no es el dirigente sumiso que, por ejemplo, aceptó la intervención de la compañía cerealera Vicentin, de la que se enteró por los medios. 

Este año discutió dos decisiones que lo perjudicaban: la primera, tras el Vacunatorio Vip. Carla Vizzotti, como flamante ministra de Salud, hizo publicar un archivo con la cantidad de dosis aplicadas por cada provincia. Santa Fe aparecía como una de las peores: sus funcionarios tuvieron que salir a explicar que se debía a una demora en la carga de los datos por parte de Nación, pero el daño ya estaba hecho. Hubo enojos entre los ministerios de Salud.

El segundo freno sucedió tras la última restricción impuesta por el Presidente. Perotti desoyó la orden y no paró las clases presenciales más que una semana. Además, le pidió al jefe de Gabinete que cambiaran la forma de medir las zonas de alerta sanitaria. No tuvo éxito, pero dejó su queja planteada.

Santa Fe pelea para que su sistema de salud no colapse. Pero el fallecimiento de Lifschitz, el líder de la oposición, dejó al descubierto que más allá del AMBA, el Covid también golpea fuerte.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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