Axel Kicillof tomando mates y haciendo la “V” de la victoria, el clásico gesto peronista. Alberto Fernández de traje violeta paseando a su perro Dylan. Así fueron las carrozas que les dedicaron al gobernador de Buenos Aires y al Presidente en el Carnaval de Lincoln.
El tradicional festejo de la localidad bonaerense comenzó el sábado. Y como siempre, la política se cuela en el festejo: esta vez, con la presencia de los muñecos de dos de los dirigentes con mayor poder de Argentina, que pasearon por la avenida Massey.
En otro tiempo, cuando la discusión con los “fondos buitres” ocupaba gran parte de los medios, se habían hecho momos del juez estadounidense Thomas Griesa. Esta vez, en tierra del intendente radical Salvador Sarenal, los organizadores eligieron homenajear a los dos peronistas.















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