En su cuenta de X, el periodista Beto Valdez informó sobre el malestar de algunos vecinos del barrio porteño de Belgrano ante la presencia excesivamente incrementada de custodios y personal de seguridad. El comunicador radial se refirió con detalle al desconcierto de los habitantes de la intersección de José Hernández y Arcos, en pleno Barrancas de Belgrano, donde reside el asesor presidencial Santiago Caputo.
"En esa esquina el patrón de vigilancia genera una persistente incomodidad, cuentan los vecinos. Se quejan por la irrupción de móviles de civil sin identificación pertenecientes supuestamente a la Federal y otras fuerzas de seguridad, que permanecen estacionados en doble fila, bloquean accesos a cocheras y provocan embotellamientos en arterias que ya de por sí tienen un alto flujo vehicular", destacó Valdez.

En una cuadra en el que conviven tanto el consultor libertario como el tesorero Pablo Toviggino de la AFA y el ex funcionario kirchnerista Roberto Baratta, los vecinos son susceptibles a estos movimientos. "Por un lado, algunos vecinos confiesan sentir alivio y tranquilidad, argumentando que el masivo despliegue blindó las cuadras contra la inseguridad común. Por el otro, crece la indignación de muchos propietarios que consideran inaceptable semejante exhibición de privilegios logísticos en medio de un severo ajuste económico", explicó el periodista en su tuit.
Mucho antes de su desembarco en la primera línea de la política gubernamental, el asesor presidencial admitió una marcada fascinación por el mundo de la inteligencia, la estrategia y los asuntos vinculados a la seguridad. Desde hace un tiempo, el consultor libertario suele mostrar interés por los relatos relacionados con operaciones de espionaje, conflictos geopolíticos y códigos delictivos , una inclinación que también se refleja en la estética y las referencias culturales que suelen rodear su figura pública.

Por otro lado, entre los aspectos más conocidos de su vida personal figura su afición por las armas de fuego y la práctica de tiro. Durante los últimos años circularon diversos registros audiovisuales en los que se lo observa realizando entrenamientos en polígonos de tiro. La actividad fue confirmada públicamente por instructores que señalaron que Caputo tomó clases de manera regular y que desarrolló un interés sostenido por la capacitación en el uso responsable de armas.
Las imágenes difundidas en redes sociales y medios de comunicación mostraron al asesor presidencial efectuando prácticas de precisión y ejercicios dinámicos, una actividad poco habitual entre funcionarios de alto perfil y que contribuyó a reforzar la imagen reservada y enigmática que suele proyectar. Esa combinación de interés por el mundo del espionaje, la práctica de tiro y la cultura popular vinculada a series streaming, como Peaky Blinders, alimentó buena parte del mito político construido alrededor de quien se convirtió en uno de los hombres de mayor influencia dentro de Casa Rosada.














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