Lunes 26 de julio, 2021

POLíTICA | 29-02-2020 12:50

Mauricio Macri: el gran escapista

La estrategia del ex presidente de escalar médanos para huir de los fotógrafos en Punta del Este. Viaje en silencio a Qatar y faltazo partidario.

Vestido con pantalón blanco, saco beige y camisa celeste sin corbata, Mauricio Macri levanta los pies con pesadez para avanzar en la arena de Punta del Este. Hace diez años que no pisa la ciudad que eligió su padre durante más de dos décadas para reunir a la familia y celebrar ostentosas fiestas mediáticas en las que confluían farándula y política. Pero ahora su hijo escala médanos y sortea el viento costero para huir del restaurante La Huella, en José Ignacio, donde la hija de su amigo Nicolás "Nicky" Caputo, celebra su casamiento. Son casi las 2 de la madrugada del lunes de carnaval y Macri sigue la luz tenue de una linterna para escapar. 

Juliana Awada, de vestido largo rojo, sigue al ex presidente unos pasos más atrás. La pareja emprende la misteriosa retirada para evitar la guardia periodística que lo espera sin éxito desde la tarde en la bajada de los pescadores, donde se celebró la boda de Sonia Caputo y Santiago Giambruni. Huye mientras el resto de los invitados aún baila en el salón.

Perfil bajo. Sólo la instagramer China Calé logró traspasar el muro fotográfico de los Macri. Con su celular en mano, se acercó al matrimonio desde atrás y filmó el único video que trascendió de la pareja en la celebración. También consiguió que Awada posara para una foto. Pero al flamante presidente de la Fundación FIFA nadie se animó a escracharlo de frente en las redes.

Relajado después de 40 días en Villa La Angostura y pocas reuniones políticas en Buenos Aires, Macri cruzó saludos con Rogelio Frigerio y Diego Santilli, quienes seguían de reojo el partido de River-Estudiantes por la Superliga. También se acercó a Cristian Ritondo, que al igual que sus compañeros del PRO, llegó temprano a la boda con su pareja.
Sin mesas fijas que compartir, Macri paseó durante toda la noche por el salón y se sumó a la pista de baile con estusiasmo. "Soy un gran bailarín", contó al dejar Punta del Este un día después.

Awada y Macri durante la fiesta de casamiento de Sonia Caputo.

Al aeropuerto de Laguna del Sauce, el ex presidente y Awada llegaron con Valentina Barbier, la hija de la empresaria y su ex, el belga Bruno Barbier. De hecho, los tres se alojaron en su chacra de José Ignacio durante la estadía esteña. "Hace diez años que no venía, así que estoy contento de haber tenido la oportunidad de venir", contó Macri antes de tomar el avión de regreso a Buenos Aires. 

Millas. Desde que terminó su mandato, el ex presidente se instaló en el Sur con Awada y su hija menor. Se mantuvo en silencio todo lo que pudo, hasta que un militante de Villa La Angostura lo filmó en un encuentro íntimo mientras le echaba la culpa a sus ministros por tomar deuda. “Yo siempre les decía a todos, cuidado, que yo conozco los mercados, que un día no te dan más plata y nos vamos a la mierda”, fue la frase con la que se le volvió a escuchar la voz el 25 de enero.

Tres días después, Macri reapareció como soñaba: la FIFA lo designó al frente de su fundación para recorrer el mundo con una tarea social. El nombramiento le valió duras críticas de la dirigencia del fútbol local, de la que formó parte como presidente de Boca, pero le permitió dar un gran paso en su camino para consolidarse como un líder internacional. Según supo NOTICIAS, sus primeras actividades en la FIFA serán en Asia y África. 

Recién el 8 de febrero, cuando cumplió 61, volvió a postear una foto en su Instagram con Awada y Antonia, en la que agradeció "tantos saludos y afectos". Y diez días después, se puso un antifaz del Hombre Araña en la ex Casa Cuna para visitar a Romeo, un niño de cuatro años que padece cáncer y que pidió conocer al ex mandatario. 

Por esas horas, volvió a verse las caras con la primera plana del PRO. Fue el anfitrión del reencuentro en el llano en sus oficinas de Vicente López, en las que recibe a dirigentes de su espacio (uno de los que pasó fue el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela) y donde funciona también su fundación local "El Cambio Es Posible en Latinoamérica" (CEPLA). Macri se sentó en la cabecera, con María Eugenia Vidal, Ritondo y Horacio Rodríguez Larreta de un lado, y Patricia Bullrich, Humberto Schiavoni y Miguel Ángel Pichetto del otro. En el entorno de un participante interpretaron esa foto: "Es representativa de las posiciones internas: los más moderados a la izquierda y los más duros a la derecha".

Pero el miércoles 26, cuando la mesa nacional de Juntos por el Cambio definió que el proyecto de Alberto Fernández contra las jubilaciones de privilegio era un "atropello a la Justicia", Macri faltó. Estaba en Qatar cumpliendo sus primeras actividades de la Fundación FIFA.

Desde allí partirá hacia Guatemala para participar, el 4 de marzo, del "V Encuentro Ciudadano: Centroamérica, amenazas y oportunidades compartidas; un destino común”, que organiza la Fundación Libertad y Desarrollo. Macri tendrá que hablar sobre "la falta de crecimiento económico, el atraso social, la migración ilegal, el narcotráfico y la violencia" en la región junto a otros 30 líderes mundiales. A su lado habrá ex mandatarios como José María Aznar (España) y Felipe Calderón (México), presidentes en ejercicio y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la DEA y el FBI. 

El itinerario Punta del Este-Buenos Aires-Qatar-Guatemala seguirá en París, donde Macri se verá con Awada. Fuera del foco local y acumulando millas. Todo lo que el nuevo Macri quiere. 

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Daniela Gian

Daniela Gian

Periodista de política.

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