El cruce televisivo entre Leandro Santoro y Leila Gianni en el programa A dos voces, emitido por TN, se convirtió en uno de los momentos políticos más comentados de la semana cuando el legislador porteño expuso en vivo el pasado militante peronista de la actual concejal libertaria. En medio de una discusión sobre economía y gestión política, Santoro tomó su celular y mostró una fotografía de la dirigente participando de una campaña electoral de 2021 vinculada al entonces Frente de Todos.
“Mirá, sos vos militando la campaña para mí, repartiendo volantes”, lanzó el legislador porteño, mientras la producción ponía la imagen en pantalla. La escena dejó visible a Gianni realizando militancia callejera y haciendo los clásicos dedos en “V” del peronismo. Pero, lejos de intentar desconocer la fotografía, Gianni respondió con ironía. “Ay, mirá qué linda que estaba”, dijo entre risas, intentando minimizar el impacto del archivo político que acababa de exhibirse.
Santoro profundizó entonces la chicana y recordó el vínculo político que ambos tuvieron años atrás: “Vos repartiendo volantes para nosotros. Gratis, militante. La gente hablaba bien de vos. Eras una gran compañera”. Luego endureció el tono y acusó a la dirigente libertaria de incoherencia ideológica: “En términos personales no tengo ningún problema. Lo que pasa es que es una hipocresía total”.
La tensión ya venía escalando desde minutos antes, cuando Gianni había interrumpido varias veces las explicaciones económicas de Santoro con frases provocadoras. “Cuando la gente te escucha, se empieza a dormir”, disparó la concejal de LLA, mientras el peronista intentaba desarrollar una crítica al programa económico del gobierno de Javier Milei. En otro tramo del intercambio, la militante mileista elevó aún más el tono y le dijo: “Callate la boca y escuchá”, además de acusar al kirchnerismo de haber generado “clientelismo y pobreza”.
El episodio televisivo reavivó el debate sobre el derrotero político de Leila Gianni, una dirigente que durante años estuvo vinculada al universo kirchnerista antes de convertirse en una de las voces más agresivas de La Libertad Avanza contra el propio justicalismo. Abogada de perfil técnico y con paso por distintos organismos estatales, la ahora libertaria tuvo funciones dentro del aparato estatal durante gobiernos peronistas y mantuvo cercanía con sectores alineados al oficialismo de entonces.
Su nombre comenzó a tomar notoriedad pública durante la gestión de Alberto Fernández, especialmente por su desembarco en áreas vinculadas a políticas sociales y jurídicas dentro de la administración nacional. En aquellos años, Gianni no ocultaba su pertenencia política. Distintas fotografías y publicaciones en redes sociales la mostraban participando de actividades militantes vinculadas al peronismo y respaldando candidaturas del Frente de Todos.
El quiebre político de Gianni comenzó a acelerarse tras el desgaste de la administración de Fernández y la crisis interna del oficialismo. La ex Directora de Proyectos Ambientales del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Social inició un progresivo distanciamiento discursivo del kirchnerismo, especialmente de las organizaciones sociales y de referentes como Cristina Kirchner, a quienes luego acusaría públicamente de haber destruido “la cultura del trabajo”. Durante 2024 y 2025 profundizó su acercamiento al oficialismo libertario, se convirtió en una férrea defensora de Javier Milei y comenzó a construir perfil propio en medios de comunicación y redes sociales con un discurso confrontativo contra el peronismo tradicional.
Ya integrada a La Libertad Avanza, Gianni pasó a ocupar un rol de fuerte exposición mediática, especialmente en discusiones vinculadas a planes sociales, organizaciones piqueteras y denuncias de corrupción. Su estilo confrontativo la transformó rápidamente en una figura frecuente de los programas políticos de televisión. Desde allí buscó presentarse como una “kirchnerista arrepentida”, aunque en varias entrevistas intentó relativizar el alcance de su antigua militancia. En un reportaje publicado por el diario español El País, aseguró: “Tengo origen peronista, pero nunca estuve en una Unidad Básica ni milité”, una afirmación que quedó nuevamente bajo cuestionamiento tras la difusión de las imágenes exhibidas por Santoro.
El episodio en A dos voces terminó exponiendo no sólo una disputa personal entre ambos dirigentes, sino también una de las dinámicas más visibles de la política argentina contemporánea: el pase de dirigentes desde el peronismo hacia el universo libertario. La foto mostrada por Santoro funcionó como símbolo de esa mutación política y dejó una de las escenas televisivas más incómodas de la semana, con un dirigente peronista recordándole a una actual referente libertaria su pasado militante dentro del mismo espacio al que hoy combate públicamente.














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