Marcela Pagano (CEDOC)

Marcela Pagano contó como fueron las negociaciones con el régimen venezolano

La legisladora del bloque Coherencia confirmó la gestión de Tapia en la liberación del gendarme y disparó contra la obstrucción del Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva.

En Coworking, el programa radial que conduce Nacho Otero en Delta 90.3, se entrevistó a la diputada nacional Marcela Pagano. La legisladora del bloque de Coherencia en el Congreso Nacional se refirió a la liberación del gendarme Nahuel Gallo por parte del gobierno venezolano y reconoció que la administración de Javier Milei no estaba al tanto del operativo diplomático. "El gobierno no hizo gestión alguna para rescatar a Nahuel Gallo, ni a ningún otro argentino", destacó la parlamentaria. 

"Hubo otros tantos argentinos que la prensa no sabía que estaban capturados en Venezuela y el gobierno no hizo nada para repatriados", sostuvo Pagano en reportaje y agregó:"Soy testigo de que Delcy Rodríguez quiso liberar a Nahuel Gallo desde el día dos que asumió". Además la ex libertaria contradijo las versiones oficiales que relataban que el Ministerio de Seguridad y la Cancillería venían gestionando el pedido de liberación. "En el caso de Nahuel Gallo nadie lo reclamó oficialmente", detalló, disparando contra la gestión de Patricia Bullrich en la cartera gubernamental y aseguró:"No hubo gestiones de este tipo mencionando a Nahuel Gallo".

El regreso a Argentina del gendarme Nahuel Gallo marcó este 1 de marzo el cierre de un capítulo que duró 448 días de detención en Venezuela, pero también desató una polémica política sobre quiénes hicieron posible su regreso. Gallo, un cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 al ingresar desde Colombia para visitar a su pareja y su hijo, en lo que Caracas calificó como una entrada irregular con supuestos vínculos con actividades desestabilizadoras, acusación que Argentina siempre rechazó y calificó de arbitraria. 

Desde los primeros días de su detención, su caso generó tensiones diplomáticas entre Buenos Aires y el país caribeño. La Cancillería argentina emitió comunicados oficiales denunciando la irregularidad de la detención, calificándola como “abierta violación de sus derechos fundamentales” y advirtiendo que “Argentina no tolerará actos de esta naturaleza contra sus ciudadanos”.  La privación de la libertad también fue condenada por organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos, que llegó a calificarla como “crimen de lesa humanidad” en función de su contexto y tratamiento. 

La intervención de Claudio "Chiqui" Tapia, titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), quien a través de contactos con la Federación Venezolana de Fútbol y el entorno político de Caracas tendió un “puente humanitario” para destrabar el caso. Según fuentes periodísticas, Tapia estableció vínculos con el presidente de la federación venezolana, Jorge Giménez Ochoa, cercano a la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, lo que facilitó conversaciones informales que derivaron en la liberación del gendarme. 

La acción de la AFA incluyó preparar un vuelo en una aeronave privada vinculada a la entidad para traer de regreso a Gallo, y la difusión de una fotografía en la que se lo veía junto a dirigentes de la asociación deportiva antes de su partida hacia el país. En un comunicado difundido por la misma entidad, Tapia agradeció a las autoridades venezolanas por “su sensibilidad y disposición... demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento”. Según los medios, el avión pertenece a Baires Fly, una empresa que suele asociarse al entorno del máximo representante del fútbol local y fue puesto a disposición para facilitar el viaje de regreso a Buenos Aires.

Pagano detalló que la gestión para liberar al gendarme argentino se inició hace semanas dentro de la diplomacia parlamentaria, a través de contactos con el presidente de la Asamblea de Venezuela, Jorge Rodriguez, hermano de la actual mandataria bolivariana. La integrante de Coherencia aseguró que nunca hubo una gestión, por parte de Casa Rosada, para liberar a Gallo por intermedio de los lazos oficiales como la embajada de Italia o, en su momento, el de Brasil. 

Un colaborador de Delcy Rodriguez propuso la intermediación de Tapia para que se realice a través de un vuelo con un avión perteneciente a la AFA. En el relato, Pagano destacó que la actual ministra de Seguridad y el gobernador de Catamarca, dónde es oriundo parte de la familia materna de Gallo, no colaboraron para que el gendarme tuviese contacto con sus parientes más directos. "Monteoliva y Jalil obtruyerón el regreso de Nahuel Gallo que se podía haber dado a mediados de enero como muy tarde", señaló.

Este operativo final que permitió la salida de Gallo de Venezuela fue interpretado tanto como un gesto humanitario del régimen chavista en un contexto de excarcelaciones políticas, que se impuso tras la detención de Nicolás Maduro por Estados Unidos, como un triunfo de gestiones paralelas que el Estado argentino tradicional no había concretado. Las fuentes coinciden en que, más allá de la vía utilizada, la prioridad fue asegurar la libertad de Gallo y su pronto reencuentro con su familia.

De manera sorpresiva, al cerrar este capítulo, la figura de Tapia  y Pagano irrumpen como actores inesperados en la escena diplomática y la política interna, que ademas abre un debate sobre la ineficacia de la política exterior formal frente a redes informales en casos de crisis como el de Gallo y otros compatriotas detenidos en el exterior. La Casa Rosada y, en particular, la Cancillería y la cartera de Seguridad quedaron descolocados  ante esta novedad.