Javier Milei (CEDOC)
Milei se subió al furor Colapinto y buscará traer la F1 a la Argentina
Tras el Congreso de la FIA en Buenos Aires, Daniel Scioli anticipó la tratativas para que la Formula 1 vuelva a correrse en el país.
"Gracias a las condiciones que genera el Gobierno del Presidente Javier Milei, como la seguridad, la estabilidad y los cielos abiertos, se brinda el marco ideal para traer a la Argentina los mayores eventos deportivos mundiales de gran impacto turístico. Hace dos años viajé a São Paulo para comenzar a trabajar en el regreso de la Fórmula 1 a nuestro país, un gran objetivo que conversé con el Presidente y con la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, para hacerlo realidad. Ahora vamos camino a recuperar el Rally Mundial, el Moto GP y la Fórmula 1 en el renovado Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires", posteó Daniel Scioli en su cuenta de X con dos imágenes del Jefe de Estado alentando la novedad.
En redes sociales, el actual funcionario libertario, y ex vicepresidente de Néstor Kirchner, anticipó que después de casi tres décadas de ausencia en el calendario de la máxima categoría del automovilismo, la Argentina volvió a instalarse oficialmente en el radar de la Fórmula 1. La confirmación de que Buenos Aires será sede del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) 2026 no solo representa un encuentro institucional, sino que constituye el primer gran gesto político y deportivo de la entidad que regula el automovilismo mundial hacia un país que busca recuperar su lugar como organizador de un Gran Premio. La realización del encuentro coincide con una intensa ofensiva de la administración nacional, del Automóvil Club Argentino (ACA) y de la Ciudad de Buenos Aires para convencer a las máximas autoridades de la FIA y de Formula One Management (FOM) de reincorporar al país al calendario oficial de la Fórmula 1.
Como dio a conocer el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, el Congreso Americano FIA 2026 se desarrollará entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre en la sede central del Automóvil Club Argentino, en Buenos Aires. Participarán representantes de más de 35 clubes automovilísticos del continente, dirigentes de federaciones nacionales y autoridades internacionales vinculadas al deporte motor y a la movilidad. El principal invitado será Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, quien viajará especialmente al país para encabezar las deliberaciones y mantener reuniones con dirigentes argentinos. Se trata del encuentro continental más importante que organiza la FIA en América y será la primera vez en casi quince años que Argentina vuelva a albergar un congreso oficial de estas características.
La elección de Buenos Aires no fue casual. El Automóvil Club Argentino, representante oficial de la FIA en el país desde hace más de un siglo, impulsó la candidatura argentina con el respaldo de la Federación Internacional. César Carman, presidente del ACA, celebró la designación como una oportunidad para que Argentina vuelva a ocupar un lugar central en la agenda internacional del automovilismo y fortalezca sus vínculos con las principales autoridades del continente. El dirigente sostuvo que el encuentro permitirá discutir el desarrollo del deporte, la seguridad, la infraestructura y la formación de nuevos talentos, pero también abrirá una instancia política clave para analizar el regreso de competencias internacionales al país. “Es un verdadero honor para el Automóvil Club Argentino ser anfitrión de este Congreso”, destacó el titular local a los medios.
El Gobierno nacional decidió convertir el congreso en una plataforma para avanzar con un objetivo que Milei manifestó públicamente en varias oportunidades: traer nuevamente la Fórmula 1 a la Argentina. El Presidente confirmó que participará de la ceremonia inaugural y será uno de los oradores principales frente a las autoridades de la FIA. La presencia del mandatario tiene un claro contenido político y diplomático, ya que buscará mantener conversaciones directas con Mohammed Ben Sulayem y con otros dirigentes internacionales para impulsar la candidatura argentina como futura sede de un Gran Premio.
El mandatario ya había adelantado en una entrevista radial que su administración trabaja activamente para recuperar una fecha de la Fórmula 1 y que hará "todo lo posible" para que Franco Colapinto pueda correr ante el público argentino. Según distintas fuentes oficiales, la estrategia combina negociaciones institucionales con la FIA, obras de infraestructura en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez y gestiones económicas destinadas a presentar una propuesta competitiva frente a otros países que también aspiran a ingresar al calendario de la categoría.
La posibilidad de que la Fórmula 1 regrese a la Argentina depende de varios factores técnicos y financieros. El principal requisito es que el Autódromo Oscar y Juan Gálvez obtenga nuevamente la homologación Grado 1 de la FIA, indispensable para albergar carreras de la máxima categoría. El circuito porteño inició un profundo proceso de remodelación que incluye la reconstrucción de boxes, modificaciones en el trazado, ampliación de zonas de escape, nuevos sistemas de seguridad y adecuaciones en tribunas e infraestructura tecnológica. Las obras comenzaron durante 2026 y forman parte de un plan integral diseñado bajo los estándares internacionales establecidos por la FIA.
El proyecto contempla una inversión millonaria impulsada conjuntamente por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el sector privado. El diseño de las reformas fue encargado al reconocido ingeniero alemán Hermann Tilke, responsable de buena parte de los circuitos modernos de la Fórmula 1. La intención oficial es que el autódromo quede preparado para recibir primero al MotoGP y luego presentar formalmente la candidatura para reincorporar el Gran Premio de Argentina al calendario mundial.
La última vez que la Fórmula 1 se disputó en Argentina fue el 12 de abril de 1998. Aquella carrera, celebrada en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, fue ganada por el alemán Michael Schumacher con Ferrari. Desde entonces transcurrieron veintiocho años sin que el país organizara una competencia oficial de la categoría, una ausencia que convirtió al Gran Premio argentino en una de las deudas históricas del automovilismo nacional. Diversos intentos para recuperar la fecha se sucedieron durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y ahora Javier Milei, pero ninguno logró prosperar debido a los elevados costos de organización y a la competencia con nuevos mercados interesados en ingresar al calendario.
La historia de la Fórmula 1 en Argentina es una de las más ricas fuera de Europa. El país organizó veinte Grandes Premios válidos por el Campeonato Mundial entre 1953 y 1998. Exceptuando una breve experiencia en 1952, cuando la competencia no otorgó puntos para el campeonato, la Argentina fue durante décadas una de las plazas tradicionales de la categoría y una de las principales puertas de entrada de la Fórmula 1 a América Latina. El escenario habitual fue el Autódromo de Buenos Aires, aunque a lo largo de los años utilizó diferentes variantes de su trazado.
Durante ese período desfilaron por Buenos Aires algunos de los nombres más importantes de la historia del automovilismo mundial. Juan Manuel Fangio, Alberto Ascari, Stirling Moss, Jim Clark, Jackie Stewart, Niki Lauda, Nelson Piquet, Alain Prost, Ayrton Senna, Nigel Mansell, Damon Hill y Michael Schumacher fueron algunos de los campeones que corrieron en suelo argentino, consolidando al Gran Premio como una cita emblemática del calendario.
El máximo representante argentino en la historia de la Fórmula 1 es, indiscutiblemente, Juan Manuel Fangio. El piloto de Balcarce obtuvo cinco títulos mundiales entre 1951 y 1957, una marca que permaneció como récord absoluto durante casi medio siglo hasta ser superada por Michael Schumacher y luego por Lewis Hamilton. Fangio consiguió 24 victorias en apenas 51 Grandes Premios, ganó con cuatro escuderías distintas —Alfa Romeo, Mercedes-Benz, Ferrari y Maserati— y es considerado por especialistas y por la propia FIA como uno de los mejores pilotos de todos los tiempos.
El legado argentino también incluye a José Froilán González, el hombre que le dio a Ferrari su primera victoria en la Fórmula 1 durante el Gran Premio de Gran Bretaña de 1951. González ganó dos carreras en la máxima categoría y fue subcampeón mundial en dos oportunidades. A su lado aparecen figuras históricas como Carlos Reutemann, quien disputó 146 Grandes Premios entre 1972 y 1982, obtuvo doce victorias, cuarenta y cinco podios y estuvo a un punto de consagrarse campeón del mundo en 1981 con Williams tras perder el título frente a Nelson Piquet en la última carrera de la temporada.
La nómina de argentinos también incluye a pilotos como Roberto Mieres, Onofre Marimón, Carlos Menditeguy, Oscar Alfredo Gálvez, Norberto Fontana, Esteban Tuero y Gastón Mazzacane, quienes participaron en diferentes etapas del campeonato mundial. Sin embargo, después de Mazzacane, que dejó la categoría en 2001, Argentina permaneció más de veinte años sin representantes en la parrilla. Esa ausencia terminó en 2024 con la irrupción de Franco Colapinto. El joven piloto bonaerense, surgido del karting argentino y formado en Europa, debutó en la Fórmula 1 con la escudería Williams Racing y se convirtió en el primer argentino en competir oficialmente en la categoría en más de dos décadas. Su llegada produjo un fenómeno deportivo y cultural pocas veces visto en el automovilismo nacional.
El denominado "efecto Colapinto" multiplicó las audiencias televisivas de la Fórmula 1 en Argentina, disparó la venta de merchandising oficial, agotó camisetas y gorras con los colores de Williams y convirtió cada fin de semana de carrera en un evento masivo. Las transmisiones comenzaron a ocupar los primeros lugares de audiencia en canales deportivos y plataformas digitales, mientras miles de argentinos volvieron a seguir la categoría en horarios nocturnos o de madrugada, dependiendo del país donde se disputara cada Gran Premio.
Para el Gobierno nacional, el crecimiento de Colapinto cambió completamente el escenario de las negociaciones. Distintos funcionarios consideran que la presencia de un piloto argentino titular aumenta el atractivo comercial de un eventual Gran Premio y fortalece el argumento frente a la FIA y Formula One Management. Después de casi tres décadas sin albergar una carrera y quince años sin recibir un encuentro continental de la FIA, el país vuelve a sentarse en la mesa donde se discute el futuro del deporte motor, impulsado por un fenómeno Colapinto y por un proyecto político que busca devolver al Gran Premio de Argentina un lugar en el calendario de la máxima categoría del automovilismo mundial.