Milman y Bullrich (CEDOC)
Pato Bullrich lo nombró a Gerardo Milman asesor, pero Karina lo había vetado
La senadora porteña y exministra de Seguridad nombró como asesor al exdiputado, pese al rechazo de la secretaria General de Presidencia.
En una movida que reaviva tensiones dentro de la coalición de gobierno y pone de manifiesto las luchas internas por el poder en el seno de La Libertad Avanza, la senadora y ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich designó esta semana al exdiputado Gerardo Milman como asesor en su despacho en la Cámara alta, generando fuertes reacciones políticas y mediáticas. La legisladora firmó el decreto de planta transitoria que incorpora a Milman a su equipo, un gesto que fuentes parlamentarias describen como un “respaldo explícito” a uno de sus colaboradores de mayor confianza.
La designación se realizó en el marco de la primera sesión del nuevo período ordinario y fue aprobada en bloque por el propio Senado, aprovechando el paquete de ascensos y designaciones que acompañó la apertura de sesiones. La jugada tiene un trasfondo político claro: Milman, un dirigente con larga trayectoria en diferentes espacios de la centroderecha y cercano a Bullrich desde hace años, había quedado fuera de las candidaturas y de otros cargos de peso por decisión de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y una de las figuras más influyentes del oficialismo junto a su hermano, el presidente Javier Milei.
En varias oportunidades, la hermana menor de la familia Milei habría vetado la inclusión de Milman tanto en las listas legislativas como en cargos ejecutivos vinculados al gobierno nacional, argumentando diferencias políticas y reparos estratégicos que derivaron en la postergación de su incorporación formal a espacios de poder. Según fuentes consultadas por este medio, ese rechazo se sostuvo incluso frente a intentos de Bullrich de ubicarlo en una dirección con rango ejecutivo, una maniobra que terminó aplazada años atrás ante la presión desde Casa Rosada.
Milman, cuya carrera política incluye su paso por la Cámara de Diputados y varios cargos ejecutivos, también carga con el peso de haber sido mencionado en investigaciones judiciales relacionadas con el atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, un capítulo que generó un fuerte repudio público y complicó su posicionamiento dentro de sectores del oficialismo y de la coalición libertaria.La decisión de la exministra se inscribe en un contexto de fricciones crecientes entre sus propias aspiraciones de liderazgo dentro del espacio oficialista y la consolidación de la influencia de Karina Milei en el núcleo duro del gobierno.
Algunos interpretan el nombramiento como una señal de autonomía de Bullrich frente al cerrojo estratégico impuesto por la secretaría general, al tiempo que subraya la complejidad de una alianza que, aunque formalmente unificada bajo la bandera mileista, exhibe tensiones de fondo y diferentes proyectos de poder en pugna. Se estima que en los próximos meses se podría mostrar si esta designación profundiza las discrepancias entre los distintos núcleos de decisión dentro del gobierno nacional.