Candela Arizaga y Facundo Moyano (CEDOC)
Insólito: afirman que el perrito de la novia de Facundo Moyano consumió cocaína
La periodista Camila Dolabjian confirmó que la mascota de la influencer ingirió el narcótico que se encontraba sobre un espejo ubicado en la mesa ratona del departamento del sindicalista.
En Pan y Circo, el ciclo radial conducido por Jonatan Viale por Radio Rivadavia, la periodista Camila Dolabjian confirmó que el perrito de Candela Arizaga consumió cocaína aquella noche que corrió semidesnuda por el barrio porteño de Belgrano tras un presunto brote psicótico ocurrido en el departamento de Facundo Moyano. En el dialogo mediático se estableció que la mascota "chupo cocaína", que se encontraba sobre un espejo ubicado en la mesa ratona, y que "por eso salió corriendo".
"El perrito casi se muere de verdad. Todo el mundo tenía la mirada sobre Candela pero al perrito casi lo choca un bondi", resaltó Dolabjian en el relato. El pequeño bulldog fránces que ingirió la sustancia se llama Mafia y fue un regalo que el cantante L-gante había obsequiado a la influencer cuando estaban de novios. "Ya venía con problemas", acotó Viale en medio de la charla. Otro anecdótico pasaje que salió a la luz sobre el escándalo que sacude al sindicalista y a su novia desde hace semanas.
Durante la madrugada del 4 de agosto, Arizaga salió del edificio donde vive Moyano, ubicado sobre la avenida del Libertador, y fue encontrada en la vía pública en un estado de alteración. Las imágenes de las cámaras de seguridad mostraron a la joven corriendo con escasa ropa por la zona de Belgrano y a Moyano siguiéndola. La intervención policial derivó en la detención del dirigente y posteriormente en una investigación por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad.
El expediente presenta, sin embargo, versiones contrapuestas. Uno de los testimonios centrales es el del oficial inspector Matías Ríos, quien intervino durante la madrugada. Según el acta policial, el efectivo observó a una mujer que corría por la avenida del Libertador pidiendo auxilio y detrás de ella a un hombre. Al ser interceptada, Arizaga habría manifestado que Moyano era su novio y que había sido golpeada y mantenida dentro del departamento contra su voluntad, motivo por el cual había aprovechado una oportunidad para salir a buscar ayuda. Ríos ratificó ante la fiscalía el contenido de aquella acta.
La declaración de otros policías incorporados a la investigación introdujo un contraste importante. Una de las agentes que acompañó a Arizaga desde el lugar del episodio hasta el Hospital Pirovano declaró que la joven no le manifestó haber sufrido violencia ni haber sido privada de su libertad. La oficial que posteriormente la entrevistó en el hospital sostuvo, según el abogado de Moyano, que tampoco recibió de Arizaga un relato sobre agresiones físicas o impedimentos para abandonar el departamento. Ambas policías habrían coincidido, además, en que la joven reconoció que ella y Moyano habían consumido sustancias durante esa noche.
También existe un informe elaborado por profesionales del Equipo de Intervención Domiciliaria del Ministerio Público Fiscal porteño. Allí se consignó que Arizaga manifestó no recordar con precisión lo sucedido durante la madrugada y que había estado junto a Moyano consumiendo sustancias psicoactivas. El informe señaló además una posible “asimetría de poder” derivada de la diferencia de edad, del género y, especialmente, de la posición laboral y político-sindical de Moyano. Los profesionales también mencionaron la exposición mediática del caso y el estado de confusión de la joven como elementos que debían ser considerados al evaluar su relato.
La propia Arizaga, cuando declaró inicialmente ante la fiscal Florencia Nocerez, negó haber sido víctima de violencia de género. Según la documentación incorporada al expediente, sostuvo que no había tenido una discusión con Moyano, negó haber sufrido violencia física o verbal y dijo no recordar haber afirmado ante la Policía que había sido golpeada o encerrada. También manifestó que no quería continuar con la investigación ni solicitar medidas de protección. Días después, sin embargo, su abogado solicitó que pudiera ampliar la declaración para realizar aclaraciones sobre aspectos que, según explicó, no había podido recordar o precisar en su primera testimonial.
En paralelo, Moyano negó haber ejercido violencia contra su pareja y sostuvo ante la Justicia que el vínculo siempre había sido “amoroso” y “afectivo”, sin agresiones físicas o verbales. La Justicia mantiene vigentes las medidas cautelares que le impiden acercarse a Arizaga a menos de 300 metros y mantener contacto con ella mientras avanza el expediente. El caso volvió a quedar atravesado por las distintas versiones sobre la naturaleza de la relación. La familia de Arizaga había sostenido inicialmente que la joven era novia de Moyano desde aproximadamente enero, mientras que la propia influencer, después del episodio, volvió a definirlo públicamente como su novio.
Los antecedentes sentimentales de ambos también alimentaron la repercusión mediática. Antes de Moyano, Arizaga tuvo un romance con L-Gante, que fue presentado públicamente a comienzos de 2024. En aquel momento, el cantante contó que se estaban conociendo y destacó públicamente a la influencer. La relación atravesó posteriormente conflictos y rumores de separación. De esa época data la adopción de Mafia como mascota de la modelo.