Pinamar (CEDOC)

Pinamar: La Frontera ahora está desierta tras el accidente de Bastian

Luego de la tragedia que tiene a Bastian peleando por su vida, el sector balneario del accidente quedó vacía.

En una grabación el portal Infocielo destacó el endurecimiento de los controles y las multas en la zona de La Frontera, una región de médanos ubicado entre Villa Gesell y Pinamar. Ese espacio turístico suele ser utilizado por los amantes de los vehículos playeros y que, tras el accidente acontecido hace más de una semana, se encuentra sin visitantes debido a los  serios cuestionamiento por el imprudente uso por parte de los amantes del offroad.  

El drama familiar del pequeño Bastian generó debate público sobre la seguridad en la circulación de UTV y otros vehículos recreativos en zonas de dunas de la costa atlántica, donde en los días posteriores se registraron otros accidentes similares sin relación directa con el niño, pero que pusieron en foco la necesidad de normas más estrictas. 

 

El 12 de enero, en la zona de médanos, una camioneta Volkswagen Amarok colisionó contra al menos dos vehículos utilitarios deportivos (UTV) en los que circulaban varias personas, entre ellas Bastián Jerez, un niño de 8 años que fue llevado de urgencia al hospital con lesiones graves tras el impacto. El menor, oriundo de Moreno, fue reanimado en el lugar por una médica que pasaba por la zona y luego trasladado primero al hospital local y después, debido a la complejidad de su cuadro, por vía aérea al Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” en Mar del Plata. 

Desde su ingreso al centro asistencial, la criatura ha sido sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas para atender las graves lesiones internas y craneales que sufrió tras el choque. En menos de 24 horas tras el siniestro fue operado dos veces en Pinamar, y ya en Mar del Plata continuó siendo intervenido, acumulando al menos seis cirugías hasta el 20 de enero, según los partes médicos y declaraciones de su abogado. A pesar de que algunas de las operaciones fueron descritas como “exitosas”, su estado de salud siguió siendo delicado.

Los parte médicos oficiales y comunicados del hospital reflejaron que Bastián permanecía en terapia intensiva bajo coma farmacológico inducido y con asistencia mecánica ventilatoria, aunque en los últimos días los médicos lograron disminuir la profundidad de la sedación y el menor comenzó a mostrar respuestas parciales a estímulos, como movimientos ante voces y señales externas, lo que fue considerado un dato alentador aunque sin descartar posibles secuelas neurológicas

El choque no solo conmocionó por la gravedad del estado de Bastián, sino también porque la causa adquirió un giro judicial cuando el fiscal decidió imputar al padre del niño, Maximiliano Jerez, por lesiones culposas, bajo el argumento de que el menor viajaba “a upa” de su progenitor en el UTV sin cinturón de seguridad al momento del impacto. Esta medida fue cuestionada por la defensa, que considera que la responsabilidad principal correspondería al conductor de la camioneta, argumentando que las condiciones del choque y la velocidad del otro vehículo determinaron la violencia del siniestro.

La camioneta implicada, conducida por Manuel Molinari, de 25 años y oriundo de Junín, también fue objeto de atención mediática; el joven publicó un breve mensaje en redes sociales en el que pidió respeto y oraciones por la salud del niño y aseguró que su prioridad era la recuperación de Bastián, en un contexto de fuerte repercusión en medios y redes. Familiares y allegados del niño, junto con la comunidad médica y parte de la sociedad, han llevado adelante cadenas de oración y gestos de solidaridad.

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