Rafael Nadal (CEDOC)

Rafael Nadal de luto por las víctimas del tren de Málaga

En redes sociales, el reconocido tenista español dedicó un mensaje a los afectados en el accidente ferroviario del domingo.

"Mis más sinceras condolencias a los familiares y amigos de las víctimas del trágico accidente ocurrido en Adamuz.  Os envío un fuerte abrazo y todo mi apoyo en estos momentos tan difíciles. Mi ánimo y mis mejores deseos también para las personas heridas, con la esperanza de que se recuperen lo antes posible", posteo Rafael Nadal en su cuenta de X. El reconocido tenista fue una de las primeras celebridades ibéricas que se pronunció ante la catástrofe ferroviaria en España.

El trágico accidente ferroviario que sacude al país ibérico desde la noche del domingo 18 de enero se ha convertido en una de las peores catástrofes sobre raíles en décadas. Dos trenes de alta velocidad colisionaron en las cercanías de Adamuz, cuando un servicio de la compañía Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid salió de su vía, invadió el carril contrario y se estrelló contra un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido opuesto. La violencia del impacto hizo que varios vagones saltaran por los aires y que parte de los convoyes cayeran por un terraplén, dejando un caos total en la línea ferroviaria de alta velocidad. 

Hasta el momento, las autoridades han confirmado al menos 39 fallecidos y más de 150 heridos, aunque los números son provisionales y se teme que puedan aumentar a medida que avanza la búsqueda y rescate entre los restos de los trenes. Entre los heridos se encuentran decenas de personas en estado grave, incluidos menores, y se ha habilitado atención médica y psicológica para los afectados y sus familias. Equipos de emergencia trabajan contrarreloj en condiciones extremadamente difíciles, con maquinaria pesada y equipos especializados para intentar localizar a cualquier persona atrapada. 

La escena del siniestro ha sido descrita por bomberos y testigos como un “infierno de metal”, con vagones deformados y pasajeros que tuvieron que romper ventanas para escapar. Un periodista que viajaba en uno de los trenes relató que el descarrilamiento se sintió “como un terremoto”, y que una vez detenido el convoy, muchos trataron de auxiliar a otros viajantes antes de que llegaran los servicios de emergencia. Las carreteras de acceso al lugar quedaron repletas de vehículos de auxilio, ambulancias, Guardia Civil y militares de la Unidad Militar de Emergencias.

Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, el siniestro ocurrió en una recta de vía recientemente renovada y con trenes prácticamente nuevos que circulaban por debajo del límite de velocidad, lo que descarta por el momento una explicación sencilla como exceso de velocidad o una curva peligrosa. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha iniciado una investigación exhaustiva para determinar las causas exactas del descarrilamiento y la subsecuente colisión, una labor que podría llevar semanas o meses. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló sus compromisos y ha expresado su “profundo dolor” por las víctimas, mientras que representantes de diversas regiones y miembros de la familia real han trasladado su solidaridad a los afectados. El accidente de Adamuz se ubica ya como uno de los siniestros ferroviarios más graves de la historia reciente de España, solo por detrás de catástrofes como la de Santiago de Compostela en 2013, y ha vuelto a poner el foco en la seguridad de una de las redes de alta velocidad más extensas de Europa.

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