En su cuenta de X, Daniel Parisini subió un posteo dejando entrever su paso por los amplios salones de la Quinta de Olivos. “Los estandartes de las Fuerzas del Cielo ya protegen al Javo en Olivos”, tuiteó el famoso Gordo Dan, compartiendo la imagen de dos astas, cada una con una tela carmesí con letras doradas, con las inscripciones relativa al sector libertario comandado por Santiago Caputo.
Los estandartes son emblemas visuales que condensan identidad y pertenencia colectiva. De acuerdo con registros históricos representan a una autoridad, un grupo o una causa, y su función principal ha sido servir como punto de referencia —en el campo de batalla, en procesiones religiosas o en ceremonias civiles— como vehículo de comunicación simbólica.

Fuentes señalan que los ejércitos romanos ya utilizaban estandartes para organizar tropas y reforzar la lealtad al mando; el águila romana es uno de los ejemplos más citados. En la actualidad, diversas agrupaciones políticas, en general de tendencia derechista, continúan utilizando este símbolo como herramienta de identificación y movilización. En todos los casos, sigue cumpliendo una función esencial: convertir una idea política en una imagen reconocible capaz de convocar, ordenar y perdurar en la memoria colectiva.
En noviembre de 2024, Las Fuerzas del Cielo se lanzó formalmente con el objetivo de consolidar la militancia leal al proyecto presidencial de Javier Milei y fortalecer su presencia a nivel nacional. El espacio fue presentado como una estructura de movilización que se define a sí misma como el “brazo armado” o “guardia pretoriana” de La Libertad Avanza, aunque sus propios líderes aclararon posteriormente que se trata de una metáfora para describir su combatividad política e ideológica y no de una fuerza armada literal.
El nombre del grupo proviene de una frase que el mismo Milei repitió en su campaña, inspirada en una cita bíblica: “La victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo”, frase que ha circulado en discursos y en la militancia libertaria como una alusión a apoyo espiritual o transcendente para su causa. Esta frase, y la idea de “fuerzas que vienen del cielo”, fue tomada por los fundadores para bautizar la agrupación y dotarla de significado simbólico.

La composición de esta corriente libertaria es variada y se nutre de figuras ligadas a la dirigencia de La Libertad Avanza: militantes digitales, influencers políticos, funcionarios y legisladores provinciales y nacionales que comparten la agenda libertaria y conservadora. Entre los nombres destacados en su conducción se encuentran en primer lugar la de Daniel Parisini, seguido por el diputado Agustín Romo y el secretario de Culto y Civilización Nahuel Sotelo, todos aliados estrechos de Caputo, el principal asesor presidencial.
El acto inaugural de la agrupación se realizó en la localidad bonaerense de San Miguel y reunió a referentes de la fuerza oficialista, quienes pronunciaron discursos en tono combativo para defender la gestión de Milei y promover la llamada “batalla cultural” contra lo que consideran imposiciones de la izquierda política y social. El evento incluyó arengas encendidas, consignas como “Dios, patria y familia” y la promesa de formar dirigentes que salgan a defender públicamente el proyecto del presidente.
Mientras sus integrantes defienden su rol como militancia comprometida en redes sociales y actos públicos, sectores de la oposición y analistas han cuestionado el uso del lenguaje bélico y la estética de “brazo armado”, advirtiendo sobre los riesgos de intensificar la polarización. Al mismo tiempo, desde el gobierno buscan posicionarla como una herramienta de organización para jóvenes y activistas dentro del ecosistema de La Libertad Avanza.
















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