Icardi y Vicuña (CEDOC)

Chinagate: el duro ataque de Mauro Icardi contra Benjamín Vicuña

Tras las declaraciones del actor en "PH Podemos Hablar", el futbolista le respondió en sus redes sociales.

El conflicto entre Mauro Icardi y Benjamín Vicuña volvió a quedar expuesto públicamente y esta vez tuvo como eje a Magnolia y Amancio, los dos hijos que el actor chileno tuvo con Eugenia “la China” Suárez. El enfrentamiento se desencadenó después de la participación de Vicuña en “PH, Podemos Hablar”, donde habló de la distancia que mantiene con los chicos desde que su madre se instaló en Turquía junto con el deportista, y terminó con una respuesta furiosa del futbolista en redes sociales, en la que cuestionó la presencia del actor en la vida cotidiana de sus hijos y puso en duda el relato que había realizado frente a las cámaras.

La situación tiene como trasfondo la decisión de la China Suárez de trasladarse al exterior para acompañar la carrera futbolística de Icardi. La actriz comenzó una nueva etapa de su vida junto al delantero y se instaló en Turquía con sus hijos, entre ellos Magnolia y Amancio, fruto de su relación con Vicuña. La mudanza generó desde el comienzo preocupación en el actor, porque significaba que sus dos hijos menores quedarían a más de 14 mil kilómetros de distancia. Co  anterioridad, el artista ya había planteado públicamente sus reparos ante la posibilidad de que los chicos crecieran lejos de él y había reclamado la necesidad de mantener un diálogo permanente con la madre para organizar la crianza.

Pero fue su aparición en el ciclo  conducido por Andy Kusnetzoff, la que llevó la discusión a un nuevo nivel. En el programa, Vicuña habló con particular emoción de la relación con sus hijos y reconoció que la distancia física constituye una dificultad concreta para ejercer una paternidad cotidiana. “Existen miles de formas de paternar. Evidentemente, el día a día es fundamental y me ha pasado en momentos de mi vida que he trabajado un montón”, comenzó diciendo. Luego se refirió directamente a la situación que atraviesa: “Pero la situación hoy es que mis hijos están a más de 14 mil kilómetros y yo estoy muy seguro del vínculo que tengo con ellos. O sea, eso no me lo puede robar nadie, el amor”.

“Y trato en estas circunstancias que son adversas, porque claramente no es cómodo ni lindo, ni es bueno ni justo, mantener un contacto a diario. Ahora ya pasaron dos meses, intercalados, pero estuvieron mucho conmigo y trato de meterles mucho tiempo de calidad, de amor, de conversaciones”, afirmó y agregó:  “Obviamente, reservando ciertas zonas que son de adultos; porque las cosas de adultos son de adultos”.

La respuesta de Icardi llegó pocas horas después, a través de sus historias de Instagram. El futbolista del Galatasaray no eligió una respuesta conciliadora y directamente cuestionó la imagen que, según su interpretación, el protagonista del film "El hilo rojo" había construido en televisión. “Cuando te hacés la víctima en TV para defender una imagen que los hechos no sostienen, hay algo que no cierra”, escribió. 

El futbolista puso entonces en duda que el problema fuera la distancia geográfica y trasladó la discusión al tiempo efectivo que Vicuña habría compartido con sus hijos. “Yo, más que preocuparme porque alguien pueda ‘robarte’ el vínculo con tus hijos, que claramente no es el caso, me preocuparía por intentar verlos y estar con ellos. Más que eso, me preocuparía porque te quieran ver”, escribió Icardi. “Si tus hijos viven afuera, lo lógico sería querer aprovechar cada día posible con ellos. Pero de esos casi 80 días, solo se pudo estar presente unos 15 o 20 días. Después, frente a las cámaras, el discurso es otro”, sostuvo la actual pareja de Suarez.

El mensaje continuó con otra acusación directa: “Cuando los números no coinciden con el relato, empiezan las preguntas o las victimizaciones para vender una obra o alguna película”. Con esa frase, Icardi sugirió que la exposición de Vicuña sobre su relación con sus hijos podía estar relacionada con una estrategia de imagen pública y con su actividad profesional. También disparó contra los medios que reprodujeron las declaraciones del actor: “Dudoso, denle un poco de cámara con mi respuesta. La debe andar necesitando, ya que acá en Argentina son tan generosos los programas berretas...”. 

El cierre del mensaje mantuvo el mismo tono provocador: “¿Le estarán copiando el discurso a la parte que me compete? ¡Van por mal camino!”. De esta manera, Icardi no solamente respondió a las declaraciones de Vicuña, sino que las convirtió en una disputa pública sobre quién tiene autoridad para hablar de la relación del actor con Magnolia y Amancio y sobre la forma en que cada adulto involucrado interpreta la paternidad a distancia.

La intervención televisiva de Vicuña coincidió además con una fecha particularmente sensible: el Día del Niño. El relato produjo una fuerte reacción emocional entre los invitados al programa. Lizy Tagliani tomó la palabra y vinculó la experiencia de Vicuña con el dolor que el actor atravesó años atrás junto a Carolina “Pampita” Ardohain tras la muerte de su hija Blanca. “Porque pienso que Benja aprendió a ser papá; más allá de la distancia. Cuando ellos pasaron lo que pasó. Entonces me parece que la distancia para ellos y muchos otros papás es una cuestión técnica. Que los amores son mucho más profundos”, expresó la conductora y comediante. Pablo Giralt, también visiblemente emocionado, agregó: “Yo tengo mucho respeto y admiración por Benja y por todas las personas que atraviesan esa circunstancia. Me saco el sombrero, es inimaginable”.

El conflicto familiar no apareció de manera repentina. En julio, cuando todavía no estaba definido el futuro profesional de Icardi, Vicuña había expresado que la incertidumbre sobre el próximo destino del futbolista también repercutía sobre sus hijos. “Sí, evidentemente, pero me voy adaptando a lo que se puede”, había contestado cuando le preguntaron si le preocupaba que la pareja de su expareja pudiera trasladarse nuevamente a otro país. En aquella oportunidad, sin embargo, eligió mantener reserva sobre los detalles: “No voy a hablar porque tampoco tengo mucha información. Y no la daría tampoco porque es algo privado”.

El origen de esta situación se remonta a la nueva relación de la China Suárez con Icardi y a la decisión de ambos de construir una vida en Europa y luego en Turquía alrededor de la carrera del futbolista. La actriz dejó atrás su esquema de vida en la Argentina para acompañar al delantero, mientras que Magnolia y Amancio quedaron involucrados directamente en las consecuencias de ese traslado porque su padre permanece radicado fuera del lugar donde ellos viven. La cuestión dejó de ser exclusivamente sentimental y pasó a involucrar permisos, viajes, organización familiar y tiempos de convivencia.

 

 

 

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