Javier Milei (CEDOC)
El duro chiste que Milei publicó contra Alconada Mon, Novaresio y Paulino Rodríguez
En su cuenta de Instagram, el Presidente subió una imagen burlándose de varios periodistas tras su sobreseimiento en la causa $LIBRA.
Javier Milei convirtió el sobreseimiento en la causa $LIBRA en el punto de partida de una nueva ofensiva contra el periodismo, con ataques directos a Hugo Alconada Mon, Luis Novaresio y Paulino Rodríguez, a quienes acusó de haber difundido información falsa y de participar en una supuesta operación política destinada a perjudicar a su Gobierno. Después de conocerse la decisión judicial, el mandatario publicó un meme en su cuenta de Instagram dedicado a los periodistas señalados -que ilustra esta nota- y reiteró sus acusaciones durante un discurso en la cena de la Fundación Faro. La confrontación escaló cuando utilizó la expresión “quemarse en la hoguera” para referirse a quienes consideraba responsables de las publicaciones que había cuestionado.
El origen inmediato de la disputa fue la resolución del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 8, quien dispuso el sobreseimiento del Jefe de Estado, de su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y de otros nueve investigados. La decisión llegó después de que el fiscal Eduardo Taiano solicitara el cierre de las actuaciones por considerar que los hechos investigados no encuadraban en una figura penal. El magistrado concluyó que los sucesos denunciados no configuraban delitos como presunta estafa, abuso de autoridad o negociaciones incompatibles con la función pública.
La causa se había iniciado en febrero de 2025, cuando Milei publicó en sus redes sociales un mensaje favorable a $LIBRA, una criptomoneda asociada a un proyecto privado que prometía financiar emprendimientos y pequeñas empresas. Tras la difusión presidencial, el precio del activo experimentó una suba abrupta y luego se desplomó, con pérdidas para numerosos compradores. El episodio generó denuncias y abrió una investigación para determinar qué información tenía el mandatario antes de promocionar el token, qué vínculos existían entre los impulsores del proyecto y el entorno presidencial y si pudo haber responsabilidades penales. El sobreseimiento reciente cerró la causa respecto de los investigados en esa instancia, pero el debate público sobre la promoción presidencial, los movimientos de dinero y las relaciones entre los protagonistas continuó.
En su publicación de X, Milei formuló una pregunta que se convirtió en el eje de su descargo: “¿Y ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias buscando manchar mi buen nombre y honor?”. Entre los periodistas señalados, Hugo Alconada Mon ocupó un lugar central. El periodista de investigación de La Nación había seguido el expediente y publicado información sobre los interrogantes que, a su criterio, seguían pendientes. Después de conocerse el sobreseimiento, planteó que la decisión judicial no había respondido cuestiones relevantes sobre los acuerdos comerciales vinculados con el proyecto, las comunicaciones entre sus protagonistas, los movimientos de dinero y el conocimiento que podía haber tenido Milei antes de promocionar la criptomoneda.
La inclusión de Luis Novaresio en la lista de cuestionados amplió el conflicto. El periodista de A24 había abordado públicamente el caso y quedó incluido entre quienes, según Milei, habían difundido “basura” sobre el episodio. El Presidente no se limitó a discutir informaciones específicas: agrupó a los comunicadores bajo calificativos como “ensobrados”, “mercenarios de la mentira” y “fabricantes seriales de operaciones”. La misma descalificación alcanzó a Paulino Rodríguez, también mencionado por su cobertura del tema.
Las reacciones de las organizaciones profesionales y de derechos humanos fueron inmediatas. El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) calificó el episodio como una “escalada sin precedentes” en el discurso presidencial contra la prensa y consideró que la referencia a la hoguera representaba un salto cualitativo en la hostilidad oficial. La entidad advirtió que ese tipo de expresiones puede legitimar la violencia contra los trabajadores de prensa y reclamó que el Estado proteja a los periodistas en lugar de convertirlos en blancos de ataques.