Javier Milei (CEDOC)
Encuesta dramática: el 57,3 por ciento cree que hay corrupción en el Gobierno
Zentrix Consultora realizo un revelamiento de como los últimos escándalos afecto a la imagen del presidente.
Zentrix Consultora dio a conocer un estudio de opinión pública en la que evidenció un desgaste pronunciado en la imagen del gobierno nacional. Un aspecto que no se había puntualizado tan notoriamente en la figura de Javier Milei hasta este momento. Según la interpretación de los especialistas, la promesa de enfrentar a la denominada casta aparece hoy más debilitada frente a una opinión pública que empieza a simbolizar a la administración libertaria como esa continuidad de prácticas que decía venir a combatir.
El relevamiento, correspondiente a la medición de abril, incluyó 1.559 casos de las 24 jurisdicciones del país y mostró que la percepción de corrupción en el gobierno de Milei ya dejó de ser un tema lateral para convertirse en un factor central del desgaste oficialista. Los datos surgen puntualmente del Monitor de Opinión Pública (MOP), un estudio desarrollado por la misma consultora con el propósito de relevar percepciones sociales sobre dirigentes políticos y evaluación económica nacional.
Según el estudio, el 57,3 por ciento encuestados percibe una corrupción generalizada en la gestión y el 60,2 por ciento interpreta las denuncias como parte de un problema general de gobierno. Un aspecto problemático para Casa Rosada, cuando el mismo Javier Milei construyó su legitimidad con la idea de venir a enfrentar a “la casta”.La consulta remarcó que el 66,6 por ciento de los encuestados creen que ese pacto se rompió y que el mandatario terminó siendo parte de aquello que prometía combatir.
En esa misma línea, el estudio de Zentrix muestra que la pérdida de credibilidad del gobierno frente a los casos de corrupción no se agota en la percepción sobre hechos ya conocidos, sino que empieza a comprometer la confianza en su voluntad real de prevenirlos. El 66,6 por ciento de los consultados considera que la administración de La Libertad Avanza no está comprometida con evitar hechos de corrupción, contra apenas un 32,2 por ciento que le reconoce algún grado de compromiso.
En ese contexto, el deterioro moral se superpone con el desgaste de gestión. Se constata un descenso en la aprobación presidencial hasta el 33,1 por ciento, mientras crece la idea de que el llamado "pacto anticasta" perdió vigencia. “Ahí aparece uno de los movimientos más sensibles del clima social actual: las denuncias no sólo afectan la imagen pública del oficialismo, sino que empiezan a tocar su zona más íntima, el núcleo identitario que lo diferenciaba del resto del sistema político”, aseguraron desde Zentrix.
En abril, la imagen de Milei profundiza su deterioro y entra en una fase más delicada. L imagena positiva cae al 35,2 por ciento, la negativa trepa al 59,3 por ciento y el diferencial se vuelve claramente adverso, con 24 puntos en contra. “El dato político más relevante no es sólo la magnitud de esa brecha, sino la velocidad del cambio: hace apenas dos meses la imagen presidencial se movía en una zona de virtual empate, y hoy aparece plenamente corrida hacia terreno negativo. Ese desplazamiento sugiere que el presidente empieza a absorber de manera más directa el costo acumulado del malestar social”, avizoraron.
Por otro lado, a este desgaste se le suman los datos sobre economía doméstica, el 81,6 por ciento de los consultados reconoce que en los últimos seis meses tuvo que resignar algo para sostenerse, desde salidas, ocio o consumos no esenciales hasta compras habituales del hogar y, en los casos más delicados, gastos básicos como alimentos, salud o servicios. “El ajuste, así, dejó de ser una discusión abstracta sobre variables macroeconómicas para convertirse en una experiencia cotidiana de privación, donde una parte importante de la sociedad ya no está recortando excedentes, sino aspectos centrales de su vida diaria”, observaron.
A su vez, el 86,6 por ciento siente que su salario no le gana a la inflación y el 60,4 por ciento afirma que sus ingresos le alcanzan sólo hasta el día 20 del mes; la tolerancia social frente al ajuste empieza a depender cada vez más de la credibilidad del gobierno. “Y ahí es donde las denuncias por corrupción adquieren un efecto mucho más corrosivo: no irrumpen sobre una sociedad estable, sino sobre hogares que ya vienen haciendo esfuerzos, resignando consumos y administrando privaciones”, concluyeron de Zentrix Consultora.