En la red social X, desde hace varias semanas, circulan distintas imágenes que interpelan al pasado de Manuel Adorni, antes de asumir a sus funciones en el gobierno nacional conducido por Javier Milei. Las fotografías digitales, que diversos usuarios comparten, se lo ve al actual jefe de Gabinete y principal vocero de Casa Rosada en situaciones cotidianas, lejos del glamour y la sofisticación de sus bienes patrimoniales.
Incluso todo lo contrario, uno de los retratos más compartidos en la red social X es el del mismo Adorni cocinando un humilde asado. Mucho más joven y lejos de sus funciones públicas. En ese entonces, el contador era un prolífico tuitero que se juntaba con los amigos para hacer una improvisada parrillada. En el retrato viralizado se lo ve al libertario en alpargatas haciendo el fuego en un ambiente modesto de algún fondo a medio construir.

Por supuesto, no es la única imagen que circuló en el universo digital. En otra fotografía, se lo puede apreciar a Adorni junto con su esposa Bettina Angeletti retratándose en una austera celebración con tres globos colgados en la pared. En la imagen, la pareja se encuentra sonriendo a la cámara con una indumentaria de entre casa y carente de todo glamour. "Mirá, me mata la cortina de esterilla al costado. Eran más pobres que nosotros, boludo", observó el usuario Pampa en X.
En otra foto se lo muestra al funcionario sonriente junto a otra parrilla con carne desplegada, en un plano más cerrado. En esta imagen, algunos comentarios se ensañaron con los distintos tipos de ladrillos que se ven de fondo, y señalaron las diferencias con las propiedades de Adorni que actualmente investiga la Justicia: el departamento en la calle Miró, en Caballito, y la casa en el country Indio Cuá, con parrilla de lujo, pileta y cascada.

También se difundió una imagen en la que el funcionario posaba semidesnudo delante de una ventana con vista a Playa Grande, en Mar del Plata, muy distinta a la de las playas caribeñas a las que accedió en los últimos años. Las vacaciones del jefe de Gabinete y su familia son otro de los puntos clave que la Justicia investiga para conocer si el funcionario cometió delitos económicos. Se pone la lupa sobre un viaje familiar a Aruba y el famoso vuelo privado a Punta del Este.

Ese humilde pasado del portavoz de Casa Rosada, confronta con el actual escándalo que se consolidó a partir de una serie de investigaciones que pusieron bajo sospecha la evolución de su patrimonio, particularmente en relación con operaciones inmobiliarias en el barrio porteño de Caballito y en un country del partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, en un contexto donde la Justicia intenta determinar si existió enriquecimiento ilícito y maniobras irregulares en la adquisición y mejora de bienes.
En el caso del country Indio Cúa Golf Club, tuvo como punto de partida la denuncia presentada por la diputada Marcela Pagano, que derivó en una investigación encabezada por el fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo. En ese expediente se analiza un incremento patrimonial que, según los registros oficiales, superó el 500% en un corto período, una variación que el propio funcionario atribuyó a préstamos familiares y revalorizaciones de activos, pero que los investigadores consideran insuficientemente justificada.
Sobre esa vivienda se desplegó una compleja operatoria de refacciones que constituye hoy el núcleo más comprometedor del expediente. El arquitecto y contratista Matías Tabar, vinculado al grupo Alta Arquitectura, declaró bajo juramento que las obras demandaron 245.929 dólares y que fueron abonadas íntegramente en efectivo, sin facturas ni registros formales. Según su testimonio, los pagos se realizaron en múltiples entregas en dólares, directamente en mano y dentro del propio country, entre noviembre de 2024 y julio de 2025.

El presupuesto original de la obra, cercano a 94.000 dólares, se incrementó progresivamente con la incorporación de mejoras de alto costo: remodelación integral, instalación de porcelanatos, construcción de parrilla, reformas en cocina con isla y desayunador, revestimientos con mármol travertino, y modificaciones en la pileta que incluyeron un sistema de jacuzzi. Sin embargo, el elemento que concentró mayor atención mediática y política fue la construcción de una cascada ornamental en el jardín de la vivienda.
Ante estas acusaciones, Adorni ha mantenido una postura defensiva, calificando las denuncias como "operetas políticas" y una "carnicería mediática". En sus conferencias de prensa, el jefe de Gabinete aseguró que todos sus bienes están debidamente declarados y que los gastos fueron afrontados con recursos propios.















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