Thursday 30 de April, 2026

SOCIEDAD | Hoy 15:50

No queremos cerrar, pero solos ya no podemos

El dramático pedido de ayuda de la Fundación Comprometerse + para seguir asistiendo a más de 250 chicos de Bella Vista que no pueden educarse o recibir un plato de comida. Por Juan Manuel Casolati*

En los días más duros de la crisis del 2001, cuando todo parecía desmoronarse, algo distinto empezó a crecer entre los escombros: la necesidad de estar cerca del otro. De no mirar para otro lado. De sostenerse, incluso entre desconocidos.

En ese país cansado y convulsionado nació nuestra entidad: Comprometerse más. No desde la comodidad ni desde una idea perfecta, sino desde la urgencia y la mezcla de distintos sectores sociales. Personas muy diferentes se encontraron casi sin proponérselo: empresarios, banqueros, vecinos, ciudadanos comunes, incluso el ya fallecido Mario Sábato, hijo del escritor. No los unía una ideología, sino algo más simple y más potente: la decisión de hacer algo.

Así, en San Blas, a orillas del río Reconquista, en el partido bonaerense de Bella Vista, donde antes había un basural, empezó a levantarse otra historia, una esperanza. Donde el paisaje era hostil, construimos la Casa del Niño Montessori Arco Iris. Un lugar que, poco a poco, dejó de oler a abandono para llenarse de voces, de juegos, de cuidado. Después vinieron el centro comunitario Tamborcitos, Retoños, y el trabajo cotidiano de alimentar, contener y acompañar a cada chico y cada chica que cruzaba nuestras puertas.

Nada fue inmediato. Todo se hizo con manos del barrio, con vecinos, con amigos. Con tiempo, con esfuerzo y con una convicción que crecía en silencio.

Hoy, sin embargo, el clima es otro. Se siente un país más anestesiado, más distante. La empatía parece haberse quedado en pausa. Pero sabemos que no desapareció: está ahí, esperando volver a ponerse en movimiento.

Y la necesitamos.

Porque sostener lo que construimos ya no depende solo de la voluntad. Nuestras puertas, las que durante años se abrieron para más de 250 chicos, hoy están en riesgo de cerrarse. Ya tuvimos que interrumpir espacios de salud y la educación Montessori. Y duele. Duele porque sabemos lo que significa para cada familia, para cada niño.

Fundación Comprometerse +

Aun así, seguimos. Queremos seguir. Aunque sea con lo esencial: un plato de comida, un espacio para jugar, para bailar, para aprender, para estar.

Nuestro logo muestra dos manos: una pequeña, otra que la sostiene, y un corazón. Siempre creímos que éramos nosotros quienes ayudábamos. Con el tiempo entendimos algo distinto: cuando acompañamos a un niño, son ellos los que nos rescatan. Nos sacan de la apatía, del cansancio, del enojo. Nos recuerdan por qué importa todo esto.

Pero hoy no alcanza con recordar.

Necesitamos ayuda concreta. Nuevas manos. Nuevos aportes. Personas dispuestas a involucrarse, más allá de las diferencias, como al principio. Porque sin ese apoyo, lo que todavía sigue en pie no va a poder sostenerse mucho más.

No queremos cerrar. Pero solos, ya no podemos.

 

*Abogado y presidente de la Fundación Comprometerse +.

 

 

 

 

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