No es una visita turística ni una escapada nostálgica, aunque Bariloche sea para Máxima Zorreguieta algo parecido a un segundo hogar. Esta vez la reina de los Países Bajos llegó al sur argentino con agenda, tapado y micrófono. La cita fue el Foro Llao Llao, el encuentro empresarial más exclusivo y hermético del país, cuya undécima edición se celebró entre miércoles y viernes en el emblemático hotel rionegrino.
Máxima participó en su rol oficial: es Defensora Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Salud Financiera, un cargo desde el que lleva años impulsando políticas para que más personas accedan a herramientas básicas como cuentas bancarias, ahorro, crédito y seguros. Diseñada como una cumbre de ideas y no de protocolo, su intervención el jueves incluyó una charla con Federico Braun, presidente de La Anónima, la cadena de supermercados con fuerte presencia en la Patagonia.
Antes de subir al escenario, la soberana pasó el miércoles en reuniones a puertas cerradas con referentes de bancos, fintech, agroindustria, energía y plataformas tecnológicas. Los temas: digitalización de servicios financieros, medios de pago electrónicos y acceso al crédito en economías volátiles. Un menú que, en la Argentina de 2026, no resulta precisamente abstracto.

El foro de Elsztain
El Foro Llao Llao es organizado por Eduardo Elsztain, el empresario inmobiliario de IRSA, junto con la red Endeavor. Su perfil es deliberadamente reservado: sin prensa, sin cámaras, sin declaraciones espontáneas. Lo que pasa adentro queda adentro. Eso, claro, lo vuelve todavía más codiciado por el llamado Círculo Rojo local.
En esta edición, los ejes temáticos giraron en torno a la inteligencia artificial y su impacto en los negocios, y al sector energético, con Vaca Muerta como protagonista. La presencia de Máxima agregó una dimensión que el foro habitualmente no tiene: la inclusión social como parte del debate económico, y no como decorado.
También estaba confirmado Peter Thiel, el inversor de Silicon Valley, pero declinó por motivos de agenda. La ausencia más comentada, sin embargo, fue otra.
Milei, la silla vacía
Javier Milei recibió la invitación formal, como en años anteriores. Pero hasta el cierre de esta edición no había confirmado su asistencia. El año pasado también faltó. Dos ausencias consecutivas en el encuentro más influyente del empresariado argentino son, a esta altura, un dato político.
El foro busca mantener un perfil netamente empresarial, pero la política nacional siempre sobrevuela el ambiente. En un momento en que el país necesita señales de confianza para atraer inversiones en sectores estratégicos, la silla vacía del presidente no pasa desapercibida.
La Patagonia, su lugar en el mundo
Para Máxima, Bariloche no es solo una locación. La reina mantiene un vínculo profundo con la Patagonia: es dueña de la Estancia Pilpilcurá, una propiedad de unas 3.000 hectáreas cerca de la ciudad donde suele pasar las vacaciones de fin de año junto a su familia y el rey Guillermo. Allí disfruta de la pesca, las cabalgatas y los encuentros con su madre, María del Carmen Cerruti, y sus hermanos.
Esta vez el viaje fue por trabajo, pero la región sigue siendo la misma. El foro terminó, las reuniones se cerraron y Máxima se fue. Pero dejó en Bariloche algo que el encuentro del Círculo Rojo pocas veces tiene: una agenda que habla de los que no están en la sala.















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