Este miércoles 29, Manuel Adorni se sentó ante la Cámara de Diputados para dar su informe de gestión. Era la primera vez que el jefe de Gabinete cumplía con esa obligación constitucional, y el contexto no podía ser más tenso: llegó con denuncias encima por presunto enriquecimiento ilícito, viajes en el avión presidencial junto a su esposa y supuestos contratos irregulares con su amigo, el periodista Marcelo Grandio. Milei y buena parte del Gabinete se instalaron en el recinto como señal de respaldo. La oposición había preparado más de 4.800 preguntas por escrito; el Ejecutivo respondió poco más de 2.100. El debate duró más de seis horas.
Myriam Bregman lo cruzó sin vueltas: "¿Cómo explica que cobra en pesos y gasta en dólares mucho más de lo que le ingresa?" Néstor Pitrola fue más directo todavía: "Usted es un cadáver político". Adorni aguantó las andanadas y al final endureció el tono: "No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia". Mientras tanto, sobre su bancada había una latita color verde oliva, inconfundible para cualquiera que haya vivido en o viajado a Estados Unidos. Altoids. Las redes hicieron el resto.

La menta que no existe en Argentina
Las Altoids no son las Menthoplus del almacén de la esquina. Son una marca con más de 200 años de historia, fabricada hoy por Wrigley (subsidiaria de Mars), y no tienen distribución oficial en la Argentina: no se consiguen en ningún kiosco, farmacia ni supermercado del país. La única forma de hacerse de una latita es encargarla a alguien que viaje a Estados Unidos, comprarla vía servicios de importación como Tiendamia o rastrearla en revendedores de MercadoLibre, donde puede costar entre $10.000 y $20.000 pesos —hasta seis veces su precio de origen (u$s 3,32 en Walmart). Accesible si uno tiene acceso regular al exterior. Complicada, y cara, si no.

Que las Altoids aparecieran sobre la bancada de Adorni no sería noticia en otro contexto. Pero ese miércoles el jefe de Gabinete se estaba defendiendo exactamente de eso: de tener un estilo de vida que no cierra con su salario declarado.














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