Charly Garcia (CEDOC)

El retrato callejero de Charly García que hace hablar a las redes

El mural dedicado al músico realizado por el artista Martín Ron se puede contemplar en la esquina de Corrientes y Callao. El homenaje en Nueva York y el retrato pintado por Juan Riviere para la inauguración de la estación de subte de la Linea D dedicado al artista.

La aparición del gigantesco mural de Charly García en la esquina de Corrientes y Callao se convirtió en apenas horas en uno de los fenómenos culturales y virales más fuertes de Buenos Aires. Miles de personas comenzaron a fotografiarse frente a la obra, mientras videos, posteos y reels inundaban redes sociales mostrando el homenaje realizado por el muralista Martín Ron sobre la terraza de la histórica disquería Zivals. La intervención, de 195 metros cuadrados, transformó una de las esquinas más emblemáticas de la cultura porteña en un nuevo santuario urbano del rock nacional.

La obra recrea la imagen icónica de la tapa de “Clics Modernos”, el disco que redefinió la carrera solista de Charly García y que para muchos críticos marcó el nacimiento definitivo del rock argentino moderno. La fotografía original fue tomada en Manhattan, en el cruce de Walker Street y Cortlandt Alley, por el fotógrafo italiano Uberto Sagramoso, frente al célebre graffiti “Modern Clix” del artista canadiense Richard Hambleton, uno de los pioneros del street art neoyorquino de los años 80. Ron trasladó esa postal de Nueva York al corazón porteño, generando un puente visual entre ambas ciudades y entre dos épocas decisivas de la cultura urbana.

La viralización fue inmediata porque el mural no solo reproduce la tapa de “Clics Modernos”, sino que la resignifica con múltiples guiños visuales argentinos. En la pintura aparecen la cúpula del Congreso, colectivos de la línea 24, el Obelisco, patentes históricas y detalles relacionados con la historia de Zivals y de la Avenida Corrientes. La escena está realizada como si fuera un negativo fotográfico, permitiendo que los visitantes jueguen visualmente con la imagen desde distintos ángulos y recreando además un espacio interactivo para que los fanáticos posen igual que Charly en la portada original.

"Ayer terminé mi último mural: Modern Streets. Un homenaje al genio de Charly García en una esquina que para mí ya es parte viva de la cultura porteña: Corrientes y Callao. La invitación llegó de la mano de Zivals la disqueria histórica que respiró música y literatura durante décadas y que esta vez me abrió sus terrazas para intervenir la ciudad desde otro lugar. La obra está inspirada en el universo de Clics Modernos, un disco que siempre sentí mucho más que un álbum. Hay discos que retratan canciones… y otros que logran retratar una época entera", destacó Martín Ron y agregó: "Eso intenté llevar a la pared: la mezcla entre ciudad, caos, modernidad, arte callejero y sensibilidad que Charly supo convertir en algo eterno. De alguna manera, el mural busca unir aquella Nueva York de los 80 con esta Buenos Aires que todavía sigue vibrando cultura en cada esquina".

El homenaje porteño dialoga directamente con otro reconocimiento histórico que el músico recibió en Nueva York. En 2023, la ciudad estadounidense inauguró oficialmente la “Charly García Corner” en Walker Street y Cortlandt Alley, exactamente el lugar donde se tomó la fotografía de “Clics Modernos”. La ceremonia reunió a funcionarios, músicos y fanáticos argentinos radicados en Estados Unidos, consolidando la dimensión internacional del disco. Aquella esquina pasó a formar parte del patrimonio simbólico de Manhattan y se transformó en un sitio de peregrinación para seguidores del rock latinoamericano.

La relación entre Charly García y Nueva York es profunda. “Clics Modernos”, editado en 1983, fue grabado parcialmente en esa ciudad y absorbió la influencia sonora de la new wave, el synth pop y la cultura underground neoyorquina. El disco incluyó clásicos como “Nos siguen pegando abajo”, “No me dejan salir” y “Los dinosaurios”, canciones atravesadas por la transición democrática argentina tras la dictadura militar. La imagen tomada en Manhattan terminó convirtiéndose en uno de los retratos más emblemáticos de toda la historia del rock argentino.

Cuando recibió el reconocimiento oficial en Nueva York, Charly García envió un mensaje breve pero profundamente simbólico que rápidamente circuló entre sus fanáticos: “Nueva York y Buenos Aires siempre estuvieron unidas para mí”. En distintas entrevistas posteriores también agradeció el cariño de la gente y definió aquel homenaje como “una locura hermosa”.

La explosión viral del mural de Corrientes y Callao coincidió además con otro gran tributo urbano impulsado por la Ciudad de Buenos Aires: la transformación de la estación Bulnes de la Línea D en “Bulnes / Esquina Charly García”. El cambio fue inaugurado oficialmente en diciembre de 2025 y forma parte de un circuito cultural dedicado al músico alrededor de la zona donde reside desde hace décadas, en la intersección de Santa Fe y Coronel Díaz.

La estación comenzó a incorporar señalética especial, intervenciones artísticas y referencias visuales al universo de García, integrándose a un recorrido cultural pensado para fanáticos y turistas. La iniciativa incluyó además la colocación de placas oficiales y murales en los alrededores de Palermo.

Entre esos homenajes sobresale el enorme retrato realizado por el artista Juan Rivière, quien pintó una imagen monumental de Charly inspirada en distintas fotografías históricas del músico. Rivière, reconocido por sus trabajos vinculados a íconos populares argentinos, como Juan Manuel Fangio, Eva Perón y José de San Martín buscó capturar el gesto irreverente y eléctrico del artista, utilizando colores intensos y trazos expresionistas que remiten a la estética del rock de los años 80. Su obra pasó a integrar el conjunto de tributos urbanos que consolidaron a Charly García como una figura permanente del paisaje cultural porteño y que tuvo su exposición en la Usina del Arte el año pasado.

Homenajeado por su obra musical prodigiosa, el mural porteño de Ron terminó funcionando como mucho más que una intervención artística a un ídolo de enorme talento. En pocos días se convirtió en punto de encuentro de fanáticos, músicos callejeros, turistas y fotógrafos. Bocinazos, aplausos y gente cantando canciones de Serú Girán o Sui Generis comenzaron a repetirse frente a la obra cada noche, mientras las imágenes del mural recorrían Instagram, TikTok y X. Buenos Aires volvió así a fundirse con la figura de Carlos Alberto García Moreno, el rockero que durante décadas narró la ciudad de Buenos Aires desde sus canciones y que ahora quedó definitivamente estampado sobre una de sus esquinas más emblemáticas.

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