Marcha Universitaria (CEDOC)
Las imágenes virales de la marcha universitaria en el Congreso
En sus redes sociales, el ex espía Fernando Pocino subió una serie de postales de la movilización de estudiantes y docentes.
El exfuncionario de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Fernando Pocino es considerado uno de los nombres vinculados con las internas históricas de los servicios de inteligencia, manteniendose posicionado en la vereda de enfrente de su archirrival Antonio "Jaime" Stiuso. Tras su alejamiento del organismo, el ex espía volvió a quedar bajo la atención pública por sus constantes publicaciones en redes sociales contra el Gobierno de Javier Milei. Entre ellas y la más reciente, es la difusión de imágenes de la protesta que el jueves reunió a estudiantes, docentes, autoridades universitarias y organizaciones sociales frente al Congreso.
La actividad de Pocino en redes sociales representa un cambio visible respecto del bajo perfil que tradicionalmente caracteriza a los integrantes de los servicios de inteligencia. Sus publicaciones y comentarios políticos permiten que su nombre vuelva a circular fuera de los ámbitos reservados en los que desarrolló buena parte de su carrera. Hace décadas, el ex funcionario ingresó al mundo de la inteligencia durante los años de la Unión Cívica Radical y consolidó su carrera hasta convertirse en director de Reunión Interior, una de las áreas más sensibles de la SIDE en la época kirchnerista.
Instalado en Pinamar, en octubre de 2024, abrió una cuenta en X, identificada como @fernando_pocino, y desde ese usuario publicó hace unas horas una serie de postales de la marcha universitaria del 15 de octubre. La difusión de las fotografías de la movilización universitaria contra las políticas del Gobierno fue acompañada por un breve mensaje: "Que huevos".
La marcha que motivó esas publicaciones fue la quinta Marcha Federal Universitaria con una concentración multitudinaria en la Plaza del Congreso y sus alrededores. La convocatoria fue impulsada por las autoridades universitarias, las organizaciones estudiantiles y los gremios docentes y no docentes para reclamar que el Gobierno cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso.
El reclamo incluyó la actualización de los salarios, la recomposición de las partidas presupuestarias y el aumento de las becas estudiantiles, en un contexto en el que las universidades denunciaron que el deterioro de sus recursos comprometía el funcionamiento de las instituciones, la investigación científica y la atención de los hospitales universitarios. La movilización excedió el ámbito estrictamente académico. A las columnas de estudiantes, profesores, trabajadores no docentes y rectores se sumaron sindicatos, organizaciones sociales, agrupaciones políticas, jubilados y familiares de personas con discapacidad.
La defensa de la universidad pública funcionó como eje de una protesta que también expresó el rechazo al ajuste económico y a distintas decisiones del Poder Ejecutivo. La consigna "Por la educación, la soberanía y la democracia" sintetizó el planteo de los convocantes, que denunciaron que el Gobierno no estaba cumpliendo una norma aprobada por el Poder Legislativo y respaldada por decisiones judiciales.
Las columnas comenzaron a concentrarse desde antes del horario previsto para el acto central. Una de las más numerosas fue la de la Universidad de Buenos Aires, que avanzó desde Plaza Houssay por las avenidas Córdoba y Corrientes y luego por Avenida de Mayo hacia el Congreso. Detrás de las banderas de las facultades marcharon docentes, investigadores, trabajadores de hospitales universitarios y estudiantes que llevaron carteles sobre el presupuesto, los salarios y el futuro de la educación superior.
El documento leído durante el acto central sostuvo que la defensa de las universidades estaba directamente relacionada con el cumplimiento de la ley y con el funcionamiento de las instituciones democráticas. Las autoridades académicas advirtieron que el incumplimiento de las partidas previstas para salarios y becas ponía en riesgo el futuro del sistema universitario. También cuestionaron la decisión del Ejecutivo de mantener suspendida la aplicación de la norma mientras persistía la disputa judicial y presupuestaria.
La jornada estuvo atravesada, además, por una disputa parlamentaria. La oposición había convocado una sesión especial de la Cámara de Diputados para debatir la derogación del DNU 70/2023, el extenso decreto de desregulación económica dictado por Milei en diciembre de 2023. En el temario también figuraban iniciativas vinculadas con la emergencia en discapacidad y el endeudamiento de las familias. Para abrir el recinto se necesitaban 129 legisladores, pero solamente se sentaron 121: faltaron ocho diputados para alcanzar el quórum reglamentario. La sesión se cayó sin que pudiera comenzar el debate.
Mientras se desarrollaba esa disputa dentro del Congreso, la situación en la plaza se deterioró durante la tarde. Pasadas las 15.30 comenzaron los incidentes entre un grupo de manifestantes y las fuerzas de seguridad desplegadas alrededor del Palacio Legislativo. Las crónicas describieron escenas de lanzamiento de piedras y otros objetos contra el perímetro policial, junto con la rotura de bancos y elementos del mobiliario urbano. Las fuerzas respondieron con gases lacrimógenos, gas pimienta, balas de goma y camiones hidrantes.
Las imágenes del operativo mostraron a efectivos avanzando sobre los manifestantes, corridas y personas que intentaban alejarse de los gases. También hubo denuncias por agresiones contra trabajadores de prensa que cubrían los incidentes. El balance de detenciones varió, según los reportes iniciales hablaban de alrededor de veinte personas detenidas, mientras que las crónicas publicadas posteriormente informaron al menos 30 o 31 arrestos, entre ellos dos menores de 14 y 17 años. También se registraron heridos entre manifestantes y efectivos policiales.