Sunday 11 de October, 2026

POLíTICA | Hoy 10:11

Aliados se buscan

La Casa Rosada depende de los caciques provinciales para suspender las PASO en el Congreso. Qué ofrece darles a cambio.

El Gobierno entró en la cuenta regresiva: para suspender las PASO, objetivo esencial de la estrategia electoral, debe apurarse a juntar voluntades antes de fin de año. Es que la Justicia avisó al Congreso que cualquier cambio al sistema debía hacerse con suficiente antelación. El Presidente tiene un deadline. Y los gobernadores huelen la desesperación.

Por primera vez en la gestión libertaria, los mandatarios provinciales tienen la posibilidad de hacerle sentir la presión a Javier Milei. Es que podrían ser su salvavidas. Por eso juegan al coqueteo y a la presión: algunos viajan con él, otros lo reciben en sus provincias. Todos le exigen que abra el grifo de las transferencias no automáticas. Pero los votos que se necesitan para que no haya primarias en el 2027 no aparecen.

En apuros.

Luis “Toto” Caputo es el ministro que más presiona por la resolución del acuerdo electoral. Se los hizo saber en el viaje a París y se lo suele reiterar, con sutileza, al ala política del Gobierno. El titular de la cartera de Economía entiende que cuando haya un entendimiento con las provincias, habrá menor volatilidad. Y su programa económico saldría favorecido.

Pero Karina Milei especula. Juega algunas cartas, se guarda otras. Les hizo saber a varios gobernadores que, de acá a fin de año, el Presidente irá a sus provincias. Las visitas serán aquellas en las que hay aprobados RIGI: Catamarca, San Juan, Río Negro, Neuquén, Salta, La Pampa, Mendoza, Jujuy y Santa Fe. Puede que, cuando la gira termine, si el Gobierno no obtuvo los votos necesarios, ya sea demasiado tarde.

Antes de suspender las PASO, los gobernadores piden un acuerdo poítico. Al menos implícito, un pacto de no agresión: la designación de un candidato de cartón que no haga daño a las chances electoralistas de cada mandatario. En Casa Rosada alteran el orden de la premisa. Primero, sacar del calendario las primarias nacionales y después los arreglos locales.

Pero en el interior desconfían de los acuerdos libertarios. El Gobierno ya los dejó pedaleando en el aire en distintas oportunidades, desde el Pacto de Mayo para acá. Y temen que después de entregar los votos para suspender las PASO, el oficialismo se envalentone y juegue también en sus provincias.

Mientras Karina y Eduardo “Lule” Menem diseñan la estrategia política, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, es el encargado de cerrar los tratos. En las próximas semanas, “el Colo” tiene en agenda una reunión con gobernadores radicales y otra con sectores considerados dialoguistas.

La dificultad para el plan mileísta es que, por delante, tiene demasiados desafíos. Además de negociar que no sean fructíferas las sesiones que la oposición quiere imponerle, como la próxima de Diputados donde intentarán voltear el decreto 70/2023, tienen que debatir el Presupuesto 2027.

Para empezar a dialogar, se reabrió el grifo de los ATN que venía dando recursos por goteo este año. En septiembre, las transferencias a las provincias fueron por $159.975 millones. Un 130% más que en agosto.

En la mira.

La lupa está puesta en el Senado. La Libertad Avanza cuenta con 21 votos. Le faltan 16 para conseguir la suspensión de las PASO. Allí es donde el acuerdo con los espacios provinciales se hace clave.

Son pocos los que se manifestaron sobre el tema. Varios de ellos, radicales. Por eso el Gobierno les apunta especialmente.

El que más lejos fue es el correntino Juan Pablo Valdés. Con sus declaraciones fue más allá de lo que los libertarios esperan. No habló de suspensión, sino de eliminación de las primarias. “Nosotros siempre estuvimos en contra de las PASO. Acá en Corrientes somos un espacio amplio que está compuesto por muchos partidos y no tenemos PASO”, dijo. Y completó: “Lo que prima es el diálogo y tratar de encontrar las líneas y encontrar los candidatos trabajando con los diferentes sistemas, encuestas, reuniones, pero no podemos hacer una elección a costillas del Estado para determinar a ver cómo conformamos”.

El santafesino Maximiliano Pullaro también dijo estar de acuerdo con la idea del oficialismo sobre las primarias: “Se usaron muy poco e imprimen un gasto muy grande”. El radical hace equilibrio en su relación con el Gobierno. Le dio un espaldarazo a los libertarios con su declaración, pero se negó a subirse al viaje a París para mostrarse cerca del Presidente. “¿Para qué voy a ir? No me voy a traer ninguna inversión para Santa Fe. ¿A qué iría?”, les dijo cuando le insistieron con la invitación.

Contragolpe.

En el peronismo están alarmados por la avanzada del Gobierno contra las PASO. Entienden que necesitan las primarias de tal manera que sólo por ese motivo se volvieron a reunir en una misma oficina Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa. Quizás sea uno de los pocos puntos de coincidencia que tienen.

Por esta avanzada oficialista, distintos dirigentes del PJ empezaron a presionar a los gobernadores del norte con origen justicialista. Al que vaya en contra de los intereses nacionales del partido amenazan con ponerle un candidato provincial con el que reparta votos y complicarle sus armados locales. Las advertencias llegaron, sobre todo, a oídos del salteño Gustavo Sáenz y del catamarqueño Raúl Jalil, de buena sintonía con Milei.

De todas maneras, no todos los peronistas están inquietos con la avanzada libertaria. Algunos confían en el criterio del Congreso y en la bajada de línea que puedan dar los gobernadores. La premisa es que si Milei fue desleal en acuerdos anteriores, por qué volverían a confiar.

Pero en política, la necesidad impera sobre la dignidad. Por caso, Jorge Macri había sido declarado como enemigo de los hermanos Milei tras las elecciones de medio término. Hubo desplantes públicos que hicieron evidentes esas diferencias. Y sin embargo, meses después y algunas desgracias de por medio (como la caída de Manuel Adorni), el alcalde porteño los acompañó a París y ahora se encamina a ser el candidato de una coalición entre libertarios y el PRO. Todo cambia.

Para el Gobierno, suspender las PASO es una obligación. Un anhelo de los oficialismos, que se traduce en la urgencia de La Libertad Avanza. Es una herramienta que le permite ordenarse a la oposición. El peronismo sería el mayor beneficiado: quizás la única forma de superar la interna feroz en la que vive. Por eso el Gobierno está dispuesto a negociar, algo inédito para los libertarios. Y los mandatarios quieren sacarle el mayor provecho a la situación.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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