Zohran Mamdani (CEDOC)

La estafa del NYC token: el miedo a Mamdani y la envidia alimentaron un fraude

Un token lanzado con retórica contra el antisemitismo colapsó en minutos: detrás del fraude hubo pánico político, puro oportunismo y promesas vacías.

Para entender la profundidad de lo que sucedió en Nueva York, hay que contar la historia de este robo. En los últimos días, el mundo cripto fue testigo del lanzamiento y colapso casi inmediato del "NYC Token". Este activo digital no era una criptomoneda cualquiera porque venía con un sello de legitimidad política inusual con el respaldo de allegados al exalcalde Eric Adams y se promocionaba con una misión noble y urgente, la de la lucha contra el antisemitismo.

La promesa era seductora, con una inversión en este token las ganancias financiarán fundaciones y programas educativos para detener el odio. El resultado, sin embargo, fue un crimen financiero de manual. En cuestión de minutos, tras alcanzar una capitalización de mercado inflada, se retiró la liquidez. Esto en la jerga se llama un rug pull o "tirón de alfombra", así el precio se desplomó a cero. Los organizadores se llevaron el dinero real y los inversores se quedaron con fichas digitales sin valor.

Pero esto no es una noticia policial únicamente. Lo grave no es cómo robaron el dinero, sino por qué la gente se apresuró a entregarlo. La estafa funcionó porque explotó el terror en la comunidad judía actual.

El rostro del terror: Zohran Mamdani y la pinza del odio

Nadie invierte en "soluciones mágicas" si se siente seguro. Si miles de personas cayeron en este engaño, es porque miran hacia la alcaldía de Nueva York y ven el ascenso de Zohran Mamdani.

La mera posibilidad de que un político abiertamente antisemita, uno que justificó las acciones de Hamás y cuyo discurso destila hostilidad hacia lo judío, gobierne la ciudad, generó un estado de ansiedad existencial. Mamdani representa la institucionalización del antisemitismo en la vida cotidiana de la ciudad.

Y el judío neoyorquino sabe que no es un caso aislado porque está atrapado en una pinza. Por la izquierda, figuras como Alexandria Ocasio-Cortez e Ilhan Omar normalizan el odio desde el Congreso. Por la derecha, a pesar de un gobierno de Trump que no es antisemita, surgen voces como las de Nick Fuentes y Tucker Carlson, validando teorías conspirativas y hostilidad desde el conservadurismo.

En medio de este asedio, con el miedo a un alcalde hostil y enemigos a ambos lados del espectro político, apareció esta estafa vendiendo un "escudo". Prometieron que con dinero y tecnología se podía frenar la marea.

La gran mentira: la educación como cura

Aquí es donde el fraude pasa de ser financiero a ser intelectual. La estafa se basó en la premisa de que iban a usar el dinero para "educar" a la gente y acabar con el antisemitismo.

Hay que decirlo con todas las letras: eso es mentira.

El antisemitismo no es producto de la ignorancia, ni es un malentendido cultural. Este tiene un único motor y es la envidia.

El resentimiento ante el éxito judío, con su capacidad de supervivencia y prosperidad. Y el rencor es una pasión humana incurable. No hay educación que sirva contra ella. Al envidioso no le falta información; le sobra encono.

La única "solución" teórica para el antisemitismo sería que el judío fracasara. Como eso no va a ocurrir, el antisemitismo no desaparecerá. Buscar una solución educativa es perseguir un fantasma.

La realidad vs. la magia

Este episodio sirve como un despertar brutal. Utilizaron el miedo legítimo que provoca Mamdani y el entorno político actual para vender una solución mágica a un problema eterno.

Sin embargo, no existen atajos. No se puede pagar para que el mundo abandone la envidia.

.A la comunidad judía no le queda más remedio que entender que la inquina es el precio del éxito. Hay que "aguantársela", ser fuertes, protegerse, legal y físicamente, y dejar de creer en salvadores que prometen cambiar la naturaleza humana. Creer en esas soluciones mágicas solo sirve para ser víctima dos veces, primero del antisemita, y luego del estafador que te roba por el miedo que se tiene.

Las cosas como son.

Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.

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