Milei y Bullrich (CEDOC)

Bullrich criticó a Milei por su frase de "quemar en la hoguera" a periodistas

La senadora porteña marcó distancia con las declaraciones del Presidente contra la prensa tras el sobreseimiento de la causa $LIBRA.

La senadora Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con Javier Milei, esta vez por la escalada de agresiones verbales del Presidente contra el periodismo, y advirtió que su frase sobre “”quemar en la hoguera a los periodistas cruzó un límite que no debería traspasarse en una democracia. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado sostuvo que las críticas a la prensa deben responderse con argumentos y reclamó moderación en el lenguaje presidencial.

Sus declaraciones, realizadas este domingo en una entrevista telefónica con LN+, adquirieron especial relevancia porque provienen de una de las principales dirigentes del oficialismo y consideró necesario cuestionar públicamente las expresiones del mandatario. “También mi responsabilidad es marcar que cuando una palabra cruza un límite, este límite de quemarlo en la hoguera, es un límite que no es una forma de defenderse frente a una idea, sino que es una expresión muy fuerte, muy dura”, afirmó Bullrich.

 La senadora buscó establecer una diferencia entre el derecho del Presidente a defenderse de las críticas y el uso de expresiones que pueden interpretarse como una amenaza contra quienes ejercen el periodismo. “La libertad de expresión protege siempre a la prensa cuando critica al poder” y también “protege al presidente cuando responde”, explicó. Pero inmediatamente fijó su posición sobre el modo en que debe producirse esa respuesta: “Las críticas, desde mi punto de vista, se contestan con argumentos”.

La ex ministra insistió en que la libertad de expresión no puede entenderse únicamente como la posibilidad de que un mandatario responda a las publicaciones que considera injustas, sino también como la obligación de tolerar que los medios investiguen, cuestionen y fiscalicen a quienes gobiernan. “Defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”, remarcó.

En esa línea, recordó que el poder político está permanentemente sometido al escrutinio periodístico y que las investigaciones sobre los funcionarios forman parte de las reglas de funcionamiento de una sociedad democrática. “Si la Justicia da la razón, mejor aún, pero siempre en los procesos, el poder tiene que saber que va a estar siempre mirado”, agregó. Su conclusión fue un mensaje directo al jefe del Estado: “Hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites”, en referencia específica a la expresión sobre la hoguera.

El episodio que provocó la reacción de Bullrich se produjo el viernes 23 de octubre, durante la cena anual de la Fundación Faro, un espacio vinculado con el pensamiento libertario dirigido por el escritor y militante Agustín Laje. Milei habló ante empresarios, funcionarios y referentes de su espacio político y dedicó los primeros minutos de su intervención a celebrar el fallo judicial que lo sobreseyó, junto con su hermana Karina Milei, en la causa $LIBRA. En lugar de limitarse a destacar la decisión judicial, el Presidente lanzó una dura ofensiva verbal contra los periodistas que habían investigado y publicado información sobre el escándalo de la criptomoneda que él mismo había promocionado en sus redes sociales en febrero de 2025.

 

El mandatario sostuvo que el expediente había formado parte de una operación política y mediática destinada a debilitar a su Gobierno y afirmó que había existido un intento de desestabilización con “fines golpistas”. También reclamó una compensación por lo que definió como un año, ocho meses y nueve días de “mentiras, calumnias e injurias”. En ese contexto, apuntó directamente contra Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni y Paulino Rodrigues, del diario La Nación; Natalia Volosín, de Perfil; y Luis Novaresio, de A24. Los calificó de “ensobrados y corruptos” y cuestionó el trabajo periodístico realizado durante la investigación.

 Con un tono enfático, Milei afirmó: “Sepan muy bien que los hijos de puta en la Argentina no van a tener piedad”. Luego invocó una idea que atribuyó al economista escocés Adam Smith y agregó: “Tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos”, para concluir: “Los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”. La secuencia no comenzó en la cena. Horas antes, tras conocerse el sobreseimiento, el Jefe de Estado había utilizado su cuenta oficial de X para arremeter contra los periodistas que cubrieron la causa.

La causa $LIBRA se originó después de que Milei difundiera en febrero de 2025 un mensaje favorable a la criptomoneda, acompañado por un enlace para acceder al proyecto. El valor del activo aumentó rápidamente y después se desplomó, lo que generó pérdidas entre inversores y denuncias que derivaron en una investigación judicial. El sobreseimiento anunciado en octubre representa una decisión sobre la situación procesal de los imputados, pero no convierte automáticamente en falsas todas las publicaciones periodísticas sobre el caso. Esa distinción fue precisamente uno de los puntos centrales del pronunciamiento de FOPEA, que aclaró que no cuestionaba el fallo judicial, sino la utilización de ese resultado para descalificar a quienes habían informado sobre un asunto de interés público.

El Foro de Periodismo Argentino denunció una “escalada sin precedentes” en el discurso presidencial contra la prensa y sostuvo que la referencia a la hoguera, pronunciada después de señalar con nombre y apellido a los comunicadores, constituía un salto cualitativo en la hostilidad hacia el periodismo.  También reclamó al Presidente que abandonara la estigmatización y recordó que la libertad de prensa no constituye un privilegio de los periodistas, sino una garantía para toda la ciudadanía.

 

 

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