Manuel Adorni (CEDOC)

Quiénes son las dos jubiladas que le prestaron plata para comprar a un departamento a Adorni

Dos jubiladas fueron señaladas como las vendedoras del lujoso departamento, ubicado en Caballito, que obtuvo el actual Jefe de Gabinete.

Las dos mujeres que aparecen como vendedoras y, al mismo tiempo, como prestamistas en la controvertida compra del departamento en Caballito del jefe de Gabinete Manuel Adorni fueron identificadas como Beatriz Viegas, de 72 años, y Claudia Sbabo, de 64. De acuerdo con los registros oficiales de la operación inmobiliaria, ambas figuraban como propietarias del inmueble desde abril de 2025 y lo transfirieron en noviembre de ese año por un total de 230.000 dólares, al tiempo que otorgaron una hipoteca no bancaria por 200.000 dólares, equivalente a casi el 90% del valor de compra.

La documentación del Registro de la Propiedad Inmueble muestra que cada una participó en partes iguales tanto en la venta como en el crédito, lo que convirtió a las mismas vendedoras en acreedoras del funcionario.Ambas mujeres, sin embargo, negaron públicamente cualquier vínculo con el funcionario. Consultadas por periodistas de distintos medios, Viegas respondió de manera categórica: “No, la verdad que no”, al ser preguntada si conocía a Adorni, y también rechazó haberle prestado dinero.  En el caso de Sbabo, la respuesta fue similar: “Yo no lo conozco, la verdad que no sé”, y ante la consulta sobre el supuesto préstamo, agregaron desde su entorno: “No, ni idea de esas cosas”. 

 Estos testimonios generaron un nuevo foco de sospecha judicial, ya que ambas figuran formalmente como acreedoras del crédito hipotecario que permitió concretar la operación. En cuanto a su situación laboral, Viegas aparece como jubilada, mientras que Sbabo figura en registros como empleada de una editorial, lo que refuerza las dudas sobre su capacidad financiera para otorgar un préstamo de ese volumen. 

La compra del inmueble, una unidad de casi 200 metros cuadrados en una zona de alto valor del barrio de Caballito, fue escriturada por 230.000 dólares, pese a que investigaciones periodísticas señalan que su valor de mercado rondaba los 340.000 dólares. El financiamiento se estructuró mediante una hipoteca privada de 200.000 dólares, otorgada por las propias vendedoras.

 Ante las críticas, Adorni sostuvo que la operación será incluida en su próxima declaración jurada y afirmó: “lo que no está declarado es porque la declaración jurada no está vencida”. No obstante, la Justicia investiga si hubo inconsistencias patrimoniales y si la operatoria fue debidamente informada ante los organismos de control, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.

En una entrevista televisiva por La Nación+, la dirigente porteña Graciela Ocaña se refirió al tema al dar a conocer que una de las jubiladas recibía un  subsidio de 60.000 pesos, por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y conocido como pase cultural, para personas mayores con menos de 600 mil pesos de ingresos. Un dato que la legisladora nacional Marcela Pagano del bloque Coherencia replicó en sus redes sociales. 

El episodio se suma a una serie de controversias que rodean al funcionario. Entre ellas, el viaje a Nueva York en el avión presidencial junto a su esposa Bettina Angeletti —quien no ocupa cargos públicos— en el marco del encuentro Argentina Week, que generó cuestionamientos sobre el uso de recursos del Estado.

Tambien el traslado a Punta del Este en un jet privado cuyo financiamiento no fue aclarado; y la adquisición de una propiedad en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, registrada a nombre de su pareja.  Estas situaciones motivaron denuncias impulsadas por legisladores como Esteban Paulón, Pablo Juliano y Maximiliano Ferraro, quienes sostienen que las operaciones “deben ser clarificadas” y apuntan a determinar si existe una evolución patrimonial incompatible con los ingresos declarados del jefe de Gabinete.