Dibu Martinez y Lionel Scaloni (CEDOC)
Cuál es la película coreana de Netflix que menciona a Scaloni y al Dibu Martinez
La Scaloneta tuvo una referencia directa en una secuencia humorística del último film asiático estrenado en la plataforma.
La industria audiovisual surcoreana volvió a poner el foco sobre uno de los fenómenos culturales más influyentes de las últimas décadas con Un comeback salvaje (Waildeu Ssing o Wild Sing), una comedia musical que combina nostalgia, humor y segundas oportunidades para reconstruir el universo del K-pop de comienzos del siglo XXI. La película, dirigida por Son Jae-gon, reconocido por producciones como My Scary Girl y Secret Zoo, llegó al catálogo global de Netflix el 30 de julio de este año, luego de su paso por las salas de cine del país asiático, donde obtuvo una favorable respuesta del público gracias a su mezcla de comedia, música y referencias a la cultura popular mundial.
El largometraje está protagonizado por Gang Dong-won, una de las grandes estrellas del cine coreano, quien interpreta a Hwang Hyun-woo, antiguo líder del grupo musical Triangle. Lo acompañan Um Tae-goo, en el papel del rapero Koo Sang-gu, y Park Ji-hyun como Byeon Do-mi, la voz principal del trío. La historia gira alrededor de la banda, un grupo mixto de música pop que dominó los rankings surcoreanos durante los primeros años de la década del 2000. En pleno auge de su carrera, un escándalo inesperado provoca la abrupta separación de sus integrantes, quienes toman caminos completamente diferentes. Dos décadas después, cuando el recuerdo de aquellos años parece pertenecer únicamente a la memoria de sus fanáticos, surge una inesperada propuesta para reunir nuevamente al grupo.
Además de reconstruir con notable fidelidad la estética del K-pop de principios de siglo, la producción presta especial atención a la música, la coreografía y el diseño visual. Los responsables de las canciones convocaron a compositores vinculados con algunas de las agrupaciones más exitosas de la industria, mientras que el vestuario y la puesta en escena recrean la evolución del pop coreano desde los coloridos comienzos de los años 2000 hasta la sofisticación tecnológica que caracteriza al género en la actualidad. Esa búsqueda convierte en un homenaje tanto para quienes vivieron el hit internacional de Gangnam style de PSY hasta la primera expansión de las nuevas generaciones que descubrieron la movida coreana durante la última década con BTS y BLACKPINK a la cabeza.
Entre las numerosas referencias culturales que aparecen a lo largo del film, una de las que más repercusión generó entre el público ocurre cuando los integrantes localizan a su antiguo manager en un aeropuerto. El personaje intenta ocultar su verdadera identidad haciéndose pasar por un ciudadano argentino bajo el nombre de "Emiliano Scaloni". La escena, construida deliberadamente en clave de humor, fue interpretada por numerosos espectadores como un simpático guiño a dos de las figuras más emblemáticas del fútbol argentino contemporáneo: el arquero Emiliano "Dibu" Martínez y el entrenador campeón del mundo Lionel Scaloni.
La inclusión de ese guiño no resulta casual si se tiene en cuenta la enorme popularidad que el fútbol posee en Corea del Sur desde hace varias décadas. Si bien el béisbol continúa siendo uno de los deportes más tradicionales del país, el fútbol experimentó un crecimiento sostenido a partir de la profesionalización de su liga local y, especialmente, desde la organización de la Copa Mundial de la FIFA de 2002 junto con Japón. Aquel torneo marcó un antes y un después para el deporte surcoreano y consolidó definitivamente al país como una de las principales potencias futbolísticas de Asia.
Corea del Sur fue la primera nación asiática en alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo. Bajo la conducción del neerlandés Guus Hiddink, el conjunto asiático protagonizó una campaña histórica al eliminar sucesivamente a Italia y España antes de caer frente a Alemania en semifinales. Posteriormente perdió el encuentro por el tercer puesto ante Turquía y finalizó en la cuarta posición, el mejor resultado conseguido por un seleccionado asiático en la historia de los Mundiales masculinos. Aquella actuación modificó para siempre la percepción internacional sobre el fútbol coreano y estimuló una profunda transformación en la formación de jugadores y en el desarrollo de infraestructura deportiva.
Más allá de aquella histórica campaña de 2002, Corea del Sur se consolidó como uno de los participantes más habituales de las Copas del Mundo. Desde México 1986 logró clasificarse de manera consecutiva para todas las ediciones del torneo, una regularidad que ninguna otra selección asiática consiguió sostener durante tanto tiempo. En Sudáfrica 2010 volvió a superar la fase de grupos y alcanzó los octavos de final, mientras que en Qatar 2022 repitió esa actuación tras una recordada clasificación obtenida en la última jornada frente a Portugal. Ese recorrido convirtió al seleccionado surcoreano en uno de los grandes referentes del fútbol asiático junto con Japón, tanto por su continuidad mundialista como por el crecimiento de sus futbolistas en las principales ligas europeas.
Precisamente esa creciente conexión entre el deporte y la cultura popular explica que una producción como Un comeback salvaje incorpore referencias futbolísticas dentro de una historia centrada en el K-pop. El cine y las series surcoreanas han demostrado en los últimos años una notable capacidad para integrar elementos de distintas culturas con naturalidad, apelando a guiños destinados a una audiencia global y el fútbol argentino no fue ajeno a ello.