Patricia Bullrich (CEDOC)
Bullrich sobre los supuestos gritos que le dedicó Milei: "Tiene una emocionalidad importante"
Ante los medios, la senadora oficialista confirmó que tuvo un cruce con el presidente por el escándalo Adorni.
"El Presidente tiene una emocionalidad importante, no lo definiría como un grito lo que hizo”, destacó Patricia Bullrich a los medios. En declaraciones a la prensa, la senadora porteña confirmo cierto cruce con Javier Milei por el pedido que realizo la ex ministra de Seguridad para que presente sus declaraciones juradas el Jefe de Gabinete Manuel Adorni. "Yo no voy a comentar reuniones de gabinete. Las reuniones de gabinete son del gabinete y tienen la intimidad de las cosas que se discuten", cerró.
La reunión de la mesa política de La Libertad Avanza en la Casa Rosada, realizada ayer en medio de la masiva Marcha Federal Universitaria y de la creciente presión sobre Adorni por las denuncias vinculadas a su patrimonio, dejó expuestas las tensiones internas que atraviesan al oficialismo. El encuentro, encabezado por el propio jefe de Gabinete en su despacho, estuvo marcado tanto por las ausencias como por los movimientos de último momento de algunos de los principales dirigentes del espacio.
La escena que alimentó rumores fue la salida anticipada de la misma Bullrich. Formalmente, cerca del gobierno señalaron que la senadora debía asistir a otra actividad en el Congreso. Sin embargo, la retirada fue interpretada como una continuidad del malestar que se había generado días antes, cuando la legisladora reclamó públicamente que el Jefe de Gabinete presentara cuanto antes su declaración jurada para despejar sospechas sobre su situación patrimonial.
Otra señal política fue la ausencia de Santiago Caputo, asesor clave de Javier Milei y habitual integrante de la mesa chica libertaria. Desde el gobierno argumentaron oficialmente “problemas de agenda”, aunque distintos sectores del oficialismo interpretaron el faltazo como un gesto deliberado en el marco de la disputa interna con el karinismo, sector con el que Adorni mantiene alineamiento político directo. Algunas versiones incluso vincularon la ausencia con el creciente desgaste provocado por el caso patrimonial del jefe de Gabinete y con la decisión de Caputo de evitar quedar asociado a una reunión atravesada por el escándalo.
La tensión en Casa Rosada viene escalando desde hace varias semanas. Sin embargo, hace unos días, en declaraciones televisivas, Bullrich se convirtió en la primera dirigente oficialista de peso en exigir explicaciones públicas. “Ahora es el momento de la prueba. Y la prueba, cuanto antes, mejor, porque si no, el Gobierno se empantana”, sostuvo. Luego agregó: “Salgamos de esto lo antes posible. Adorni tiene que hacer un esfuerzo para que esto se termine”. Y formuló el pedido más directo sobre la documentación patrimonial: “Manuel Adorni tiene que presentar sus declaraciones juradas”.
El episodio impactó especialmente dentro del oficialismo porque hasta ese momento la estrategia había sido cerrar filas alrededor del jefe de Gabinete. El propio Javier Milei salió horas después a respaldarlo públicamente y aseguró que no lo removería del cargo. “Ni en pedo se va”, afirmó el Presidente, quien además calificó las denuncias como “mentiras y fantasías”.
El conflicto alrededor del patrimonio de Adorni comenzó a escalar a principios de marzo, cuando trascendió que había viajado a Estados Unidos junto a su esposa en una delegación oficial encabezada por Milei, pese a que ella no ocupa ningún cargo público. La revelación abrió cuestionamientos sobre quién financió el traslado y los gastos asociados al viaje.
A partir de allí comenzaron a publicarse nuevas informaciones sobre movimientos patrimoniales del funcionario y de su entorno familiar. Diversos medios señalaron adquisiciones inmobiliarias realizadas durante los últimos dos años, además de reformas de alto costo pagadas en efectivo y operaciones incompatibles, según los cuestionamientos opositores y judiciales, con los ingresos declarados oficialmente por Adorni desde que ocupa cargos públicos.
El siguiente capítulo del escándalo estuvo vinculado a los viajes aéreos. Primero se conoció que la esposa de Adorni había utilizado un pasaje valuado en más de cinco mil dólares para acompañarlo a Nueva York. Luego trascendió otro episodio: un vuelo privado hacia Punta del Este durante el fin de semana de Carnaval, realizado en un jet cuyo costo habría superado los diez mil dólares. Hasta ahora, según las investigaciones periodísticas, el funcionario no explicó públicamente quién afrontó esos gastos.
Con el correr de las semanas, la causa derivó en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y comenzó a generar inquietud dentro del propio mileismo, sobre todo por el impacto político que produce en una administración que construyó buena parte de su identidad pública sobre el rechazo a “la casta” y las denuncias de corrupción. Las diferencias internas, hasta hace poco soterradas, quedaron expuestas en la reunión de ayer en Balcarce 50: una mesa política atravesada por ausencias sugestivas, salidas anticipadas y crecientes dudas sobre el futuro político del Jefe de Gabinete.