Alejandro Sarubbi Benitez (CEDOC)
El streamer libertario que fue multado por sus dichos antimusulmanes
Alejandro Sarubbi Benítez llegó a un acuerdo de conciliación en una causa por discriminación contra la comunidad islámica.
El streamer libertario y abogado Alejandro Sarubbi Benítez, más conocido en redes sociales como “Gordo Leyes”, llegó a un acuerdo de conciliación con el Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) en una causa por discriminación e incitación al odio contra la comunidad musulmana. La resolución fue homologada por el juez federal Julián Ercolini, con la conformidad del fiscal Carlos Rívolo, y puso fin a un expediente iniciado a raíz de una serie de publicaciones realizadas por influencer libertario en la red social X durante febrero de 2025, donde difundió expresiones consideradas islamófobas, discriminatorias e intimidatorias.
Como parte del acuerdo, el integrante del canal de streaming libertario Carajo debió realizar un pedido público de disculpas dirigido a la comunidad islámica y efectuar una donación de 200.000 pesos al Hospital General de Niños Pedro de Elizalde como reparación simbólica. La causa se originó por una denuncia presentada por el secretario general del Centro Islámico de la República Argentina, quien sostuvo que los mensajes publicados por Sarubbi Benítez promovían el odio y la violencia contra las personas musulmanas.
En el expediente se incorporaron varias publicaciones realizadas desde la cuenta del streamer, entre ellas una de las más polémicas, en la que escribió: “No quiero cabezas de toalla en Argentina. No son bienvenidos en el país de la libertad. Vayan a lapidar mujeres y a violar niños y ovejas a otra parte”. En otra oportunidad Sarubbi Benítez afirmó: "Odio profundamente a los cabeza de toalla. Soy completamente islamofóbico. Detesto su cultura violenta, retrógrada, retrasada y pedófila, y pagaría por ver reventado hasta el último hijo de mil puta de esos coge oveja".
Esa publicación, junto con otros mensajes de contenido similar, fue denunciada por violar la Ley Antidiscriminatoria y por incitar a la violencia colectiva contra un grupo religioso. El CIRA sostuvo que las expresiones no podían ser consideradas una opinión política o una crítica al islamismo radical, sino un ataque generalizado contra toda la comunidad musulmana residente en Argentina.
La investigación avanzó durante varios meses hasta que las partes acordaron aplicar el mecanismo de reparación integral previsto en el Código Procesal Penal Federal. El acuerdo evitó la continuidad del proceso penal y fue homologado por el magistrado, quien consideró que se cumplían los requisitos legales para cerrar la causa mediante una conciliación entre el imputado y la entidad querellante. La resolución judicial estableció que Sarubbi Benítez debía retractarse públicamente de sus expresiones y reconocer que sus dichos resultaron ofensivos y discriminatorios para la comunidad islámica.
El pedido de disculpas fue difundido públicamente por el propio Sarubbi Benítez en sus redes sociales, tal como establecía el acuerdo judicial. Allí expresó: "Luego de una seria reflexión respecto de mis manifestaciones el 11 de febrero de 2025 en la red social “X”, habiendo conocido de manera personal el Centro Islámico de la República Argentina y a parte de sus autoridades, más sobre su fe y cultura, y el largo camino que esta comunidad lleva en nuestro país, vengo a ofrecer mis más sinceras disculpas por mis manifestaciones. Entiendo que brotaron del desconocimiento y que han podido ser ocasión de sufrimiento y ofensa en los sentimientos religiosos de quienes pertenecen a esta comunidad".
"También dejar claro que valoro especialmente que la libertad de conciencia, culto, religión y expresión sean un pilar fundamental de nuestra Argentina, que además surgen como nota distintiva del sistema republicano y democrático, y que si bien en nuestro país es un concepto ampliamente conocido y difundido por ser lugar de acogida y crisol de razas, no siempre es claro establecer donde se encuentra el límite, lo que conlleva la alta responsabilidad y prudencia de cada sujeto en sus manifestaciones en aras de garantizar el orden, la seguridad nacional y el respeto hacia otras personas", cerró el streamer en cuenta de X.
Desde el CIRA destacaron que el objetivo principal de la denuncia nunca fue obtener una condena económica sino lograr un reconocimiento público del carácter ofensivo de los mensajes y promover una reparación frente al discurso de odio. El caso tuvo una amplia repercusión política porque Alejandro Sarubbi Benítez es una figura identificada con el universo libertario y uno de los conductores del canal Carajo, espacio frecuentemente asociado a dirigentes de La Libertad Avanza.
Tras conocerse la homologación del acuerdo, el expediente quedó formalmente concluido mediante el instituto de reparación integral, sin llegar a juicio oral. No obstante, el episodio dejó expuesto uno de los casos más resonantes del último año en materia de discriminación por motivos religiosos en el ámbito político y digital argentino, y volvió a instalar la discusión sobre los límites del discurso público, la incitación al odio y las consecuencias legales de las publicaciones realizadas en redes sociales.