Javier Milei y Adrien Ravier (CEDOC)

El vocero Ravier sobre las tarifas: "Tienen que abrigarse en vez de usar gas"

El vocero presidencial se refirió a los aumentos tarifarios avalados por el gobierno nacional y fue criticado en redes.

El gobierno nacional defendió la continuidad de las subas en las tarifas de los servicios públicos al sostener que forman parte del proceso de normalización de los precios relativos iniciado con la llegada de la administración de Javier Milei. La posición oficial fue expuesta por el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, durante su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde argumentó que los incrementos son consecuencia de la necesidad de eliminar la denominada "inflación reprimida", reducir los subsidios económicos y trasladar gradualmente a los usuarios el costo real de los servicios de electricidad, gas, agua y combustibles.

La discusión sobre las tarifas volvió a instalarse luego de una consulta formulada por un periodista respecto de los sucesivos aumentos en el transporte, los combustibles y los servicios públicos, pese al crecimiento de la producción energética y de las exportaciones provenientes de Vaca Muerta. Durante la pregunta se planteó el caso de una familia que debía afrontar una factura de electricidad cercana a los 270.000 pesos con un ingreso mensual de alrededor de 1,2 millones de pesos, y se interrogó al Gobierno sobre por qué los beneficios del desarrollo energético no se traducían en un alivio para los consumidores argentinos.

En su respuesta, Ravier sostuvo que el atraso tarifario heredado de la administración anterior obligó al Gobierno a aplicar correcciones que calificó como "antipáticas", pero que consideró imprescindibles para restablecer el funcionamiento del sistema económico. "Siempre se habla de que la Argentina en diciembre del '23 tenía 211% de inflación, por suerte hemos podido bajar ese número, alrededor del 30% anual, pero no se habla tanto de la inflación reprimida", afirmó. Según explicó, durante años numerosos precios permanecieron artificialmente contenidos mediante subsidios y controles estatales, lo que impedía que reflejaran sus costos reales.

El vocero señaló que esa política alcanzaba tanto a los combustibles como a los servicios públicos. "Cuando Javier Milei llega a la presidencia, las tarifas de los servicios públicos o incluso el precio del combustible estaban muy atrasados", expresó. Agregó que "una de las herramientas que utilizaba el Gobierno anterior para tratar de contener la inflación era poder controlar algunos precios", lo que, a su juicio, generó fuertes distorsiones económicas y desalentó las inversiones en sectores estratégicos.

Respecto de los combustibles, Ravier afirmó que "una de las primeras medidas antipáticas que Javier Milei tuvo que tomar es prácticamente tener que cuadruplicar el precio del combustible, y esto es porque el combustible cuesta". Afirmó que el desarrollo de Vaca Muerta requiere inversiones multimillonarias en infraestructura, perforación, logística y transporte, por lo que consideró indispensable que el precio refleje los costos de producción para incentivar nuevas inversiones. Según sostuvo, el atraso tarifario había provocado durante años un déficit energético que obligaba al país a importar combustibles, mientras que la liberación de precios convirtió nuevamente al sector en un destino atractivo para el capital privado.

En relación con las tarifas de electricidad, gas y agua, el funcionario insistió en que los subsidios no eliminan los costos sino que simplemente los trasladan al conjunto de la sociedad. "Podemos tener atrasadas las tarifas del gas, de la luz, del agua, etcétera, pero eso alguien lo tiene que pagar", afirmó. Luego añadió: "Este Gobierno considera que es importante que las tarifas de los servicios públicos vayan retornando a sus precios libres, a sus precios de mercado, a sus costos". En ese contexto reconoció el impacto que la medida tiene sobre los hogares al señalar: "Te tengo que duplicar el gas, te tengo que duplicar el agua, te tengo que duplicar el costo de la electricidad".

Una de las frases que mayor repercusión generó fue la referencia a los cambios de hábitos que, según Ravier, produce el sinceramiento tarifario. "Ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme, más que prender el gas", expresó al explicar que el aumento del precio de los servicios también modifica los incentivos para el consumo energético. La declaración fue ampliamente difundida en redes sociales y generó cuestionamientos de dirigentes opositores, sindicatos y asociaciones de consumidores, que consideraron que el funcionario minimizó el impacto económico que enfrentan numerosas familias durante el invierno.

El vocero sostuvo además que los incrementos continuarán mientras persista el proceso de recomposición de los precios relativos. "Los aumentos tarifarios mes a mes superan el propio nivel de inflación que mide el índice de precios al consumidor. Y esto quiere decir que, poco a poco, de manera muy gradual, se están haciendo correcciones en las tarifas para ir ordenando también los servicios públicos", explicó. De esa manera, confirmó que la política oficial consiste en mantener una actualización progresiva de las tarifas hasta alcanzar valores que cubran los costos de prestación.

Ravier también defendió la revisión de los subsidios energéticos al sostener que los recursos públicos deben concentrarse en los sectores que realmente los necesitan. Como ejemplo mencionó la modificación del régimen de Zonas Frías, argumentando que durante gobiernos anteriores el beneficio se había extendido a regiones templadas, desnaturalizando su objetivo original. Según afirmó, la reducción de esos subsidios permitirá reasignar recursos hacia otras áreas prioritarias del Estado, como hospitales y universidades nacionales, siempre dentro del objetivo oficial de preservar el equilibrio fiscal y evitar el financiamiento mediante emisión monetaria o endeudamiento.

Las declaraciones del nuevo vocero se inscriben en la estrategia económica del Gobierno, que sostiene que el sinceramiento de tarifas constituye uno de los pilares para consolidar el superávit fiscal y eliminar las distorsiones acumuladas durante años de subsidios generalizados. Sin embargo, el incremento sostenido de las facturas de electricidad, gas, agua y transporte continúa siendo uno de los principales factores de preocupación para los hogares, especialmente durante los meses de mayor consumo energético, y mantiene abierto el debate entre quienes consideran que la recomposición tarifaria es indispensable para ordenar la economía y quienes advierten sobre su impacto en el poder adquisitivo y el costo de vida de la población.

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