Javier Milei (CEDOC)
Encuesta: el 29% apoya la reelección y el 12% prefiere mileísmo sin Milei
Hugo Haime & Asociados dio a conocer los resultados realizados en octubre enfocado en las posibilidades del Gobierno para reelegirse el próximo año.
La última encuesta nacional de Hugo Haime & Asociados, realizada en la segunda mitad de octubre, dejó al descubierto una de las principales contradicciones que atraviesa el escenario político argentino de cara a las elecciones presidenciales de 2027: mientras crece el rechazo a la continuidad del modelo económico de Javier Milei, el oficialismo conserva un núcleo electoral significativo y existe un sector que estaría dispuesto a sostener el programa libertario, pero sin que el actual Presidente continúe al frente del Gobierno.
El dato más relevante del relevamiento es que el 29% de los consultados respalda una eventual reelección de Milei, mientras que otro 12% prefiere que el mileísmo continúe, aunque encabezado por otro dirigente. De esta manera, el 41% se inclina por mantener el rumbo económico de la administración libertaria, aunque con diferencias respecto de quién debería conducirlo. En contraposición, el 55% considera que lo mejor para el país en 2027 sería la llegada de un candidato opositor.
El estudio, difundido el 30 de octubre, muestra que la demanda de cambio no necesariamente se traduce en un respaldo automático a la oposición. La diferencia entre quienes quieren modificar el modelo económico y quienes efectivamente se inclinarían por un candidato opositor constituye uno de los principales hallazgos políticos del trabajo.
Según los resultados publicados, el 64% reclama un cambio en el esquema económico vigente, pero ese porcentaje supera ampliamente al 55% que preferiría un gobierno opositor. La brecha evidencia que existe un segmento de la sociedad que cuestiona aspectos centrales de la gestión de Milei, pero no necesariamente desea abandonar todos los componentes del programa libertario. La alternativa de un «mileísmo sin Milei» aparece, en ese contexto, como un dato particularmente significativo. Ese 12% que prefiere otro dirigente que continúe el plan económico representa un espacio potencial para figuras del oficialismo o dirigentes que reivindiquen la orientación económica del Gobierno, pero busquen diferenciarse de la conducción presidencial.
La cifra también introduce una dimensión interna en la discusión sobre la sucesión de Milei: el respaldo al modelo no equivale necesariamente a una adhesión personal e incondicional al Presidente. Sumados, quienes quieren la continuidad del actual mandatario y quienes prefieren un sucesor que conserve su programa alcanzan el 41%, frente al 55% que opta por una alternativa opositora. El 4% restante corresponde a otras respuestas o personas que no definieron su posición, según la distribución publicada.
La preocupación por las consecuencias sociales de una eventual continuidad del Gobierno constituye otro de los ejes centrales del estudio. El 59% de los encuestados considera que, si Milei consigue la reelección, la Argentina tendrá muchos más pobres y prácticamente desaparecerá la clase media. En cambio, apenas el 35% imagina un país pujante bajo un segundo mandato libertario. La distancia entre ambas percepciones refleja el deterioro de las expectativas sobre el futuro económico y social, particularmente en relación con la posibilidad de sostener los niveles de vida y las condiciones de movilidad social.
La demanda de cambio también se expresa en la evaluación del modelo económico. El 64% de los consultados considera que es necesario modificar el rumbo, mientras que el 36% restante no acompaña esa posición. Sin embargo, el rechazo al programa económico no implica necesariamente una adhesión al peronismo. De hecho, cuando se consulta por la intención de voto según espacios políticos, el peronismo alcanza el 35,1%, frente al 33,2% de La Libertad Avanza. La izquierda reúne el 7,1%, una eventual alianza de centro obtiene alrededor del 5% y aproximadamente el 20% no tiene una definición electoral. La diferencia de 1,9 puntos entre los dos principales espacios configura un escenario de paridad, que no permite establecer una ventaja estadísticamente concluyente sin conocer el margen de error específico de esta medición.
La encuesta también midió escenarios electorales con candidatos presidenciales definidos. En una eventual primera vuelta entre Javier Milei y Axel Kicillof, el Presidente obtiene el 35,2% frente al 33,3% del gobernador bonaerense. Cuando el adversario es Sergio Massa, Milei alcanza el 35,4% y el exministro de Economía consigue el 31,4%. En ambos casos, el oficialismo conserva una ventaja numérica, aunque dentro de un escenario competitivo y con un porcentaje considerable de electores que todavía no manifiestan una preferencia definida.
La situación cambia en las simulaciones de segunda vuelta. Kicillof alcanzaría el 45,4% frente al 42% de Milei, mientras que Massa llegaría al 44,4% contra el 42,2% del Presidente. En ambos enfrentamientos, los candidatos peronistas aparecen por encima del mandatario, aunque la presencia de indecisos y votantes que todavía no se inclinan por ninguna alternativa impide considerar cerrado el escenario.
Uno de los segmentos que más atención despierta en el análisis de Haime es precisamente el de los votantes que acompañaron a Milei, pero actualmente manifiestan decepción o reclaman modificaciones. Dentro de ese grupo, el 40% todavía no sabe a qué espacio político respaldaría, el 30% se inclinaría por el peronismo, el 12% regresaría a La Libertad Avanza, el 10% optaría por una alternativa de centro y el 7% elegiría a la izquierda. La distribución demuestra que el oficialismo enfrenta una pérdida potencial de adhesiones, pero también que la oposición todavía no consigue capitalizar de manera integral ese descontento. En una eventual segunda vuelta, alrededor del 45% de los desencantados se inclinaría por Kicillof, mientras que el 30% volvería a elegir a Milei.
En declaraciones realizadas el 2 de noviembre a Radio 750, Haime profundizó esta interpretación y sostuvo que existe una sociedad que busca un cambio, pero que todavía no encuentra quién pueda representarlo. El consultor explicó que la aprobación presidencial se mantiene alrededor del 34%, mientras que la desaprobación se aproxima al 60%.
También señaló que, dentro del sector que reclama modificaciones, existe un grupo de aproximadamente 20 puntos porcentuales que pretende conservar algunos elementos del esquema libertario, especialmente la estabilidad económica y el orden social, pero reclama cambios en otros aspectos de la política gubernamental. Según su interpretación, ese electorado constituye una oportunidad política para quienes puedan ofrecer una alternativa sin plantear necesariamente un regreso al modelo anterior.
En cuanto a la metodología técnica, el relevamiento corresponde al Estudio Nacional de Opinión Pública de Hugo Haime & Asociados. El trabajo de campo se desarrolló entre el 17 y el 25 de octubre de 2026, mediante 1.200 entrevistas presenciales realizadas en distintos puntos del territorio nacional.