Monday 2 de November, 2026

POLíTICA | Hoy 12:36

El enojo de Luis "Toto" Caputo por el arbitraje del Superclásico

En redes sociales, sin tocar el tema de la situación económica del país, el ministro manifestó su disconformidad ante el triunfo de Boca ante River.

El enojo de Luis “Toto” Caputo por el arbitraje del Superclásico entre Boca y River se sumó a la ola de cuestionamientos que estalló en las redes sociales después de la victoria del Xeneize por 1-0 en La Bombonera. El ministro de Economía utilizó su cuenta de X para expresar su indignación por las decisiones del árbitro Nicolás Ramírez y del VAR, en un partido que terminó con fuertes acusaciones desde el entorno riverplatense contra la conducción del fútbol argentino y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

La particularidad del mensaje de Caputo fue que no se limitó a cuestionar una jugada puntual, sino que estableció una sorprendente comparación entre el funcionamiento del fútbol argentino y el escenario político que, según su interpretación, existía antes de la llegada de Javier Milei al Gobierno. De esta manera, el funcionario de la cartera económica trasladó la polémica deportiva al terreno político y vinculó las supuestas irregularidades arbitrales con las prácticas que el oficialismo suele atribuir al sistema político tradicional.

El mensaje original fue publicado el domingo, poco después de las 18, en respuesta a un comentario del periodista Ignacio Ortelli, quien había cuestionado una de las decisiones arbitrales y manifestado su sorpresa porque el VAR no convocara al juez para revisar la jugada. Caputo comenzó su intervención con una frase dirigida al periodista: “Seguramente no va a pasar nada de lo que decís, Nacho”. A continuación, desarrolló su comparación entre el fútbol y la política: “El fútbol actual es el fiel reflejo de lo que era la política hasta que llegara @JMilei. Un calco”.

Luis Caputo

El titular del Palacio de Hacienda profundizó su postura al sostener que durante años existió un sistema que muchos conocían, pero que algunos preferían mantener porque obtenían beneficios. En ese sentido, escribió: “Todos sabían lo que pasaba y muchos estaban contentos con esa realidad, porque los beneficiaba”. Luego agregó que, mientras para algunos el resultado del Superclásico representaba un día triste para el fútbol, para otros había sido una jornada favorable, y concluyó con una exhortación: “Aprendamos como sociedad a valorar más cuando hay gente que se involucra para cambiar estas cosas, porque tener los cojones para combatir la corrupción y las mafias, es para pocos”.

Sin embargo, la repercusión de sus declaraciones  contra la entidad conducida por Claudio "Chiqui" Tapia llevó al ministro a realizar una segunda publicación durante la noche, en la que buscó aclarar el sentido de sus palabras y evitar que fueran interpretadas exclusivamente como una crítica deportiva o como una manifestación contra Boca Juniors. “Aclaro el tuit para los que no lo entendieron. El fútbol siempre fue igual que la política: corrupto. No es de ahora, viene de hace décadas”, escribió.

En esa segunda intervención, Caputo explicó que su respuesta a Ortelli apuntaba a cuestionar la idea de que las irregularidades se solucionan simplemente porque se hacen visibles. Según su interpretación, para modificar estructuras de poder hace falta que alguien ajeno al sistema se enfrente con ellas, consiga imponerse y pueda transformarlas. En ese marco, volvió a reivindicar la gestión de Milei y sostuvo que el Presidente está protagonizando una confrontación de esas características. También señaló que su intención era que la sociedad valorara el trabajo del mandatario y de su equipo frente a los grupos de poder que, según afirmó, pretenden que todo vuelva a funcionar como antes.

Luis Caputo

La intervención del ministro se produjo en medio de un clima de enorme tensión por el arbitraje de Nicolás Ramírez, quien quedó en el centro de las críticas después de la victoria de Boca por 1-0. El encuentro, correspondiente a la fecha 15 del Torneo Clausura, tuvo como una de sus primeras acciones polémicas la expulsión de Lucas Martínez Quarta, a los nueve minutos del primer tiempo. Inicialmente, Ramírez no había sancionado la infracción sobre Miguel Merentiel, pero recibió el llamado del VAR, a cargo de Silvio Trucco, revisó las imágenes y decidió mostrarle la tarjeta roja al defensor de River por impedir una ocasión manifiesta de gol.

El conjunto dirigido por Leonardo Ponzio también reclamó una segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes por una infracción sobre un futbolista de River durante el segundo tiempo. Los jugadores visitantes consideraron que el mediocampista de Boca debió ser expulsado, aunque Ramírez decidió no sancionarlo nuevamente. Otra de las jugadas que generó indignación fue un agarrón dentro del área sobre Nicolás Otamendi, por el que los futbolistas de River reclamaron penal y cuestionaron que el VAR no interviniera.

La polémica continuó con la expulsión de Gonzalo Montiel, quien recibió la tarjeta roja por una fuerte infracción sobre Lautaro Blanco. La decisión volvió a generar malestar entre los jugadores de River, que entendieron que el árbitro no había utilizado el mismo criterio para evaluar las infracciones de ambos equipos. El encuentro terminó así con el Millonario con nueve futbolistas y una derrota que profundizó el malestar institucional.

Luis Caputo

El gol de Lautaro Di Lollo, que le permitió a Boca quedarse con el clásico, quedó en un segundo plano frente a la controversia arbitral. En la conferencia de prensa posterior, Leonardo Ponzio cuestionó especialmente la intervención del VAR y manifestó que sus decisiones parecían perjudicar reiteradamente a River. “No quiero que me den, pero tampoco que me quiten”, expresó el entrenador, quien reclamó que los árbitros y los responsables de la tecnología mantuvieran criterios uniformes.

Las declaraciones de Caputo coincidieron con los fuertes cuestionamientos del presidente de River, Stéfano Di Carlo, quien también utilizó X para expresar su indignación. “Cuando los errores favorecen siempre a los mismos dejan de ser errores. No tienen vergüenza ni límites. Están destruyendo al fútbol argentino a la vista de todos”, publicó el dirigente deportivo. Los mensajes del ministro libertario y del titular del club de Núñez tuvieron, además del arbitro, un  apuntado privilegiado: Claudio "Chiqui" Tapia.

 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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