La tensión política y protocolar en torno a la próxima visita del papa León XIV a la Argentina sumó un nuevo capítulo luego de que el canciller Pablo Quirno saliera públicamente a desmentir una información publicada por Infobae que señalaba que el Gobierno de Javier Milei pretendía excluir a la vicepresidenta Victoria Villarruel de las actividades oficiales previstas para recibir al Pontífice. A través de un mensaje en su cuenta de X, el ministro de Relaciones Exteriores rechazó categóricamente esa versión y buscó despejar las especulaciones sobre una posible maniobra de la Casa Rosada para evitar que la titular del Senado compartiera actos y fotografías institucionales con el Papa, en medio del distanciamiento político que mantiene con el Presidente.
«FALSO y FALSO», escribió Quirno al responder a la publicación periodística. Y agregó: «Ni ha habido pedido formal para que el Presidente suba al avión al arribo del Santo Padre ni el Gobierno “desea cancelar” la presencia oficial de Victoria Villarruel». El funcionario cerró su mensaje con una frase destinada a transmitir una imagen de apertura institucional frente a la llegada del jefe de la Iglesia católica: «La visita del Santo Padre será una fiesta para todos los argentinos». La publicación del canciller abordó dos informaciones diferentes que habían generado repercusión: por un lado, el supuesto pedido de Javier Milei para recibir personalmente a León XIV dentro del avión y, por otro, la presunta intención oficial de dejar afuera a Villarruel de las actividades protocolares.

La controversia se originó a partir de una nota firmada por el periodista Román Lejtman en Infobae, titulada "El extraño pedido de Milei que incomodó al Vaticano y la decisión política de León XIV que descolocó a la Casa Rosada". El articulo describió una supuesta disputa entre la diplomacia argentina y la Santa Sede por la organización de la recepción del Pontífice, cuya llegada a Buenos Aires está prevista para el domingo 8 de noviembre. Según el artículo, el Presidente habría solicitado que se le permitiera ingresar al avión de Aerolíneas Argentinas que trasladará al Papa desde Montevideo, saludarlo en el interior de la aeronave y luego descender junto a él por las escalerillas para protagonizar una recepción de mayor exposición institucional. La versión indicaba que el protocolo vaticano no habría aceptado esa modalidad y que esperaba que el líder libertario recibiera a León XIV directamente en la pista de Aeroparque.
El segundo aspecto de la nota periodística apuntó directamente a la situación de Victoria Villarruel. Infobae sostuvo que la Casa Rosada buscaba evitar que la vicepresidenta tuviera presencia oficial durante la gira papal y que, en principio, no figuraba entre los invitados al encuentro institucional que Milei ofrecerá al Pontífice en el Palacio Libertad, el antiguo Centro Cultural Kirchner. La publicación vinculó esa presunta exclusión con el enfrentamiento político que atraviesa la fórmula presidencial desde hace meses y con la intención del oficialismo de evitar una fotografía institucional entre el Papa, el mandatario y su compañera de fórmula. También señaló que Villarruel había solicitado una audiencia con León XIV y que ese encuentro podría concretarse en la Nunciatura Apostólica.
La respuesta del canciller tuvo una particular relevancia porque la relación entre el Presidente y la Vicepresidenta atraviesa uno de los momentos de mayor deterioro desde que ambos llegaron al poder en diciembre de 2023. La segunda en la linea de sucesión mantiene diferencias con el Jefe de Estado desde hace tiempo ocupa un lugar marginal en las principales decisiones políticas del Ejecutivo. Ese distanciamiento alimentó las versiones sobre una posible exclusión de los actos vinculados con la visita papal, especialmente porque la recepción en el Palacio Libertad tendrá una fuerte exposición institucional y reunirá a representantes de distintos sectores de la sociedad argentina.

En ese contexto, también adquirió importancia la iniciativa impulsada por la misma Villarruel desde el Senado. El jueves 29 de octubre, la Cámara alta aprobó una resolución de bienvenida a León XIV en la que solicitó formalmente al Poder Ejecutivo que garantizara la participación de los senadores en el encuentro con el Pontífice, encabezados por la propia vicepresidenta. El documento también invitó al Papa a visitar el Congreso y pidió que, si su agenda lo permitía, recibiera a una delegación parlamentaria encabezada por Villarruel. La resolución fue aprobada por senadores de distintos espacios políticos y la vicepresidenta difundió el resultado en sus redes sociales, destacando el respaldo transversal a la iniciativa.
La agenda oficial publicada por la Santa Sede establece que León XIV llegará a Aeroparque el domingo 8 de noviembre a las 16.30 hs, procedente de Montevideo. Luego visitará el monumento al general José de San Martín, participará de una ceremonia de bienvenida en la Casa Rosada y mantendrá un encuentro con el Presidente. A las 18.30 hs está previsto el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad. El cronograma confirma la importancia institucional de esas actividades, aunque no detalla individualmente qué funcionarios argentinos participarán de cada instancia.
La desmentida del canciller, sin embargo, no despejó completamente todas las dudas sobre el lugar que ocupará Villarruel en la recepción. Si bien Quirno negó que el Gobierno quisiera cancelar su presencia oficial, por el momento, no se precisó si la vicepresidenta ya había recibido una invitación formal al encuentro del Palacio Libertad ni respondió específicamente sobre el pedido aprobado por el Senado. La controversia dejó nuevamente expuesta la interna que atraviesa al oficialismo y la dificultad del Gobierno para evitar que las diferencias entre las máximas autoridades del país se proyecten sobre acontecimientos institucionales de relevancia internacional.
















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