Hernan Lacunza y Mauricio Macri (CEDOC)
Hernán Lacunza se anticipó a Macri y dijo que quiere ser el candidato a presidente del Pro
En miras a las próximas elecciones presidenciales de 2027, el ex ministro de Hacienda del macrismo lanzó su postulación.
Hernán Lacunza confirmó sus aspiraciones presidenciales para 2027 dentro del PRO y marcó distancia del oficialismo libertario al exigir una identidad partidaria independiente, en medio de una solapada pero tensa interna amarilla donde Mauricio Macri evalúa su propio intento de retorno al sillón de Rivadavia. "Le va a hacer bien al país que haya opciones liberales, de corte liberal, pero con otra jerarquía institucional que es lo que más flaquea el gobierno. Falta 18 meses para las elecciones pero tengo esa vocación", primereó el economista y luego, ante la presión del periodista, el dirigente dio el si.
Durante la entrevista en el programa de Eduardo Feinmann de A24, el exfuncionario reconoció abiertamente sus intenciones electorales al señalar: “Me gustaría ser candidato a presidente del PRO”. Al ser consultado sobre el panorama político y el vínculo con la administración de Javier Milei, analizó con cautela el escenario actual y advirtió sobre la necesidad de posicionamiento propio: “El PRO tiene que tener una opción independiente del gobierno, no con La Libertad Avanza, con la cual tenemos afinidades en el plano económico, pero diferencias en el plano institucional y político”.
Las declaraciones del ex ministro de Hacienda agitan el tablero interno de Propuesta Republicana, un espacio que transita un delicado proceso de reordenamiento y disputas de liderazgo de cara al año que viene. La incertidumbre principal se concentra en los movimientos del expresidente Mauricio Macri, quien mantiene cuotas de poder decisivas y amaga recurrentemente con encabezar una nueva postulación o tutelar el armado nacional, generando tensiones con los dirigentes territoriales que reclaman renovación generacional y horizontalidad en la toma de decisiones. La convivencia o colisión discursiva con los libertarios divide aguas en el partido, entre quienes priorizan una fusión legislativa absoluta y aquellos que, en sintonía con Lacunza, reclaman marcar matices republicanos e institucionales.
Nacido en Buenos Aires el 25 de febrero de 1969, Hernán Lacunza construyó un perfil técnico alejado de los estereotipos de gurú financiero mimado por el establishment. Se graduó como Licenciado en Economía en la Universidad de Buenos Aires y completó una maestría en la Universidad Torcuato Di Tella. Sus primeros pasos en la función pública incluyeron la dirección del Centro de Economía Internacional (CEI) en la Cancillería y una extensa trayectoria en el sector privado y financiero, destacándose como economista jefe y gerente general del Banco Central de la República Argentina entre 2005 y 2010 —bajo la gestión de Martín Redrado— y su paso posterior como gerente general del Banco Ciudad entre 2013 y 2015.
Su desembarco formal en el núcleo duro del PRO se consolidó en diciembre de 2015, cuando María Eugenia Vidal lo convocó para comandar el Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, donde debió lidiar con un rojo fiscal crónico, renegociar deudas y paritarias complejas. Tras la crisis cambiaria post-PASO de agosto de 2019 y la dimisión de Nicolás Dujovne, Mauricio Macri lo promovió al Ministerio de Hacienda de la Nación, periodo en el cual instrumentó medidas de emergencia como el restablecimiento transitorio de controles cambiarios para estabilizar la transición.
Tras la derrota de Juntos por el Cambio, mantuvo su pertenencia al espacio macrista desde la actividad académica —como docente en el ITBA y la Universidad de San Andrés— y su consultora Empiria, además de incursionar en la gestión deportiva como vicepresidente de Racing Club, consolidando ahora el salto definitivo hacia la arena de la disputa presidencial mayor. La afirmación televisiva como precandidato amarillo lo vuelve a la visibilízacion mediática como un hipotético rival del fundador del PRO, Mauricio Macri.
Por otro lado, mediante sutiles movimientos discursivos, giras territoriales y el control estricto de la estructura partidaria, el exmandatario se posiciona simultáneamente como el garante y el principal factor de presión frente a la gestión libertaria. Macri ha desplegado una serie de gestos políticos estratégicos que el arco político y los dirigentes de Propuesta Republicana interpretan como la antesala de su postulación presidencial para 2027.
El primer indicio de peso ocurrió cuando, al ser consultado de manera pública sobre si su espacio presentará una opción presidencial propia, su respuesta afirmativa inmediata rompió con la idea de una fusión subordinada al oficialismo nacional. A este posicionamiento le siguió el lanzamiento del operativo "Próximo Paso", una gira federal con la que recorre el interior del país para reunirse con gobernadores aliados y mandatarios provinciales del radicalismo, un movimiento clásico de reconstrucción de bases con miras a una contienda nacional.