Reflexología (IA)
Reflexología: una herramienta para dormir mejor
Insomnio, despertares y ronquidos: una especialista cuenta qué puede hacer la reflexología por el descanso y cuándo hay que ir al médico.
En mi consultorio, la consulta que más escucho ya no es por dolor de espalda ni por estrés laboral. Es otra: “no puedo dormir”. Gente que se acuesta agotada y da vueltas una hora, que se despierta a las tres de la mañana o que se levanta más cansada de lo que se acostó. Para muchos de ellos, la reflexología es una herramienta útil, y conviene explicar bien qué hace y qué no.
¿Qué es? La reflexología trabaja sobre los pies, aplicando presión con los dedos en puntos y zonas específicas. Se basa en mapas que relacionan cada área del pie con distintas partes del cuerpo. Una sesión dura entre 40 y 60 minutos, se hace con el paciente acostado y vestido, y no requiere aceites ni aparatos. No duele: la presión es firme, pero se ajusta a cada persona.
¿Cómo ayuda a dormir? El efecto más claro y el que veo en casi todos los pacientes es la relajación profunda. Muchos se duermen en la camilla. Esto tiene una explicación sencilla: el insomnio, en la mayoría de los casos, no es falta de sueño sino exceso de activación. El cuerpo sigue en modo alerta, con los músculos tensos y la cabeza a mil. La estimulación de los pies ayuda a pasar a un estado de descanso.
¿Está chequeado? Un análisis de 2020 que reunió ensayos clínicos con adultos encontró que la reflexología podal mejoró la calidad del sueño y redujo la ansiedad. Y otros resultados van en la misma dirección que lo que veo cada semana: la gente descansa mejor. Pero si el ronquido es fuerte, todas las noches, o viene con pausas en la respiración, ahogos o mucho cansancio durante el día, hay que consultar a un médico. Puede ser apnea del sueño, un trastorno que afecta el corazón y necesita diagnóstico y tratamiento.
¿Qué pasa con los ronquidos? No hay estudios que demuestren que la reflexología elimine los ronquidos. Pero en la sesión, trabajo las zonas que se asocian con las vías respiratorias, y los pacientes que me cuentan que descansan mejor y roncan menos. Lo atribuyo sobre todo a que se duermen más relajados, con menos tensión en cuello y mandíbula.
¿Cuántas sesiones son necesarias? Para problemas de sueño suelo recomendar una sesión semanal durante cuatro a seis semanas, y después espaciarlas. La relajación se nota desde la primera; el cambio en el patrón de sueño lleva más tiempo.
¿Qué podés hacer en casa? Antes de acostarte, sentate, tomá un pie con las dos manos y presioná con el pulgar el centro de la planta, haciendo pequeños círculos durante dos o tres minutos. Seguí por el arco y la base de los dedos. Repetí con el otro pie. Sumalo a hábitos básicos: horarios regulares, nada de pantallas una hora antes de dormir, poco café después del mediodía y alcohol con moderación,.
La reflexología no hace milagros, pero sí logra algo que hoy cuesta mucho: que el cuerpo frene. Y sin ese freno, no hay buen descanso.
Gabriela Ramírez, reflexóloga de Byestress Group. Av. Congreso 2440, Belgrano, CABA | WhatsApp: 11 3017-0929
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