Leonardo Sbaraglia (Gentileza Mauricio Caceres)

Leonardo Sbaraglia: “Nunca imaginé una conexión así con el público”

Agotó localidades con “Los días perfectos” en el Teatro Cervantes y tiene un gran 2026 por delante con rodajes y estrenos.

Leonardo Sbaraglia transita por un momento extraordinario de su trayectoria. Tras haber llevado a cabo la encarnación más memorable de un presidente argentino en “Menem”, durante enero tuvo la oportunidad de sentir a diario el cariño del público gracias a “Los días perfectos”, espectáculo teatral que supo colmar el Teatro Cervantes, con localidades agotadas en forma cotidiana y permanente.

Si Sbaraglia conserva alguna agenda en papel, en este 2026 la debe tener repleta de anotaciones. En marzo se estrena en España “Amarga Navidad”, película que nuevamente lo tiene trabajando con Pedro Almodóvar, luego de la conmovedora experiencia de “Dolor y Gloria”. En el segundo semestre le espera la llegada de “Karma”, película dirigida por Guillaume Canet,  que Sbaraglia protagoniza junto a la actriz francesa ganadora del Oscar, Marion Cotillard.

El actor recibe a NOTICIAS en su día de descanso para un diálogo relajado en medio de tanto ajetreo.

Noticias: “Los días perfectos” agotó todas las funciones en el Cervantes. ¿Cómo lo viviste?

Leonardo Sbaraglia: ¿Qué te voy a decir? Estoy profundamente sorprendido y agradecido, emocionado, así es como me siento. Lo viví y lo sigo viviendo porque tenemos algunas funciones en Mar del Plata en la Sala Chauvin durante febrero. Nunca jamás imaginé que iba a suceder esto con la obra, es una locura lo que pasó. Uno siempre intenta hacer el mejor laburo posible, pero no muchas veces el material que estás actuando logra conectar profundamente con un público tan diverso, la obra toca un tema que evidentemente interesa, el del paso del tiempo en las relaciones, en este caso en la pareja, pero también puede hacerse extensivo a otros vínculos como la amistad, por ejemplo. Hay una realidad, las conexiones humanas se van modificando y uno también.

Noticias: Vos la venías rompiendo en el audiovisual, ya sea en series o en películas. ¿Sentís que el teatro te volvió a poner en contacto directo con el público? 

Sbaraglia: Durante mucho tiempo hice un espectáculo llamado “El territorio del poder” y fue un poco como mi manera de mantenerme en las tablas, pero es cierto que yo no tenía este contacto más cotidiano, porque lo hacíamos cuando yo tenía un huequito. Pero eso ocurrió durante 10 años en diferentes lugares, en distintos ámbitos, algunos más musicales, otros más teatrales. Y me doy cuenta de que para mí fue una antesala importante para ganar confianza y decir: “Bueno, me tiro a la pileta y hago temporada con una obra nada menos que en el Cervantes”.

Noticias: ¿La temporada fue corta porque en breve vas a filmar una película?

Sbaraglia: En realidad, el inconveniente que tengo es que estoy en plena ebullición audiovisual. Entre lo de “Menem”, lo de Almodóvar, la película que filmé en Francia dirigida por Guillame Canet...a eso sumale que ahora en febrero tengo que ensayar una película de la que todavía no puedo hablar porque en el cine nada está confirmado hasta que esté firmado. El cine es así, pero mientras esperás a veces aparece algo como la posibilidad de esta temporada que hice en el Cervantes, fue algo muy loco porque en general el Cervantes no abre en enero, no hay estrenos durante ese mes, esto que pasó con “Los días perfectos” sucedió por primera vez. Quizás podamos volver a hacer otra temporada en el Cervantes durante el mes de julio, ojalá. Y en 2027 ya tenemos confirmada una gira por toda España que arrancará en Bilbao, algo me dice que estaré muchos años haciendo esta obra. Por lo pronto, en marzo tengo que ir al estreno de la película de Pedro Almodóvar, estar mínimamente dos semanas en España para apoyar “Amarga Navidad” y quizás tenga que volver eventualmente a Europa si la película confirma su presencia en el Festival de Cannes. Resaltemos el quizás (risas).

Noticias: Ya que entramos en el tema Almodóvar, esta es tu segunda película con él, seguramente ahora se conocen más. ¿Qué cambió con respecto a tu primera experiencia en “Dolor y Gloria”?

Sbaraglia: Paradójicamente te diría que la experiencia de “Dolor y Gloria” fue más sencilla que esta … es un decir, porque no hay nada sencillo con este tipo de directores. En el caso de “Dolor y Gloria” me parece que yo, naturalmente por la ternura y la calidez que requería la situación de mi personaje con Antonio Banderas, lo sentía como muy cercano. Todo fluyó y fueron solamente cinco días de rodaje. En “Amarga Navidad” la cosa cambió porque tuve una responsabilidad mucho más grande al encarnar una especie de alter ego de Pedro, se puso sumamente exigente. Almodóvar lo ha dicho en entrevistas, él crea una tensión en el set. Todo ese trabajo de rasqueteo, de búsqueda, culmina con una amalgama entre lo que desea, su expectativa y lo que consigue de los actores. Es como si esa especie de tensión entre el director y el elenco, esa puja en la búsqueda creativa, es lo que termina haciendo aparecer el personaje. Esta película en particular es como una mamushka donde una historia despliega muchas más, está muy presente el cine dentro del cine y las duplicidades, se da un juego de espejos infinitos muy interesante, ya lo vas a ver.

Noticias: Siguiendo con esta carrera internacional que estás desarrollando. ¿Cómo fue trabajar con Marion Cotillard en la película “Karma”?

Sbaraglia: Esa también fue una de las experiencias más extraordinarias de mi vida. Cuando uno se encuentra con actores que son de otras culturas, hay diferentes modos de laburar a los que no estás acostumbrado, porque en tu mismo país hay cierto código compartido. He trabajado con Cillian Murphy y Robert de Niro en la película de Rodrigo Cortés “Luces rojas”, con Max Von Sydow en “Intacto”, o con Geraldine Chaplin en “En la ciudad sin límites” y me encontré con compañeros que construyen este oficio desde lugares diferentes. Marion especialmente es una actriz muy particular, extremadamente sensible y  talentosa, fue un lujo poder trabajar con ella. Tiene un sistema del que hablamos mucho con el director Guillaume Canet, con quien nos hicimos muy amigos. Él directamente no quiere ensayar, ¡porque si ve algo que le gusta en el ensayo y no lo filmó, se quiere matar! (Se ríe) Todo se filma de entrada, sin red, entonces Cotillard tiene mucha verdad en lo que hace, está muy metida explorando en ese lugar interpretativo. Pero también es una excelente compañera. Es una actriz extraordinaria, es dueña de una especie de métrica que combina una gran precisión, una exquisita sutileza, una tremenda economía expresiva y una gran intensidad al mismo tiempo. 

Noticias: ¿Cómo te convocó Guillaume Canet? ¿Te había visto en “La red avispa”, la película que hiciste con Olivier Assayas?

Sbaraglia: Claro, algo tuvo que ver Assayas. Él quedó muy muy contento con nuestra relación y con mi trabajo, uno de los productores ejecutivos suyos fue el guionista de “Karma”. Guillaume Canet me dijo que ya me tenía visto, pero toda esta conexión ayudó. Con Canet tuvimos una química espectacular desde el inicio. Fue una locura estar de pronto en París, practicando mi pronunciación en francés y recibir un llamado de Almodóvar confirmándome para “Amarga Navidad”. Tuve tres semanas de pausa en la película francesa y en ese lapso me fui a Madrid a ensayar con Pedro, que me estaba esperando. Me acuerdo y no lo puedo creer, fue un año realmente muy demandante, no sé cómo pude, me daría palmaditas a mí mismo (Se ríe). Estoy orgulloso en el sentido de que pude anímicamente con todo, sin caerme... a pesar de haberme sentido abrumado a veces. Lo transité con mucha ayuda de todo tipo, afectiva, terapéutica, amistosa y espiritual.

Noticias: Me acuerdo que charlamos cuando Cillian Murphy , que como contaste, trabajó con vos, venía de ganar el Oscar por “Oppenheimer”. En “La red avispa” laburaste con Wagner Moura, que ahora también está nominado al Oscar, ¿sos un actor amuleto? 

Sbaraglia: (Se ríe) Con Wagner nos llevamos muy bien, es un tipazo de verdad, una persona  hermosa. Ese cuarteto latinoamericano que formamos en “La red avispa” con Edgar Ramírez, Gael García Bernal, Wagner Moura y yo fue divino. La experiencia que tuvimos en Cuba rodando esa película fue inolvidable y nos hicimos muy cercanos los cuatro. No vi todavía “O Agente Secreto”, la película por la que está nominado Wagner, pero estoy seguro de que su trabajo debe ser extraordinario y me da mucha alegría. ¿Decís que traigo suerte? ¡A ver si ellos también me traen suerte a mí! (risas)

 

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