Leonardo Wehe (Cedoc.)

Leonardo Wehe: “El real estate turístico no termina en la puerta de un edificio”

De heredero corporativo a dinamizadora boutique del Caribe: la visión del emprendedor que une sofisticación, deporte y cultura.

Criado en el seno de una familia empresaria con negocios en la región, Leonardo Wehe aprendió desde adolescente la dinámica corporativa en América Latina.  Sin embargo, su espíritu inquieto y su pasión por el deporte lo llevaron al real estate. Tras una década desarrollando proyectos comerciales y zonas francas en Uruguay, desembarcó en República Dominicana. En Cabarete encontró una oportunidad única: una meca internacional de deportes de viento resguardada entre el Atlántico y un parque nacional, cuya limitación geográfica garantiza la escasez de tierra, potenciando el valor del destino.

Hoy lidera desarrollos de gran escala como EDÉN, ICON, el Cabarete Country Club y la renovación del emblemático Hotel Villa Taina, al tiempo que impulsa los festivales locales de jazz y cine para consolidar un turismo exclusivo que preserve la esencia de la comunidad. Su visión busca transformar el lugar en un polo de turismo deportivo de lujo y alta gastronomía, preservando la esencia relajada de la comunidad.

Noticias: Para quien recién descubre su historia, ¿quién es Leonardo Wehe y cómo fue su formación?

Leonardo Wehe: Nací en Buenos Aires y hoy vivo en Cabarete, un lugar en República Dominicana. Vengo de una familia empresaria con negocios en el Caribe y Centroamérica. Desde adolescente trabajé durante los veranos en la compañía familiar farmacéutica, traduciendo documentos, en reuniones de marketing o en depósitos por toda la región. Ahí entendí la operación global. Aprendí haciendo y equivocándome. Con el tiempo, al sumar inversores institucionales y proyectos de mayor escala, formalicé ese aprendizaje. En lo personal, siempre fui inquieto; hago kitesurf, ciclismo y tenis, lo que conecta directamente con el estilo de vida de Cabarete. 

Noticias: ¿Cuáles fueron los principales hitos de su trayectoria?

Wehe: Uruguay fue mi gran escuela porque me permitió entender desarrollo inmobiliario, tierra, permisos, financiamiento y proyectos de largo plazo. República Dominicana fue diferente porque llegué a un mercado que estaba creciendo muy rápido y, sobre todo, a un lugar donde todavía había muchísimo por hacer. En Cabarete empecé comprando tierra. Sobre uno de esos lotes desarrollé EDÉN Cabarete, un condo-hotel de 74 llaves que ya fue terminado y vendido. EDEN es un proyecto bisagra en la historia de un pueblo durmiente: nunca antes se había vendido un proyecto con un precio tan alto (tanto nominal como por metro cuadrado), y dio lugar a una percepción diferente sobre el destino. Ahora la competencia está entrando, pero ya tengo años de ventaja que equivalen a haber adquirido terrenos muy estratégicos, permisos, contactos institucionales y comerciales… Más adelante adquirí una participación con control en Hotel Villa Taina, un hotel de 61 habitaciones sobre la playa, y hoy estoy construyendo ICON Cabarete 153 llaves hoteleras. Ahora estoy trabajando en una escala mayor, incorporando hotelería, residencias, golf, tenis y pickleball. Mi próximo proyecto arranca en el 2027 y se llama Cabarete Country Club: un gran complejo deportivo con 4 fases residenciales (la primera ya planeada para contar con 250 llaves). La principal lección fue que el real estate turístico no termina en la puerta de un edificio. El valor de lo que construís depende muchísimo del lugar que existe alrededor. En ese sentido empecé a invertir en eventos culturales como el Cabarete Jazz Festival y el Cabarete Film Festival. De a poquito Cabarete se está convirtiendo en un destino cotizado.

Noticias: ¿Por qué viró hacia el turismo y qué vio específicamente en Cabarete?

Wehe: Me gusta la concreción del real estate y que cada proyecto sea un capítulo diferente. El turismo me enseñó a diseñar experiencias, no solo metros cuadrados. Conocía Cabarete desde los años 2000 por los deportes acuáticos; en pandemia me instalé ahí y lo miré con ojos de inversor. Cabarete tenía una combinación rarísima. Es un pueblo pequeño sobre una playa extraordinaria, con condiciones que lo convirtieron en uno de los destinos internacionales de referencia para kitesurf y windsurf. Tenés surf, montaña atrás, una costa enorme todavía muy poco desarrollada y un aeropuerto internacional a treinta minutos. Y al mismo tiempo encontré tierra y propiedades a precios bajísimos comparados con destinos maduros del Caribe o con Miami. Pero faltaba capital y faltaba producto de mejor calidad. Ahí vi la oportunidad. Creo que los argentinos somos muy buenos resolviendo problemas porque crecimos en un país que nos entrenó involuntariamente para eso. Sabemos improvisar, negociar, adaptarnos y emprender en contextos difíciles. Cuando llevás esa gimnasia a un país que crece, que recibe inversión y donde todavía hay mercados enteros por desarrollar, esa capacidad vale muchísimo.

Noticias: ¿Qué lo diferencia de otros puntos del Caribe?

Wehe: La escasez. Tener el océano de un lado y un parque nacional del otro limita la expansión masiva y cuida el front beach. Además, República Dominicana tiene seguridad jurídica y una economía en constante crecimiento, que supera el promedio regional. Hay un nicho claro donde la sofisticación del producto todavía corre detrás de la demanda.

Noticias: ¿Qué perfil de desarrollo busca consolidar?

Wehe: No quiero que Cabarete sea Punta Cana. Apuesto a una escala boutique: buena arquitectura, gastronomía, deporte y un visitante que consuma el destino, no que se encierre en un resort.

Noticias: ¿Cómo evalúa los riesgos de infraestructura?

Wehe: Trabajo con cautela y diversifico capital. No se puede atraer turismo de alto nivel sin saneamiento público ni acueductos. Desde el sector privado elijo proyectos boutique que no colapsen el entorno, pero el Estado debe garantizar la infraestructura básica.

Noticias: ¿Cómo evalúa el riesgo de invertir en un proyecto turístico de gran escala, con capital inmovilizado, plazos largos y una fuerte dependencia de la economía y del turismo internacional?

Wehe: Con bastante paranoia. El desarrollo inmobiliario tiene una particularidad: muchas veces tomás hoy decisiones que vas a descubrir dentro de cuatro años si fueron buenas. Por eso intento no depender de una sola fuente de capital ni de una sola hipótesis. Miramos preventas, financiamiento bancario, costo de construcción, absorción del mercado y, fundamentalmente, qué pasa si las cosas salen peor de lo previsto. Mis hoteles me permiten ver todos los días quién viene a Cabarete, cuánto paga, cuánto tiempo se queda, qué consume y qué busca. Esa información termina siendo extraordinariamente útil cuando diseñamos el próximo producto.

Noticias: ¿Cómo equilibra la rentabilidad con el entorno local?

Wehe: Si el destino mejora, mis inversiones valen más. Invertir en espacio público, cultura, deporte y empleo beneficia a todos. Además, la preservación ambiental es clave: si destruimos la playa, no sólo destruimos el medio ambiente, sino también destruimos el activo principal.

Noticias: ¿Qué oportunidades observa para inversores argentinos?

Wehe: El argentino suele pensar en Miami, pero es un mercado caro y maduro. República Dominicana ofrece precios de entrada más bajos, incentivos fiscales como la ley CONFOTUR y excelente conectividad aérea con varias provincias argentinas vía Panamá.

Noticias: ¿Cómo imagina Cabarete en diez años?

Wehe: Con más hoteles boutique, mejor oferta deportiva y gastronómica, mejores servicios e infraestructura, pero manteniendo su esencia relajada. El éxito no se mide en torres construidas, sino en que Cabarete se convierta en uno de los mejores destinos boutique del Caribe. Me gustaría que dentro de diez años alguien dijera: “Cabarete mejoró muchísimo, pero sigue siendo Cabarete”.

Noticias: ¿Qué le diría al Leonardo de 20 años?

Wehe: A los veinte no tenía idea de nada. Era súper productivo y siempre estaba haciendo algo, pero no tenía bien definido el propósito detrás de lo que hacía. Quizás sólo tenía ganas de ganar dinero. Ahora me interesa construir cosas que tengan una identidad y que permanezcan en el tiempo. Me focalizo en tratar de no perder dinero más que ganarlo, y que la pasión detrás de las cosas se note. Pienso, quizás ingenuamente, que cuando hacés algo con pasión te va a ir bien quieras o no. El real estate en particular es un negocio muy cíclico, y hay que cuidar particularmente que no te agarre mal parado un ciclo malo. Pero cuando hacés las cosas con pasión y tenés espalda para los momentos difíciles, los resultados llegan.

Noticias: ¿Qué significa hoy el dinero en su vida?

Wehe: No pienso demasiado en esas etiquetas. El dinero compra una cosa que para mí es mucho más importante que los objetos: libertad. Libertad para elegir dónde vivir, con quién trabajar, qué proyectos hacer y, llegado cierto punto, cuáles no hacer. Obviamente me gustan las cosas buenas, viajar, comer bien, los deportes. Pero hoy me entusiasma más descubrir un terreno con potencial no visto que adquirir objetos.

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